PALACIO DOMINGO

Las jefaturas políticas y los Intendentes:


En la provincia de Santa Fe surgió primero como institución la jefatura política y luego la Municipalidad.


Cuando Nicasio Oroño propuso, en 1854, a Justo José de Urquiza la creación de una autoridad de mayor rango que un juez de paz para la flamante ciudad de Rosario, denominada jefe político, dependiente del gobernador, separó a este funcionario de la proyectada municipalidad, la que tendría autoridad suficiente para ocuparse de la policía urbana, cárceles, ornato y aseo, delineación de calles y plazas, inspección de edificios públicos y particulares, el abasto, el entretenimiento y la educación, entre otros aspectos.


La influencia de Urquiza no logró que Domingo Crespo, el gobernador de Santa Fe, y la legislatura, aprobaran la creación de la municipalidad para Rosario y sí resolvió designarle un Jefe Político, con la principal función de hacer ejecutar leyes, decretos, órdenes y disposiciones provinciales, mantener el orden y sosiego público, proteger personas o propiedades, y reprimir y castigar todo tipo de desacato.


De allí que puede afirmarse que la Jefatura política surgió como órgano ejecutor provincial para el sometimiento político de la oposición rosarina.


El vertiginoso desarrollo de la ciudad, que pasó de tener 3 mil habitantes en 1852, a 9 mil seis años más tarde, convirtiéndose en baluarte económico de la Confederación motivó que la legislatura dictara la primera ley de Municipalidad de la provincia, el 20 de diciembre de 1858.


La autoridad municipal quedó formada por diez municipales en propiedad y tres suplentes, presidida por un jefe político. Si bien los primeros eran elegidos por los vecinos, el segundo seguía siendo designado por el gobernador.


La municipalidad pasó a estar dirigida por un Consejo de Gobierno compuesto por un presidente, que era el jefe político de turno, dos municipales y un secretario, que a su vez contaría con el apoyo de tres comisiones de trabajo.


Las atribuciones dadas al presidente fueron ejecutivas y de no observarse en la elaboración de esta “ley madre” del sistema municipal provincial, el gobierno de Santa Fe se aseguró el control de Rosario, de allí que en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX la Jefatura política fue sinónimo de intervención, imposición y el menoscabo las libertades comunales para los habitantes de la próspera ciudad sureña.


La Municipalidad de Rosario quedó instalada el 12 de febrero de 1860, y pocas semanas después dictó su reglamento interno.


 La mencionada ley del 20 de diciembre del 58 fue adoptada para Santa Fe, el 13 de octubre siguiente, con la única diferencia que el presidente de la corporación no fue el jefe político sino el ministro de Gobierno, señalándose desde entonces una tendencia que se consolidó con el paso de las décadas: la íntima relación entre los intereses de la Municipalidad de la capital y del Ejecutivo provincial.


La autoridad municipal quedó formada por diez municipales en propiedad y tres suplentes, presidida por un jefe político. Si bien los primeros eran elegidos por los vecinos, el segundo seguía siendo designado por el gobernador.


La Municipalidad pasó a estar dirigida por un Consejo de Gobierno compuesto por un Presidente, que sería Domingo Palacio; a su vez, jefe político de turno con dos municipales y un secretario que contaría con el apoyo de tres comisiones de trabajo.


Las atribuciones dadas a nuestro biografiado fueron ejecutivas y de superintendencia de la administración. Las que supo desempeñar en forma hábil y correctamente.

 

 

Bibliografía:
La ordenanza nº 4670 del año 1977.

Palacio Domingo. Calle. Topografía:
Arteria proyectada nº 11 del plano 69.804, que corre de E. a O. entre las calles Vuelta de Obligado y Cabrera, y desde la calle Roberto Arlt y Santiago, ambas paralelas a la Av. José E. Uriburu.


Recuerda a Domingo Palacio, Jefe político de Rosario desde 1859 a 1866. Posteriormente sería el Primer Presidente de la Municipalidad.