PARRAVICINI FLORENCIO (1876 – 1941)

García Velloso, amigo del actor durante treinta años, inició su obra: "Memorias de un hombre de teatro" diciendo: "Hablar yo de la vida artística de Florencio Parravicini, es evocar mi propia vida de autor"... La trayectoria azarosa, venturosa y desventurada de su vida, fue resplandeciente de todos los triunfos, ensombrecida por la inevitable secuela de los dolores íntimos y complicada por toda suerte de episodios fantásticos".

Este hombre al que el público le debió las más grandes carcajadas de risa y diversión, poseyó un espíritu abierto a todas las manifestaciones que significaran no quedarse quieto: piloto, deportista, experto tirador, viajero incansable, hombre de la noche y del circo, conocedor de las aventuras y desventuras de los hombres, más su condición de rico aristocrático pudo transferir sus vivencias a las tablas convirtiéndose en el dueño de la comicidad y de los aplausos. Más, pese a sus logros, su sencillez era harto conocida.

Considerado como el gran bufo argentino, el mayor actor teatral y cinematográfico de muchas épocas, Florencio Bartolomé Parravicini había nacido en Buenos Aires el 24 de agosto de 1876, en el seno de un hogar rico y distinguido, como vinculado con apellidos que hicieron historia patria: los Saavedra, los Alvear, los Díaz Vélez, los Rosas y los Terrero entre otros.

Transcurrió su infancia en una casona señorial del barrio las Cabecitas, hoy Vicente López. Cursó estudios primarios y secundarios, cuando al punto de ingresar al seminario, descubrió que tenía vocación por la vida monástica sino por el contrario, por una existencia trapisonda y nómade. Viajó muy adolescente presentando un espectáculo como experto tirador, a Uruguay, Brasil y luego a Francia, Bélgica, Holanda , Portugal, recalando por último en París.

Luego de fundir una agencia de loterías y una casa de importación de artículos odontológicos se enganchó en la troupe de un circo trashumante como domador de leones, que abandonó para arribar a una época de suculencia financiera familiar expedida desde Buenos Aires.

Camino a la madurez descubrió su verdadera vocación : el teatro, cuando en la obra porteña "Los ambulantes" al enfermarse uno de los actores enfermó Flor debió suplantarlo. Al desconocer el texto hilvanaría un fabuloso monólogo tan espectacular que llegó a ponerse en el bolsillo hasta el espectador más remiso. Sería la puerta del camino a la fama.

Convirtióse en pocos meses el hombre más popular de la urbe madrileña, aplaudiéndole desde el Rey de España hasta el público del "paraíso" hasta que un día decidió retornar a su terruño.

Estrenó el 14 de noviembre de 1907 en el teatro Argentino. La obra "Fruta picada" con tanto éxito que formó su propia compañía bajo la dirección de Ezequiel Soria.

De allí en más representó "Cristóbal Colón en la facultad de Medicina", "El lobo de mar" "El tango en París" llegando a componer sus propias obras como "Melgarejo", comedia en tres actos que se mantuvo dos años en cartel, dado que en cada noche le daba un tinte diferente gracias a su condición extraordinaria de improvisador.

Más tarde llegó a actuar en las recordadas películas "Hasta que la muerte nos separe"(1916), "Melgarejo" y "Los muchachos de antes no usaban gomina"(1937), " La vida es un tango"(1939) entre otras.

Estando en Montevideo debió regresar a Buenos Aires por razones de salud y por prescripción médica radicóse en las sierras de Córdoba.

Sin mejoría retornó y no aceptando el agobio de su enfermedad terminal se suicidó el 25 de marzo de 1941.

¡Sólo la falta de fuerzas para enfrentar la realidad, pudo derribar ese ciclópeo hombre del proscenio, la noche y la aventura!

 

 

Bibliografía:

Revistas teatrales "Bambalinas" y "La escena". Reflejos del gran desarrollo del teatro popular entre 1910 y 1934. Gentileza Colección familia Dávila.

Tito Livio: Diccionario teatral del Río de la Plata.

Evolución de la Argentina vista por el Teatro Nacional. Buenos Aires 1965.

Llanes Ricardo: Teatro de Buenos Aires, referencias historiales. Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires. 1968.

 

Parravicini. Calle.Topografía:

Corre de E. a O. a la altura de Alvarez Condarco 200.

Carece de designación oficial.

Recuerda al multifacético cómico denominado por la farándula y su público "FLOR"(1876 – 1941)