PADILLA MANUEL (1774 – 1816)

Prácticamente vio la luz cuando estas tierras se convertían en el Virreinato del Río de la Plata. Ya existía el virreinato del Perú y Chuquisaca sede del Arzobispado, la Universidad y de la Audiencia era rica y aristocrática pues el Potosí daba lugar a fiestas con un esplendor asombroso, semejante a las que se hacían en la corte española.
Los hispánicos y criollos distinguidos como “gente decente”, no admitían en el seno de sus casas, ni en el gobierno, a quien no integrase el núcleo social formado por la aristocracia minera y burocrática.


Y los cholos, mestizos con variada proporción de sangre india, iban creciendo en número y en aspiraciones de intervenir en la función pública.
Los indios no existían para esa fina Chuquisaca, eran tierra y barro, sólo servían para los trabajos forzosos y sometidos a las arbitrariedades de los amos y señores.


En esa sociedad nació en Chayanta (Bolivia) el 28 de setiembre de 1774 don Manuel Ascencio Padilla, hijo de don Melchor Padilla y doña Eufemia Gallardo, quien desde pequeño acompañaría a su padre en sus frecuentes viajes transportando cueros al Alto Perú.


La llegada de los Catari, descendientes de los Incas a Chuquisaca, que fueran sacrificados, le produjo una profunda impresión que habría de perdurar a lo largo de su vida, creando un verdadero repudio a los abusos que ejercían las autoridades españolas en las colonias.


Por tal causa deseando dedicar su vida en defensa de derechos de libertad, propiedad y justicia, vinculóse en Charcas con argentinos que cursaban estudios superiores como Moreno ; Monteagudo y Arenales. Muchos de ellos expertos en la política y economía de grandes pensadores europeos, se convertirían en pocos años en el grupo de presión dispuesto a romper con las instituciones monárquicas

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En ese mundo habría de encontrar a una amiga de su niñez, Juana Azurduy, con quien se casó en 1805, quien inmortalizaría su nombre.


El 25 de mayo de 1809 el antagonismo entre americanos patriotas y los españoles de Chuquisaca se había profundizado y el pueblo se levantó contra el poder, siendo nombrado comandante general Antonio Alvarez de Arenales, encontrando en él, un colaborador valiente y honrado. El 16 de julio del mismo año también se insurreccionó la ciudad de La Paz.
El Alto Perú se ponía de pie frente a sus opresores, mientras las tropas españolistas los doblaban numérica y tácticamente.


Padilla desde ese momento, al frente de esos pobres pueblos sojuzgados y desprovistos de todo, reveló sus condiciones de guerrero, así en el pueblo de Pitantora el 21 de febrero de 1812 derrotó a una columna de infantería y sublevó al pueblo de Chayanta impidiendo que su gente, en su mayoría indios entregasen víveres y forraje, bálsamo y vino para los enfermos y hasta objetos de lujo para los oficiales del gobernador de Potosí, los que exacerbados degollaron al líder Chayarí.


El jefe español quería terminar con Padilla y destacó al coronel Juan Imas en su persecución, el que cerca de Tacocomba, el 14 de marzo, viéndose acorralado – al igual que en una película de acción moderna - se arrojó del caballo y arrebatando el fusil del adversario más cercano se lanzó a un despeñadero – Todos creyeron que se había estrellado contra las rocas o que el torrente de agua del fondo llevaría su cuerpo inerte, cuando sorprendidos los soldados de Imas desde lo alto viéronle surgir

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Goyeneche no pudiendo vencerlo le invitó a través de un emisario a incorporarse a las filas reales, más Padilla en ese año de 1812 se incorporó al Ejército del Norte , actuando en las gloriosas gestas de Salta y Tucumán. Después atacaría nuevamente a los peninsulares a las órdenes de Rondeau y Arenales.


Hecho prisionero, ese mismo día,14 de setiembre de 1816, sin mediar palabra fue ultimado por el jefe español Aguilera, siendo su cabeza clavada en lo alto de una pica en el pueblo de La Laguna, que hoy lleva su nombre.

 

Bibliografía:
Ramallo Miguel: “Guerrilleros de la Independencia. Los esposos Padilla”. La Paz, 1919.

Padilla Manuel. Cortada. Topografía:
Corre de E. a O. desde 6100 hasta 6199, a la altura de Garzón 1200.
Se le impuso ese nombre por D. 4673 del año 1977.
Recuerda a Manuel Ascencio Padilla (1774 - 1816), valiente luchador en el Alto Perú junto a su esposa Juana Azurduy, por nuestra Independencia.