Paroissien Diego (1783 -1827)

Su nombre original era James Paroissien, y descendía de lejanos antepasados de origen protestante francés.
Nacido en Londres, Inglaterra en 1783, en su patria se educó y  doctoró en medicina en 1806.

Fue médico por vocación y militar por imposición de los sucesos, pero le hubiera gustado ser investigador de temas científicos vinculados de esta tierra a la que se arraigó por casualidad.

Al recibir la noticia del éxito de las Invasiones Inglesas al Virreinato del Río de la Plata, se embarcó como parte de la expedición que debía reforzar esa conquista.


Cuando llegó, la ciudad de Buenos Aires había sido reconquistada por su propia población; asistió a la captura de Montevideo, donde se instaló como médico y comerciante.


Tras el nuevo fracaso en Buenos Aires en 1807, los ingleses abandonaron también Montevideo, él se embarcó hacia Río de Janeiro a fin de ejercer su profesión.

En  Brasil se encontró con Saturnino Rodríguez Peña, un criollo que había colaborado con los invasores a Buenos Aires, que lo unió al proyecto carlotista, de coronar a la princesa Carlota Joaquina de Borbón como reina – o al menos como regente – del Río de la Plata, en reemplazo de Fernando VII, prisionero de Napoleón Bonaparte. Carlota era la esposa de Juan VI de Portugal, que estaba instalado en Río de Janeiro.

Viajó a Buenos Aires como jefe de una comisión exploradora minera enviada por la compañía británica "La Potosí, La Paz and Peruvian Mining Association".
Sin embargo, es casi seguro que su misión era de espionaje a favor de las posibilidades del carlotismo o de una tercera invasión inglesa.


 Al llegar a Montevideo fue reconocido y arrestado por el gobernador Francisco Javier de Elío, que se apoderó de las cartas de Carlota para sus simpatizantes en Buenos Aires.
Acusado de alta traición, fue puesto preso en el cuartel de la  Ranchería, con pedido de ejecución.

Al llegar al Río de la Plata el nuevo virrey, Baltasar Hidalgo de Cisneros, Paroissien  fue trasladado para su enjuiciamiento a Buenos Aires, donde  defendido a ultranza por Juan José Castelli - miembro de la Primera Junta del 25 de Mayo – quien sostenía que el acusado nunca  había conspirado  contra  las autoridades españolas radicadas en América, logrando rápidamente su libertad.


Los fundamentos de Castelli fueron: que el Acta del Cabildo del 3 de diciembre de 1811 dejaba constancia del título de ciudadanía expedido a favor de dos ingleses Roberto Bellinghurst y Hugo Paroissien, por sus distinguidos méritos y circunstancias que les adornan.
Primeras cartas de ciudadanías otorgadas en el país - en oficio del 25 de noviembre de ese año. – La Asamblea General Constituyente  de 1813, las confirmó.
Después acompañó al Ejército del Norte en la primera expedición auxiliadora al Alto Perú como cirujano, y presenció las batallas de Cotagaita, Suipacha y Huaqui como médico y secretario personal de Castelli.


Durante la retirada que siguió a la derrota, ayudó a Juan Martín de Pueyrredón en la evacuación de los caudales de la Casa de Moneda de Potosí.

El Triunvirato lo nombró jefe de la fábrica de armamentos de la ciudad de Córdoba, con el grado de teniente coronel de artillería.

En abril de 1815 estalló la fábrica de pólvora, causando varios muertos. El gobierno local lo consideró responsable del accidente y se inició una investigación para procesarlo.
Pero en ese momento estaba avanzando el federalismo en Córdoba, lo que le dio la oportunidad de retirarse a Buenos Aires, donde formó parte del Estado mayor general del ejército del Director Supremo Álvarez Thomas.

 

En 1816 viajó a Mendoza, para sumarse al Ejército de los Andes que estaba formando el general José de San Martín, a quien había conocido dos años antes, y a quien había ayudado en la conformación de su plan continental. San Martín lo nombró cirujano jefe del Ejército de los Andes, y también ejerció como su médico personal.

Participó en el Cruce de los Andes como cirujano y como edecán del general Soler, participando en la Batalla de Chacabuco. Instalado en Santiago de Chile, fue nombrado cirujano mayor del Ejército de Chile y fue miembro fundador de la Legión del Mérito de Chile y cirujano mayor del ejército chileno.
Tuvo un serio altercado con el general Miguel Brayer, el ex oficial de Napoleón que causaría un desastre con su ataque a Talcahuano, y que sería dado de baja por pedir licencia minutos antes de una batalla.

Después del Desastre de Cancha Rayada asistió al general Bernardo O’Higgins, pero regresó al ejército para asistir a San Martín como oficial de estado mayor y también ejercer como cirujano en la Batalla de Maipú. Por su heroico comportamiento en este combate fue ascendido al grado de coronel y premiado con un valioso y amplio terreno irrigable en Mendoza.

 

Se embarcó en la Expedición Libertadora del Perú como médico jefe y como edecán de San Martín. Acompañó al general en su entrevista con el virrey José de la Serna, que él mismo gestionó, y posiblemente fue el autor de la idea de implantar en el Perú una dinastía de origen español. Fue premiado con la Orden del Sol y ascendido al grado de general de brigada.

Tras la toma de Lima y la Declaración de Independencia del Perú, fue enviado junto a Juan García del Río en misión diplomática a Chile, Buenos Aires y Europa, para gestionar el reconocimiento de esa independencia, y posiblemente conseguir un rey para coronar en el Perú.
No obtuvieron ningún resultado de sus gestiones en Buenos Aires, donde fueron humillados por la actitud prescindente del gobierno del ministro Bernardino Rivadavia.


Al llegar a Londres recibieron la noticia de la renuncia de San Martín al gobierno peruano, lo que hacía inútil su presencia allí. No obstante, Paroissien se quedó en Londres, donde recibió a San Martín en la primera etapa de su exilio y le consiguió alojamiento.

Regresó al Perú, donde se puso a órdenes de Simón Bolívar y acompañó al general Sucre en su entrada al Alto Perú.


En abril de 1825 fue nombrado director de minería del gobierno peruano, con la misión de organizar las minas de Potosí. A fines de ese año volvió a viajar a Europa, para realizar consultas con especialistas y organizar la concesión de las minas de Potosí a alguna empresa europea. La independencia de Bolivia hizo inútil sus gestiones, por lo que regresó a ese país y fue nombrado director de minería por el presidente Sucre.


También proyectó un canal que debía unir el Océano Pacífico con la cuenca del río Amazonas, y por ésta al Océano Atlántico.

Su empresa minera quebró a fines de 1826 y perdió todos sus bienes, incluidos los terrenos concedidos por San Martín en Mendoza, como premio a su actuación en Maipú.

Se embarcó en septiembre de 1827 hacia Valparaíso, pero falleció en el viaje hacia esa ciudad, donde fue sepultado.

Homenajes: en nuestra Patria hay dos hospitales que llevan su nombre. Uno es el Hospital Diego Paroissien, ubicado en la ciudad de Maipú, provincia de Mendoza y otro, el Hospital Interzonal General de Agudos Dr. Paroissien, ubicado en la ciudad de Isidro Casanova, provincia de Buenos Aires, más  una calle de nuestra ciudad honra su nombre.

 

Bibliografía:
Cignoli Francisco: Semblanza del doctor Diego Paroissien, cirujano mayor organizador la la Sanidad del Ejército Libertador en Revista Farmacéutica. Buenos Aires, 1944.
Del mismo autor: Diego Paroissien y Juan Isidro Zapata, cirujanos del Ejército de los Andes en el Día Médico, Buenos Aires, 1950.
Alba Manuel M:”El temible doctor Paroissien  en la Revista Aquí Está. Buenos Aires,13 de enero 1944.

 

Paroissien. Calle. Topografía:
Corre de E. a O.  entre las calles Córdoba y Rioja, desde Río de Janeiro hasta las inmediaciones de la calle Lima.
Se le impuso ese nombre por D. 21876 del año 1958.
Recuerda a James Paroissien, médico inglés que tuvo una destacada actuación en el proceso de la Independencia de la Argentina, de Chile y del Perú.Conocido en América del Sur como Diego Paroissien (1781 –1827).