PENINA JOAQUÍN (1901 - 1930)

 

"Aquí vivió sus últimos años Joanquín Penina, mártir de la libertad". Así reza la placa que fue colocada en el frente de la que hasta hace 64 años fuera la casa de pensión en Salta 1581 donde él viviera, que intenta ser aunque tardíamente, un homenaje al inmigrante anarquista fusilado en 1930 por las fuerzas policiales que respondían a José Félix Uriburu.

El subteniente Jorge Rodríguez, oficial de guardia en la Jefatura de Rosario, el día 10 de diciembre de1930, debió cumplir una misión delicada e imprevista: llevar a cabo la ejecución de un anarquista que había sido sorprendido imprimiendo panfletos incitando al pueblo y a la tropa contra las autoridades que regían al país en ese momento.

La figura de Penina comenzó a salir del olvido en que han caído tantos personajes de nuestra ciudad a partir de una iniciativa del Centre Catalá, en reconocimiento de quien fuera la primera víctima de la ruptura democrática argentina.

Por su parte, los concejales del bloque radical yrigoyenista, Daniel Luna, Rafael Ielpi y Wence Steger presentaron un proyecto en el Concejo Municipal para que se pase a llamar con su nombre la cortada que actualmente se llama Londres, ex Graham en el barrio Saladillo, zona donde fuera asesinado Penina.

Continúa el diario La Capital expresando: "En el homenaje que se le realizó ayer en la vereda de la fuera su casa estuvieron presentes además del presidente del Centre Catalá Angel Perella, el periodista Pablo Feldman y Rubén Naranjo de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, integrantes de la biblioteca "Alberto Ghiraldo" y vecinos del lugar.

Con el fusilamiento de Penina el 9 de septiembre de 1930, Rosario era testigo de la primera víctima que se cobró el gobierno usurpador de Uriburu.

En el libro "1930. Joaquín Penina, primer fusilado." Escrito por Fernando Quesada y publicado en 1974, quien "dibuja la estampa del anarquista que cruzó los mares dejando en su pueblo natal, Gironella (España), a sus padres y a un hermano, trayendo un caudal inmenso de energía y ensueños.

Joven de 29 años, hacía seis meses que estaba en el país y trabajaba como distribuidor de prensa literaria. Amigo del trabajo, se dio a la tarea de buscar patrones en esta tierra de emigrados donde sobraba el trigo y faltaba el pan.

En España había conocido y simpatizado con las ideas anarquistas; y actuó en las más avanzadas vanguardia del moderno proletariado, adhiriendo aquí al Movimiento de la Federación Obrera Regional Argentina (FORA) de Rosario, donde volcó su entusiasmo y energía.

Tuvo suerte, era un buen oficial y halló pronto ocupación, y salvo raras y breves interrupciones, hasta la víspera de su detención trabajo siempre."

De carácter sencillo, expansivo, accesible - como lo recordaban quienes lo conocieron -, tres días después del golpe de e stado de Uriburu, Joaquín Penina fue detenido en la pensión donde vivía, en horas de la madrugada, no encontrándosele explosivos ni arma, y aunque repartiera volantes nunca fue visto in fraganti en delito alguno.

La excusa fueron unos libelos que venían circulando en ese entonces en la ciudad. Su detención fue irregular, ya que prácticamente se lo secuestró y el 11 de septiembre fue fusilado muy cerca del puente que sobre el arroyo Saladillo delimita nuestra ciudad con Pueblo Nuevo.

El primer decreto dictatorial de Uriburu, después del golpe de Estado, había sido implantar la ley marcial y el estado de sitio.

"El terror del bando comenzó a imperar, y con ese terror todo tenía válvula de escape. Para llevar a cabo el fusilamiento de Penina fueron violadas todas las disposiciones del bando. Fue un crimen de lesa humanidad cometido bajo el rigor absoluto de la ley", según dice un folleto editado en 1932 por el Comité Pro - presos y deportados de la FORA.

A Penina no se lo procesó, ni se le designaron jueces, ni militares ni civiles, no se le permitió defensa alguna y no se le notificó sentencia de muerte.

 

 

 

Bibliografía:

"Penina, primer mártir de la violencia organizada local." Art. Diario La Capital de Rosario en su edición del día 12 de septiembre de 1994.

Bertotto, José Guillermo, en nota publicada en el diario Democracia:"Al Jefe de Policía D. Eduardo Paganini" en el año1932.

 

Penina. Pasaje. Topografía:

Corre de N.O. a S.E. a la altura de Checoeslovaquia y arroyo Saladillo.

Carece de designación oficial.

Recuerda a Joaquín Penina (1901 - 1930), que fuera el primer mártir del poder de Policía que respondía a José Félix Uriburu, primer mandatario por el golpe de Estado del 6 de septiembre del año 30 cuando fue destituido Hipólito Irigoyen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PENINA JOAQUÍN (1901 - 1930)

 

"Aquí vivió sus últimos años Joanquín Penina, mártir de la libertad". Así reza la placa que fue colocada en el frente de la que hasta hace 64 años fuera la casa de pensión en Salta 1581 donde él viviera, que intenta ser aunque tardíamente, un homenaje al inmigrante anarquista fusilado en 1930 por las fuerzas policiales que respondían a José Félix Uriburu.

El subteniente Jorge Rodríguez, oficial de guardia en la Jefatura de Rosario, el día 10 de diciembre de1930, debió cumplir una misión delicada e imprevista: llevar a cabo la ejecución de un anarquista que había sido sorprendido imprimiendo panfletos incitando al pueblo y a la tropa contra las autoridades que regían al país en ese momento.

La figura de Penina comenzó a salir del olvido en que han caído tantos personajes de nuestra ciudad a partir de una iniciativa del Centre Catalá, en reconocimiento de quien fuera la primera víctima de la ruptura democrática argentina.

Por su parte, los concejales del bloque radical yrigoyenista, Daniel Luna, Rafael Ielpi y Wence Steger presentaron un proyecto en el Concejo Municipal para que se pase a llamar con su nombre la cortada que actualmente se llama Londres, ex Graham en el barrio Saladillo, zona donde fuera asesinado Penina.

Continúa el diario La Capital expresando: "En el homenaje que se le realizó ayer en la vereda de la fuera su casa estuvieron presentes además del presidente del Centre Catalá Angel Perella, el periodista Pablo Feldman y Rubén Naranjo de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, integrantes de la biblioteca "Alberto Ghiraldo" y vecinos del lugar.

Con el fusilamiento de Penina el 9 de septiembre de 1930, Rosario era testigo de la primera víctima que se cobró el gobierno usurpador de Uriburu.

En el libro "1930. Joaquín Penina, primer fusilado." Escrito por Fernando Quesada y publicado en 1974, quien "dibuja la estampa del anarquista que cruzó los mares dejando en su pueblo natal, Gironella (España), a sus padres y a un hermano, trayendo un caudal inmenso de energía y ensueños.

Joven de 29 años, hacía seis meses que estaba en el país y trabajaba como distribuidor de prensa literaria. Amigo del trabajo, se dio a la tarea de buscar patrones en esta tierra de emigrados donde sobraba el trigo y faltaba el pan.

En España había conocido y simpatizado con las ideas anarquistas; y actuó en las más avanzadas vanguardia del moderno proletariado, adhiriendo aquí al Movimiento de la Federación Obrera Regional Argentina (FORA) de Rosario, donde volcó su entusiasmo y energía.

Tuvo suerte, era un buen oficial y halló pronto ocupación, y salvo raras y breves interrupciones, hasta la víspera de su detención trabajo siempre."

De carácter sencillo, expansivo, accesible - como lo recordaban quienes lo conocieron -, tres días después del golpe de e stado de Uriburu, Joaquín Penina fue detenido en la pensión donde vivía, en horas de la madrugada, no encontrándosele explosivos ni arma, y aunque repartiera volantes nunca fue visto in fraganti en delito alguno.

La excusa fueron unos libelos que venían circulando en ese entonces en la ciudad. Su detención fue irregular, ya que prácticamente se lo secuestró y el 11 de septiembre fue fusilado muy cerca del puente que sobre el arroyo Saladillo delimita nuestra ciudad con Pueblo Nuevo.

El primer decreto dictatorial de Uriburu, después del golpe de Estado, había sido implantar la ley marcial y el estado de sitio.

"El terror del bando comenzó a imperar, y con ese terror todo tenía válvula de escape. Para llevar a cabo el fusilamiento de Penina fueron violadas todas las disposiciones del bando. Fue un crimen de lesa humanidad cometido bajo el rigor absoluto de la ley", según dice un folleto editado en 1932 por el Comité Pro - presos y deportados de la FORA.

A Penina no se lo procesó, ni se le designaron jueces, ni militares ni civiles, no se le permitió defensa alguna y no se le notificó sentencia de muerte.

 

 

 

Bibliografía:

"Penina, primer mártir de la violencia organizada local." Art. Diario La Capital de Rosario en su edición del día 12 de septiembre de 1994.

Bertotto, José Guillermo, en nota publicada en el diario Democracia:"Al Jefe de Policía D. Eduardo Paganini" en el año1932.

 

Penina. Pasaje. Topografía:

Corre de N.O. a S.E. a la altura de Checoeslovaquia y arroyo Saladillo.

Carece de designación oficial.

Recuerda a Joaquín Penina (1901 - 1930), que fuera el primer mártir del poder de Policía que respondía a José Félix Uriburu, primer mandatario por el golpe de Estado del 6 de septiembre del año 30 cuando fue destituido Hipólito Irigoyen.