PALLIÈRE JUAN LEÓN (1821 – 1887)

Uno de los capítulos más ricos y literalmente más coloridos en la historia de las relaciones entre Francia y la Argentina es el de los artistas franceses que llegaron al Río de la Plata desde comienzos hasta casi el final del siglo XIX.


Juan León Pallière nació el 1 de enero de 1823 en la ciudad de Río de Janeiro, en Brasil;​ sin embargo, al ser inscripto en el Registro Civil de Francia en aquella ciudad, es considerado francés y no brasileño.


 Era hijo de Arnaud Julien Pallière, un pintor, y de Agustina Elisa Julia Grandjean Ferreira, familia de artistas, tanto por el lado paterno como por el materno: su abuelo paterno había sido grabador y su tío había sido galardonado con el Premio de Roma; su abuelo materno, por su parte, había participado en la restauración de la tumba de Cecilia Metela en 1804.​


Creció en su ciudad natal hasta los siete años de edad, cuando su padre decidió llevarlo a Francia, en 1830.


Seis años más tarde, en 1836, inició sus estudios artísticos en la ciudad de París, en el taller de François Edouard Picot.


​ Algunos autores afirman que el maestro de Pallière había sido Jules Eugene Lenepveu, cuando solo fue su compañero de clase.​


Era la misma forma de pintar con que los alumnos de Ingres retrataban a las jovencitas del Faubourg Saint – Germain en la época del rey Luis Felipe, sólo que fuera de Francia,los pintores habían tenido como modelos a hombres de aspecto salvaje y temible.

A fines del año 1845 decidió regresar a América, pero en vez de desembarcar en Río de Janeiro lo hizo en Buenos Aires, donde arribó en Diciembre de ese año en el vapor “Camille” junto al pintor Francés León Ambrosio Gauthier, también alumno de Picot en París.


Realizó viajes por Suiza, España, Italia, encontrando temas para sus cuadros, algunos de los cuales son reproducidos en grabados por la Cas Goupil de Paris.


Años después realizó una breve visita a Buenos Aires entre 1855 y 1856,en compañía del francés Galdon, más su permanencia fue corta porque había decido radicarse en Río de Janeiro, donde ingresó a la Academia Imperial de Bellas Artes perfeccionándose después en Roma y París.

Más quedó como todos los viajeros, fascinado por los paisajes de la pampa y pintó las costumbres de los gauchos.


Sigamos con nuestro viajero: Deseoso de conocer el interior, se embarcó en 1858 desde Rosario, en una nave que surcó el Paraná, tomando  después  una  diligencia que lo llevaría a Córdoba, Santiago del Estero, Salta y Tucumán, y atravesando la pampa, compartió la azarosa vida del hombre de campo, familiarizándose con detalles minuciosos de su carácter, vida e indumentaria y dejando a su vuelta estampadas sus impresiones en un libro ilustrado con croquis.


Como prueba fehaciente  de ello, sería  cuando - casi 100 años después  en 1998, en una subasta neoyorquina, la   pintura de  Pallière “El interior de un rancho” alcanzó el valor de U$$ 222. 500.


 Con respecto a  ese hecho, Alicia de Arteaga expresa en  un   artículo: “El viajero Pallière junto con Rugendas logró imprimir en esa  obra pictórica como registro iconográfico, tan fiel al detalle, que la hizo particularmente valiosa a la hora de construir una identidad cultural”.


Esa obra como otras ilustraciones despertó tan viva curiosidad en Europa,  que lograron convertir a  Pallière en la historia gráfica de toda esa época argentina.


En julio de 1859 realizó nueva exposición con el joven pintor Enrique Sheridan, donde reunieron 60 obras sobre temas de vida y edificios  porteños llamándose “Escenas Americanas” y “Reproducción de cuadros, acuarelas y bosquejos” más dos láminas litografiadas en negro sobre fondo sepia y otras sobre fondo blanco y gris.


Al regresar a Francia, en Lorais se dedicó a pintar temas históricos de ese país, sin olvidar nunca su permanencia en el Plata y su amor por lo genuino argentino.


Falleció en ese pueblo, el 12 de febrero de 1887.

 

 

Bibliografía:

“Pallière León: “Diario de Viaje por la América del Sud”, con una introducción sobre la vida y la obra del artista ilustrada con acuarelas, grabados y dibujos desconocidos ejecutados en América y Europa”. Buenos Aires. Edic. Peuser, 1945.

 

Pallière . Calle. Topografía: Corre de N. a S. entre Av. De Circunvalación 25 de Mayo y Luis Gianneo (ex 50). Parquefield.

Se le impuso ese nombre por D. 4675 del año 1977.

Recuerda al francés Juan León Pallière  (1823 – 1887) dedicado a pintar personajes, costumbres y paisajes de nuestro medio rural.