PAMALÓ (TATÚ o ARMADILLO)

Se caracterizan por poseer un caparazón dorsal formado por placas yuxtapuestas, ordenadas por lo general en filas transversales, con cola bastante larga y extremidades cortas.


Reciben distintos nombres  según la región que habitan: el más común es de armadillo; también son llamados (a veces dependiendo de la especie) “quirquincho” (del quechua kirkinchu) en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Perú; cuzuco en Costa Rica, El Salvador, Honduras y Nicaragua. En Argentina y Uruguay, también se lo conoce como “mulita” o “armadillo”; “tatú” (tatú, tatú carreta) en Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.


Los armadillos son mamíferos fáciles de reconocer, distinguibles por tener una armadura formada por placas óseas cubiertas por escudos córneos que les sirven como protección, y que en algunos géneros permiten al animal enrollarse en forma de bola.


​Externamente se parecen un poco a los pangolines, mamíferos de África y Asia cubiertos de enormes escamas o placas, y que tienen hábitos similares. Esta es la razón por la cual fueron clasificados en el mismo orden en el pasado.


Los dientes del armadillo son estructuras cilíndricas simples y uniformes, sin esmalte y con raíces abiertas y crecimiento continuo; su número es muy elevado, hasta 25 en cada mandíbula.


La especie más extendida es el armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus), la única que llegó  hasta Estados Unidos desde el sur.
En Tabasco, México a este animal se le conoce como “jueche” y se solía utilizar para consumo humano hasta que se le declaró en peligro de extinción.

Los armadillos son nocturnos y cavadores. Son insectívoros y omnívoros necrófagos propios de la zona tropical Centroamérica y Sudamérica.
Relaciones de los armadillos con el ser humano.


En el mapa de Alonso de Ovalle de 1646 el quirquincho aparece como un ser fabuloso, acompañado de hombres con colas y monstruos marinos.


En Colombia, es sacado de sus madrigueras utilizando una antorcha casera para lanzar humo que suele situarse sobre el agujero de la misma para posteriormente agregar un costal de fique (costal en que normalmente se transporta el café) y capturarlo.


En este país y Ecuador es consumido por la nación indígena awá. ​La carne se utiliza para consumo humano y dado su sabor es conocido como el “siete carnes”, pues se asemeja a la de pollo, conejo, y a la de cerdo.


Además de ello, su consumo aunque ha descendido en los últimos años, aún se sigue consumiendo de la misma manera.


Los campesinos suelen deshuesar el animal y preparar la carne dentro del caparazón para consumirla asada, frita y guisada. Después de freír el caparazón, se mastica de manera semejante al chicharrón o cuero del cerdo.


El caparazón y la cola son utilizadas para prácticas medicinales tradicionales. Estos se dejan tostar y se muelen hasta quedar en polvo, el cual es hervido en agua para ser bebido por mujeres “primerizas” (primer embarazo), y curar las molestias que este causa.


 En nuestro país su caparazón es usado para la elaboración de charangos, los cuales tienen un gran valor comercial.

El armadillo puede ser portador de ciertos microorganismos que producen en el ser humano enfermedades como el Mycobacterium leprae, bacteria causante de la lepra, como también  causa en los humanos, especialmente en niños, una dolencia muy grave llamada enfermedad de Chagas.


Se conoce que en Europa, EE. UU., México y Venezuela, se adelantan estudios con base en el armadillo a fin de encontrar medicamentos para tratar además de estas enfermedades, otras como la leishmaniasis y la fiebre amarilla.​

tatu.html

 

Bibliografía:
Cabrera Latorre Ángel: Estudio profundo sobre los tatúes. Buenos Aires, 1935.

Pamaló. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. a la altura de Aborígenes Argentinos al 6300.
Se le impuso ese nombre por O. 7154. Con anterioridad, se denominaba “Pasaje 1830”, desde la calle Dr. E. Maradona hasta la calle Aborígenes Argentinos.
Recuerda al mamífero conocido también como armadillo o peludo.