PASO DE USPALLATA

El Cruce de los Andes fue un conjunto de maniobras realizadas por el Ejército de los Andes de las Provincias Unidas del Río de la Plata —y tropas chilenas exiliadas en la ciudad de Mendoza, entre el 12 de enero y el 9 de febrero de 1817, para atravesar con una fuerza de 4000 soldados regulares y 1 200 milicianos1 la cordillera de los Andes desde la región argentina de Cuyo hasta Chile, y enfrentar a las tropas realistas del Imperio español que allí se encontraban.


Formó parte del plan que el general argentino José de San Martín desarrolló para llevar a cabo la Expedición Libertadora de Argentina, Chile y Perú. Fue apoyado por la Guerra de Zapa, dirigida por el chileno Manuel Rodríguez.


El ejército inició la marcha desde el Campamento "El Plumerillo" el 18 de enero de 1817.
El objetivo era obrar en coordinación con la vanguardia del Ejército, para atacar el valle del Aconcagua.
Una de las columnas del Ejército de los Andes, cuyo jefe de la Expedición era el Coronel Juan Gregorio de Las Heras y segundo jefe el sargento mayor Enrique Martínez, cruzó la Cordillera hacia Chile, con el propósito de liberar a ese país de manos realistas, por el Paso de Uspallata.


También es denominado como Paso de la Cumbre, llamado así por ser el punto más alto de la travesía entre Mendoza y Santiago de Chile, y como Paso Iglesia (del lado de Chile) y Bermejo del argentino, por el color dominante de las montañas del lugar.


El paso era un abra compuesta de dos portezuelos contiguos, entre la ciudad argentina de Uspallata y la chilena de Los Andes. El poblado más cercano es la villa argentina de Las Cuevas.
Siguió por la misma ruta el capitán fray Luis Beltrán al frente de la Maestranza y el Parque, quien partió el día 19.
Llegaron el mismo día a la Estancia de Cañota al anochecer reanudando la marcha el día 20 después de cruzar la quebrada y pampa de Cañota.
Las fuerzas siguieron con paso lento por la quebrada de Santa Elena para llegar el mismo día a la Estancia de Uspallata al atardecer.


Allí permanecieron hasta el día 29. En ese lapso tuvieron lugar las acciones de Picheuta y Potrerillos.
Un destacamento realista al mando del mayor Miguel Marquelli integrado por tres oficiales y cincuenta soldados, en la madrugada del día 24 sorprendió la posición de Picheuta guarnecida por un cabo, 5 soldados de línea y 8 milicianos. La sorpresa fue completa y los patriotas tuvieron que rendirse.


De acuerdo con los datos consignados en el diario del sargento mayor Martínez la guardia se componía de 14 hombres de los cuales 7 llegaron a Uspallata.
Después de esta acción los realistas se replegaron y resolvieron ocupar una posición de espera en el lugar denominado Potrerillos al oeste del río de las Vacas.


En conocimiento de los hechos ocurridos en Picheuta, Las Heras dispuso que un destacamento al mando del sargento mayor Martínez saliera inmediatamente en persecución del enemigo.


El destacamento se integró con 83 hombres de la Compañía de Granaderos del Batallón Nº 11 al mando de Francisco Aldao y 30 Granaderos a Caballo.


El sargento mayor Martínez avanzó al encuentro del enemigo y el día 25 libró el Combate de Potrerillos. La acción que resultó exitosa para las armas patriotas, ya que los realistas abandonaron el campo de batalla y emprendieron la retirada pasando la cumbre.


El día 29 de enero se reanudó la marcha, alcanzándose la cumbre el 1º de febrero, al pie de la ladera llamada el Paramillo. Luego de que sus espías le comunicaron la presencia de una partida realista.


Las Heras a fin de aprovechar los dos pasos existentes y envolverlos, dividió sus fuerzas en tres cuerpos que marcharon por la noche, la columna más importante y bajo su mismo mando pasó por el Paso Bermejo y la otra al mando del sargento mayor Martínez lo hizo por el de Iglesias. El destacamento realista no fue alcanzado.
El 3 de febrero Las Heras recibió orden de San Martín de regular la marcha y demorarse dos días.
Éste al ver presencia enemiga resolvió atacar la guardia y ordenó ese día a Martínez que al frente de 150 fusileros montados y 30 granaderos a caballo marchasen a su encuentro.


A pesar de la resistencia opuesta por los españoles, fueron completamente derrotados en el Combate de Guardia Vieja el 4 de febrero. Los prisioneros fueron despachados a Mendoza ese mismo día.


El día 6 se reanudó la marcha desde el Paramillo, y el día 7 llegando al río Colorado, alcanzó Santa Rosa de los Andes en tres etapas: la primera el día indicado hasta Guardia Vieja; la segunda a Puente del Río Colorado y el 8 entraba en la villa indicada.


Las avanzadas de Las Heras persiguieron a un grupo realista que saqueaba la villa, matando a un hombre y apoderándose de 6.000 cartuchos de fusil, 60 caballos y otras municiones.


La reunión del ejército en el valle del Aconcagua era un hecho, ya que las columnas que avanzaban por el Paso de los Patos ese mismo día habían hecho su entrada en San Felipe.
De este punto la columna de Las Heras volvió a quedar bajo las órdenes del general San Martín.


Participó así en la Batalla de Chacabuco el día 12 y luego ya todo el Ejército reunido avanzaba el 13 hasta el Portezuelo de Colina y el 14 hacía su entrada triunfal en la ciudad de Santiago.

 

Bibliografía:
Zárate Julio Olmos: Las Seis Rutas Sanmartinianas, Instituto Nacional Sanmartiniano, Buenos Aires, 2005.
Campañas del Libertador General D. José de San Martín. Instituto Nacional Sanmartiniano, en el año del bicentenario del nacimiento del General. Impreso en los talleres Gráficos del Instituto Geográfico Militar. Agosto de 1978.
Barros Arana Diego: Historia general de la independencia de Chile, Volumen 3. pp. 395. Autor: Diego. Editor: Impr. Chilena, 1857.

Paso de Uspallata. Diagonal. Topografía:
Corre de N. a S. desde100 hasta 499 a la altura de Aguado 200, Gregoria Matorras 900.
Se le impuso ese nombre por O. 763 del año 1951.
Recuerda a la columna comandad por el general LAS Heras en el Cruce de los Andes.