OLAVARRÍA JOSÉ VALENTÍN de (1801-1845)

Nacido en Salto, provincia de Buenos Aires, el 13 de febrero de 1801, era hijo de don Antonio de Olavarría militar español destinado en el Virreinato del Río de la Plata, y de doña Gertrudis Rodríguez Peña, hermana del prócer de Mayo.


A los 9 años y con permiso de la Corona (pues vivían bajo régimen colonial), se le designó cadete en el Cuerpo de Blandengues que comandaba su padre; y  en 1815 pasó a formar parte de una unidad y en 1823 se halló en la campaña a Puertos Intermedios bajo el mando del Gral. Andrés Santa Cruz.


En pocos años más tarde integró el Ejército de los Andes comandado por José de San Martín.


Intervino por tanto en todas las grandes batallas de la independencia chilena: Chacabuco (febrero de 1817), Cancha Rayada (marzo de 1818) y Maipú (abril de 1818). Después de la renuncia de San Martín, se unió a Simón Bolívar para continuar en el Perú la lucha por la emancipación de Latinoamérica. Transferido a un escuadrón de granaderos a caballo, asistió a las decisivas victorias de Junín (agosto de 1824) y Ayacucho (diciembre de 1824). Tras esta última batalla, solicitó a Bolívar el retiro, quien se lo concedió con el grado de coronel.

En octubre de 1826, al frente de 400 hombres, marcharía  al campamento de Arroyo Grande a enfrentar a las tropas del imperio del Brasil, donde Lavalleja los arengó diciéndoles "lo que importa es triunfar, atropellar al enemigo con denuedo y vencer o morir", y donde los bravos lanceros de Olavarría, en la batalla de Ituzaingó, maniobrando como en un día de parada en un campo cubierto de cadáveres, cargaron rompiendo al enemigo, lo lancearon y persiguieron hasta una batería de tres piezas que también tomaron.


El coronel Olavarría sostuvo en esa batalla, la reputación que había adquirido en Junín y Ayacucho".

Nos dice el historiador Adolfo Saldías en su Historia de la Confederación Argentina: "Se sabía que el coronel Olavarría era el principal apoyo del general Lavalle, así por su bravura legendaria como por el sencillo cariño que le profesaba a éste, a cuyo lado siempre batalló.


Reunía en su fisonomía blanda, expresiva y delicadamente contorneada y en su porte elegante y distinguido, las condiciones de un hombre más que hermoso,  de un hombre bello de ojos azules, tez bronceada por las campañas que lo habían alejado de Buenos Aires durante catorce años...".

Vuelto a Buenos Aires secundó a Lavalle en el movimiento del 1° de diciembre de 1828, participando en los combates de Navarro, Las Palmitas y Puente de Márquez contra los federales.


En la Banda Oriental fue perseguido por Oribe obedeciendo órdenes de Rosas hasta que pidió la baja en 1832.
Retirado de las actividades castrenses, siempre pensó en volver pero los intrincados asuntos del Plata manejados por el rosismo no le permitieron cumplir sus sueños y en ese último rincón alejado de su patria, falleció en Montevideo a los 44 años, el 23 de octubre de 1845.


Corta fue su existencia y aunque batalladora y efectiva también fue corta su acción guerrera.

 
 

 

Bibliografía:
Olavarría Rivarola Fernando: "Tres valientes al servicio de la Patria". Diario La Gaceta de Belgrano. Buenos Aires, 29 de abril al 13 de mayo 1971. N°66 y sig.
Yaben. Biografías argentinas y sudamericanas. Tomo IV. Pág.219 y sig.

Olavarría. Calle. Topografía:
Corre de N. a S. desde900 hasta 1200, a  la altura de Av. Génova 2600.
Se le impuso ese nombre por D. 21876 del año 1958.
Recuerda al coronel José de Olavarría (1801-1845) guerrero de la Independencia, de la campaña contra el Brasil, y de las luchas contra Rosas. Con anterioridad se denominó  calle Patricio Cullen.
Posteriormente luchó en la Guerra Argentino-brasileña, y en 1828 se unió a las tropas unitarias de Juan Galo Lavalle que combatían a las federales. Tras la derrota de estos últimos en 1829, tuvo que emigrar a la Banda Oriental, donde hubo de enfrentarse al uruguayo Manuel Oribe antes de engrosar las filas de José Fructuoso Rivera y combatir del lado de éste en la llamada Guerra Grande.