A 800 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires y a 120km. de Córdoba Capital hay un lugar en el que el milagro de la naturaleza no sólo está preservado sino que se levanta exaltado en todo su esplendor.
Este campo del noroeste cordobés tiene lo necesario para conectarnos con la magia:67 hectáreas de sierras en estado natural, vistas únicas al Valle de Ongamira – un mirador natural y la musicalidad del arroyo de montaña completamente agreste que se abre paso a un costado my brinda el agua pura y cristalina con la que se basta el lugar.
La casona principal está ubicada en dirección al Valle de Ongamira y todas las habitaciones de la Posada del Cielo tienen vista panorámica a ese increíble paisaje serrano.
Pero hay más: A unos 150metros más arriba, se encuentran piletas naturales.
La Posada del Cielo es un proyecto que nació con la misión de compartir la magia de este punto geográfico, del mismo modo que lo disfrutaron los antiguos aborígenes ayampitin (5000 años A.C.) y después los comechingones.
Esta relación de admiración también conlleva respeto y cuidado de la naturaleza.
También se pueden hacer distintas actividades recreativas como visitar las Grutas de Ongamira, el parque Natural Ongamira, el Cerro Colchiqui y el Museo Deodoro Roca y según preferencia caminando o en vehículo.
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A menos de 30 km con auto propio o contratando excursiones se accede fácilmente a diferentes atractivos de la zona como el Cerro Uritorco, Parque Natural los Terrones, Ischilin (museo Fernando Fader), Estancia Jesuítica de Santa Catalina, Los Mogotes, Las Gemelas, Los paredones etc.
En los pozos de agua es frecuente ver truchas, como así diferentes saltos de agua. El agua es cristalina y a temperatura agradable.
Sin duda, el lugar es para soñar con los ojos abiertos dando paz al espíritu.