El historiador Vicente Fidel Lópeznos dice sobre este personaje así: “Este Oberá, era un cacique convertido al cristianismo desde niño, dotado de un talento extraordinario y de un genio lleno de inspiración y poesía.
Al profundo conocimiento que tenía de las antiguas creencias y tradiciones de su raza había unido y combinado a su modo un artificioso sistema de misterios de la teología cristiana que había oído a los curas doctrineros y sobre todo a uno de ellos llamado Fray Martín Gonzáles, que creía en los milagros, en la trasmigración de las almas y en la encarnación del Espíritu Santo en el alma de los niños destinados a ser profetas, sin que en ellos tuvieran parte sus padres”.
Oberá como discípulo guaraní del cura, hacía grandes prodigios en su adelanto y mostraba tan admirable talento para discurrir en un lenguaje lleno de luz y de la poesía que elaboraban su razón.
Tal fantástica locuacidad del indio deslumbró al cura maestro.
Así fue que con sus revelaciones vinieron los creyentes de su raza y fueron tan grandes las adhesiones que terminaron en un moviendo social de insurrección.
El efecto luminoso de su capacidad y elocuencia les significaron el nombre de “Resplandor del sol”.
Forjó la teoría de que Jesús había dicho que era hijo de Dios elegido para redimir a los oprimidos de su raza, agregando que cada pueblo oprimido recibiría otro hijo de Dios hermano menor de Jesús y que él era ese enviado, ese Oberá o enviado en la raza guaraní.
Lo singular de este hecho es que el cura Fray Martín no solo creyó sino, que se hizo satélite del milagroso profeta indígena.
A su alrededor se juntaron brujos y brujas de las antiguas creencias guaraníes y del culto de la “serpiente” que lo adoraron como nuevo profeta.
Tal adoración hizo que se produjese un alzamiento general de toda la provincia del Guayrá.
Los insurrectos levantaron reductos y fortificaciones donde se atrincheraron y centralizaron el gobierno del iluminado líder.
Pero a la llegada de Don Juan de Garay con su caballería y sus arcabuceros, todo aquello acabó, con una espantosa catástrofe, pues no sólo se trataba de castigar el levantamiento sino también aplastar “el sacrilegio y la herejía”, ésta última considerada como abominación madre de las abominaciones.
Tanto Oberá como su maestro, Fray Martín huyeron al interior del Chaco y no se volvió a saber de ellos.
Bibliografía:
Información obtenida en Gran Enciclopedia Argentina de Diego A. de Santillán. Tomo VI Buenos Aire, 1960.
Oberá Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde 3900 hasta 3999, entre Avenida Circunvalación y Autopista rosario Santa Fe, a la altura de Rondeau 3900.
Se le impuso ese nombre por D. 4671 del 16 de Setiembre de 1977.
Recuerda a Oberá, cacique guaraní del siglo XVI que organizó la resistencia indígena contra los españoles y en la región del Guayrá.