PAGANO ANGELINA (1888 -1962)

Hacia 1904 se agregó otro nombre importante a la lista de dramaturgos de indudable calidad, el de José León Pagano, a quien , a quien le había sido dado, al comenzar el siglo, someterse al sufragio de los públicos europeos, en oportunidad de estrenar en Barcelona ”Más allá de la vida”  y en Roma “El dominador”.


Uníale vínculos de parentesco con Angelina Pagano, y ello explica la carrera ascensional de la que sería una gran actriz de la escena nacional.
Angelina Augusta Civani Pagano nació en Buenos Aires en 1888.


Estudió en el Colegio Sagrado Corazón de Buenos Aires e hizo estudios de música y canto con el maestro Piazzini.


Para perfeccionarse viajó a los 12 años con su tío José León Pagano, dramaturgo, pintor y crítico, a Florencia, Italia, donde se inscribió en el Conservatorio de Música, anexado a la Real Academia de Declamación y Estudios Superiores de Arte Dramático -la Reggia Scuola de Recitazione- dirigida por Luigi Rasi.


En la Academia estudió literatura teatral, historia del teatro, historia del traje, caracterización, dicción, respiración y lectura. Cuando años después enseñaba teatro insistía en que la adecuada respiración en la función teatral es la base y el secreto de toda buena interpretación.


Para su primer examen de interpretación eligió la obra “Los enamorados” de Goldoni. Tan satisfactorio fue que Gabriele D'Annunzio que estaba en el tribunal examinador le regaló un libro con dedicatoria y bautizó como "Blanca Maria Pagano" a uno de los personajes de la obra que años después la propia Angelina representaría.


Otro de los examinadores era Eleonora Duse, quien la contrató como dama joven para su compañía y fue así que pocos meses después Angelina a los 14 años debutó en el estreno de Francesca da Rímini del propio D'Annunzio en el Teatro Constanzi de Roma. Permaneció un año en la compañía de Duse participando en diversas piezas y también en una gira por ciudades de Italia, Austria, Alemania y Estados Unidos.


Regresó a Argentina en 1903 con la compañía de Ferrucio Garavaglia pero la actuación en los teatros de la Victoria -ubicado en Victoria y San José- y Odeón no fue afortunada y la compañía se disolvió resolviendo Angelina retornar a Italia.


No llegó a hacerlo porque su tío y otros escritores convencen a "la Paganito", como habían empezado a llamarla, que se quedara y de inmediato se incorporó como primera actriz a la compañía de los hermanos Podestá, que ocupaban el Apolo y allí el 24 de diciembre de 1903 en el Teatro Apolo debutó en el país, por primera vez en su idioma natal con “Causas y Efectos” de Pablo Ferrari, traducida por José León Pagano.

 

Angelina Pagano actuó esos seis meses en una época en que el teatro argentino se encontraba en transición entre el picadero y la realidad teatral argentina por lo que ella, una actriz de escuela, tuvo problemas de adaptación para trabajar en un medio en el que todavía predominaban la improvisación y el instinto, tanto en autores como en directores y actores.


Con ayuda de su tío formó una compañía dramática con Alejandro Almada como primer actor y un elenco en el que figuraba, entre otros, la actriz María Ester Buschiazzo y al que poco después se agregaría Orfilia Rico, debutando el 17 de septiembre de 1904 en el teatro San Martín con la obra Vocación de Alfredo Méndez Caldeira junto con la comedia en un acto “La hija de Jefté” de Félix Cavalotti.


Siguieron después otras obras, entre las cuales obtuvieron singular repercusión las de Florencio Sánchez, La pobre gente y La gringa que Angelina Pagano estrenó en el Teatro San Martín el 1º de octubre y el 21 de noviembre de 1904 respectivamente.

 

En 1907 el dramaturgo Gregorio de Laferrère obtuvo subvenciones del Estado para organizar un conservatorio a imitación de los que existían en Europa, que se llamó "Conservatorio Labardén" -en realidad la grafía correcta era "Lavardén" tal como es la actual Escuela de Teatro de ese nombre-. Como director se designó a Calixto Oyuela y Angelina Pagano fue nombrada profesora de declamación.


Al año siguiente retornó a Europa para obtener en Florencia su Diploma Superior de Declamación y retornó en 1914 a Buenos Aires.
El 15 de abril de 1915 se casó con con su compañero de numerosas obras teatrales Francisco Ducasse, y antes de finalizar el año debido a algunas y antes de finalizar el año debido a algunas desavenencias ambos abandonaron la compañía, que quedó a cargo de Casaux.


En 1916 la compañía encabezada por el matrimonio de actores realizó la temporada en el Teatro Buenos Aires y dentro de ella estrenan El rosal de las ruinas de Belisario Roldán. En 1917 vuelven al Teatro Odeón y luego pasa al de la Ópera , que fue su compañero en numerosas temporadas, así como José Gomez y Guillermo Battaglia, en los teatros Buenos Aires, Liceo y Apolo.


A fines de ese año, sin pensarlo ingresó al cine al ser   convocada por Guillermo Battaglia para reemplazar a una actriz que se había enfermado días antes del estreno de Canción de primavera de José de Maturana, ocasión que significó su reencuentro con el público.


Luego hubo un largo intervalo de muchos años  sólo volvió a filmar a partir de 1937. Luego siguieron en 1939 Puerta cerrada un melodrama dirigido por Luis Saslavsky con Libertad Lamarque y el ex alumno de Teatro Infantil, Ángel Magaña y en 1940 El haragán de la familia dirigida por Luis César Amadori.


Continuó filmando a las órdenes de diversos directores y su última participación en películas fue en Historia del 900 dirigida en 1949 por Hugo del Carril.


En 1926 hizo una gira representando obras en Brasil y a su regreso creó su Teatro Infantil, un espectáculo para niños interpretado por niños.
En 1927 no estuvo en los escenarios para mayores  y  ese punto Pagano decidió dejar la escena y dedicarse exclusivamente a la docencia y a la compañía infantil.

La primera presentación del Teatro infantil fue el 8 de julio de 1927 en el Teatro San Martín, que estaba ubicado en la calle Esmeralda, realizada por integrantes que tenían entre 4 y 15 años y la pieza representada fue “El sueño de Pelusita” escrita por José León Pagano, Carlos Schaeffer Gallo, Enrique García Velloso y Francisco Villaespesa.


No obstante ello, volvió en 1935 para representar en el Teatro Comedia las obras La enemiga de Darío Niccodemi y Dios de Renato Vianna.
 Mucho más adelante, en 1948, participó en La casa sin alma de Eduardo Pappo y al año siguiente además de actuar en “El ángel del milagro” de Destéfani hizo una gira por el interior del país y por Uruguay con La enemiga con lo cual se despidió en forma definitiva del escenario teatral.

Después de su muerte ocurrida en Buenos Aires en 1962, la Secretaría de Comunicaciones emitió en 1971, un sello con su efigie.