ORTEGA SOLANO FRANCISCO (1810 – 1897)

Uno de los primeros plásticos que se radicó en Rosario fue Francisco Solano Ortega, donde pintaría cuadros sencillos con motivos del paisaje bajo este cielo punzado de barrancas, más su vívida inspiración estaba en los retratos.


Había nacido en Sucre, Bolivia, en 1810 y desde muy niño fluían sus manos representando la figura de sus maestros con rústica carbonilla. Al descubrirlos éstos le harían dibujar escenas de la conquista en los muros de tierra o en rústicos e improvisados pizarrones.


Arribó a esta ciudad ya maduro, en 1875, quizás sin saberlo para reencontrarse consigo mismo, luego de haber estado en Buenos Aires,
En 1867, había enviado a la Exposición General de Entre Ríos, un cuadro sobre el cual nuestro corresponsal en tierra entrerriana diría: “Muchos cuadros al óleo se han presentado en la Exposición pero ninguno tan acabado ni tan estudiado en sus detalles como”Los niños” de Ortega.


Profesor en el Colegio Franco – argentino local, vocal en 1881 del “Club Industrial” y profesor de dibujo en el antiguo Colegio Nacional en 1884, fue un eximio dibujante y tallista en fotografía.


Si bien por entonces había influencia europea en el arte argentino, Ortega fue un creador porque con la destreza de su mano logró combinar la materia y la expresión. Sus trabajos destacaban “la naturalidad de las expresiones y el exacto parecido fisonómico” de las personas que retrataba.


El diario La Capital notició de la exhibición realizada en la casa del dorador Maffei, de dos retratos suyos: el del Dr. Fenelón Zuviría y de una matrona doña Justiniana de Adalid, vecina de la localidad de Roldán, que le valdrían el reconocimiento social de un verdadero retratista.


La crónica señalaba que sus producciones podían considerarse una verdadera obras de arte: “Tan concluidas como pudiera hacerlo el más afamado de los artistas, que a estas playas haya llegado”.


Al realizarse la Primera Exposición Provincial de Rosario en un establecimiento llamado “El arroyito” en las inmediaciones del arroyo Ludueña, dividida en cinco secciones, en su mayoría dedicada a producciones naturales e industriales, también estuvieron presentes las bellas artes con cuadros al óleo de Blanqué, Ortega y otros. Mostráronse bellísimos cuadros pintados al óleo sobre tela, madera, fotografías, y esculturas en miniatura hechas en mámol.


Área muy criticada por el público considerando que la economía no debía vincularse con el arte. Más La Capital al toque, opinaría al respecto: Pero ¿Qúe objeto y qué mérito tienen entonces las obras presentadas? La respuesta de los críticos especializados sirven de estímulo para producir y mejorar y sirven de educación artística en forma instintiva para el pueblo.

Sirven en fin para demostrar que no todos trabajamos aquí “pro pane lucrando” – es decir no sólo por dinero, sino por recreación del espíritu - puesto que el arte nace floreciente como nacen con pequeñas alas, las aves destinadas a enseñorarse del espacio y ya sentimos el aleteo de ensayo de las bellas artes santafesinas.¡ Gritemos Eureka!

En cuanto a nuestro maestro, la exposición significó la apertura al éxito, y muchos retratos le fueron encargados como los que están dispuestos en la sala de recibo del Colegio del Huerto, representando las figuras de don Carlos Grognet y su esposa Eugenia López de Grognet vinculados al desarrollo de ese instituto educativo.

Eso sí, podemos descubrir que su arte sólo estuvo dirigido a la élite de la ciudad - formada por vecinos antiguos e integrados –algunos del grupo empresario dedicados al negocio exportación – importación que con el tiempo se consolidaron en el mundo social, mientras otros figuraban vinculados al área de la cultura y el poder municipal.

Así realizó retratos de personas cconsagradas como el de Laureana Correa de Benegas, primera presidenta de la Damas de Beneficencia de Rosario, ejecutado en 1889; el de Eudoro Carrasco, del coronel Néstor Fernández, de la familia de Julio Marc, su esposa María Caffenares y el de su hermano don Augusto Marc y Eugenia Duffanat de Marc.

Falleció el maestro Ortega, el 10 de enero de 1897.

Bibliografía:
“Fecundo quehacer en la plástica”. Diario La Capital. Revista editada en el centenario de su creación.

Ortega. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. entre Concolorcorvo y Juan de Dios Mena. Parquefield.
Se le impuso ese nombre por Decr. 4672 del año 1977.
Recuerda al pintor retratista Francisco Solano Ortega (1810 – 1897).