Por ello estudió en el Colegio de San Ignacio y en 1773 fue alumno del Presbítero Carlos José Montero, quien al descubrir la vocación religiosa del joven seguramente haya influido en la elección de su destino.
Tuvo como condiscípulos a Cornelio Saavedra, Luis Chorroarín, José Joaquín de Viana y Luis Tagle.
En 1783 se ordenó de sacerdote y cuatro años después fue cura de la Iglesia parroquial de Arrecifes.
En 1792, cura interino del Batallón 2° del Regimiento de Infantería de Buenos Aires.
Posteriormente, fue miembro de la Sociedad Patriótica Literaria. Con motivo de haberse publicado en 1812, un Proyecto político literario en “El Grito del Sud”, órgano de dicha sociedad, donde se hacía un gran elogio de Rousseau. Perdriel aportó sus ideas opuestas sobre el tema.
En esas mismas columnas, publicó un artículo aparecido con su alfónimo y rotulado: Reflexiones que dirige a la Sociedad Patriótica Literaria un socio de ella (noviembre de 1812), donde entre otras cosas dijo que la obra de Rousseau contenía muchas ideas abstractas , y era casi imposible que el pueblo llegase a contemplarlas.
Agregó también no se sabía si las bellas reglas del filósofo tienen la misma belleza en la práctica.
Según dice Ricardo Zorroaquín Becú: “Perdriel no se animó a formular una crítica de fondo al Contrato Social.
Su falta preparación doctrinaria no le permitió ver las falacias, las contradicciones y los errores que tiene la obra. Pero su buen sentido le permitió discernir en cambio lo que era puramente teórico y lo que le convenía en la práctica para llegar a la organización constitucional de la Asamblea ya convocada debía resolver.”
Como representante a la Asamblea Constituyente, cargo del que fue electo en 1813, demostró aparte de excepcionales condiciones oratorias, vasta preparación intelectual.
Luego en 1816 fue elegido por el Cabildo Abierto de La Rioja, para subrogar al doctor Castro Barros, más se incorporó después de la Declaración de la Independencia, junto a otros presbíteros, con Diego Estanislao de Zavaleta por Buenos Aires, Pedro José Crespo por Santa Fe y José Miguel de Zegada por Jujuy.
Mariano Perdriel murió en Buenos Aires en 1833.