PARAGUAY

 

Se calcula que a la llegada de los españoles, la población aborigen del territorio paraguayo ascendía a casi doscientos ochenta mil almas.

En la región oriental predominaban las tribus guaruaníes y en la zona chaqueña, los guaycurúes.

Las primeras expediciones que arribaron, lo hicieron atraídas por las alucinantes riquezas de la región andina, en cuya búsqueda se emprendieron descomunales hazañas.

Se cree que en 1525 pasó Alejo García, náufrago de la expedición de Solís y en su retorno con metales preciosos los indios payaguaes le quitaron la vida. Dos años después Sebastián Gaboto exploró en parte el río Paraguay.

En 1536 Juan de Ayolas recorrió el río hasta el asiento que llamó de La Candelaria, y después traspuso el Chaco en busca de la rica tierra del oro. Al regresar corrió la misma suerte que Alejo García pues los payaguaes lo ultimaron en una emboscada.

En su remplazo quedó Domingo Martínez de Irala, de ganada fama por su labor colonizadora que emprendiera en torno al fuerte Nuestra Señora de la Asunción, fundado por Juan de Salazar, el 15 de agosto de 1537, quien despoblando Bs. As. concentró la población en aquella fortificación dándole jerarquía de ciudad.

En medio de ásperas reyertas donde los colonizadores se disputaban el poder fue ese poblado, el fecundo foco civilizador del Río de la Plata pues de allí partieron nuevas expediciones fundadoras de ciudades.

En 1550 llegaron al Paraguay un contingente de mujeres encabezadas por doña Mencía Calderón, las que conformarían honorable familias.

Entre sus descendientes brilló el célebre asunceño Hernandarias, primer gobernador criollo del Río de la Plata.

En 1617, la gobernación del Paraguay quedó separada de la de Buenos Aires y por una Cédula Real del 12 de septiembre de 1537, se autorizó a los colonos a elegir gobernador en caso de acefalía, disposición que engendró en los asunceños una propensión a resolver sus propios asuntos y destinos por sí mismos.

A raíz de ciertos conflictos suscitados en Asunción, la Audiencia de Charcas envió al juez Antequera y en 1721, los comuneros decidieron reconocerlo como gobernador y simultáneamente expulsar a los jesuitas.

Buenos Aires siempre pretendió dominar al Paraguay lo que provocó el levantamiento de los comuneros; no obstante abolió el privilegio de elegir libremente su gobernador.

Producida la Revolución de Mayo, los patriotas no obtuvieron la adhesión del Paraguay y cuando el Gral. Manuel Belgrano se dirigió con sus fuerzas estas fueron rechazadas con éxito por los paraguayos, pero esta expedición argentina sembró la idea de emancipación paraguaya de la Península Ibérica consagrando su independencia el 14 de mayo de 1811.

La Junta patriota sería presidida por Fulgencio Yegros e integrada entre otros por el Dr. José Gaspar de Francia quien gobernó el país en forma dictatorial, hasta su muerte en 1840.

Un año después asumía el poder Carlos Antonio López (1841) que ocupó la presidencia hasta su muerte en 1862 continuando su hijo Francisco Solano López quien nos declarara la Guerra del Paraguay o Guerra de la Triple Alianza (1865 - 1870), que costara enormes pérdidas humanas y desastre económico a los países intervinientes.

Muerto éste, Paraguay emprendió la difícil tarea de su reconstrucción.

 

 

Bibliografía:

Mikielievich, Wladimir C: "Paraguay." Diccionario de Rosario (Inédito).

 

Paraguay. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde 100 al 6799, a la altura de Av. Pellegrini 1400; Córdoba 1400; Bv. Seguí 1400 y Arijón 1400.

Se le impuso ese nombre desde su apertura en 1858, ratificado por Ord. N°3 del año 1905.

Recuerda a nuestro país vecino, la República del Paraguay desde sus orígenes.