O HIGGINS BERNARDO (1778 –1842)

Las vidas de José de San Martín y Bernardo O´Higgins ofrecen semejanzas asombrosas y se desarrollan como si un misterioso designio las hubiera encadenado. En 1778 nació nuestro Libertador en el corazón de las selvas guaraníticas y en el mismo año, al otro lado de los Andes, en una aldea olorosa a copihues y pellines, ganadas a las huestes bravías del Arauco, nacía O´Higgins.

Ocho años tenía el argentino cuando fue enviado a España y nueve el otro al partir de su tierra natal para estudiar primero en Lima y después en Inglaterra.

Los años vividos en el Viejo Mundo fueron amargos para el niño nacido en las selvas del Maule.

En Londres estudió en el colegio de Richmond, mientras se alojaba en la casa de unos relojeros judíos que no le ofrecían afecto, cuando simultáneamente su padre, por entonces Virrey del Perú, lo había dejado librado a su suerte.

Pero si bien faltó al joven la protección moral de un padre, ganaría entonces la amistad de un hombre misterioso y admirable que insuflaría en su mente y espíritu el amor por la libertad y emancipación.

Ese hombre sería nada menos que el general Francisco de Miranda y seguramente por él llegó saber que en España había otro americano, un joven de su misma edad que ya había iniciado en los ideales revolucionarios y en los secretos de las logias políticas.

Bien pronto y antes de regresar a su patria viajó a Cádiz donde vería desfilar a quien sería años después su compañero de armas en las luchas por la independencia americana.

De regreso a Chile, no le faltarían mayores calamidades que las muchas que afligían al joven, como la miseria total, la fiebre amarilla y el rechazo total de su progenitor que se negaba a reconocerlo como hijo. Recién a su muerte, en 1801sería heredero de su apellido y de una cuantiosa fortuna.

Había O´Higgins ingresado en el ejército y con el grado de coronel tomó parte en la batalla de Roble en 1813, donde sería herido.

Si bien su país había logrado el 18 de septiembre de 1810 una vida independiente, surgieron disensiones en la nueva forma de gobierno que terminaron con el desastre de Rancagua.

Él como millares de militares compatriotas suyos emprendieron el destierro cruzando la cordillera. Menos mal que el coronel don José de San Martín que a la sazón era gobernador interino de Mendoza les ofreció protección.

Advirtió el exilado chileno que nuestro general no era un hombre común. reservado hasta el misterio; sencillo hasta la humildad, modelo de orden y disciplina en su modo de vivir, demasiado exigente para si mismo; además de poco dormir al igual que Napoleón en sus campañas, sufriendo de agudos dolores de estómago debido a las inclemencias de vida de soldado.

San Martín también descubriría en él, valores morales, al punto que lo haría depositario de su amistad y confianza.

En esta población argentina cooperó activamente en la preparación del Ejército de los Andes, y en 1817 obtuvo el grado de general.

Después de la batalla de Chacabuco fue elegido Director Supremo de Chile (1817 – 1823.) Durante su mandato ocurrirían hechos gloriosos para las armas emancipadoras como la batalla de Maipú, el levantamiento del sitio de Talcahuano, la creación de la escuadra chilena y la expedición libertadora al Perú.

O´Higgins trabajó incansablemente por la emancipación de la América del Sur, pero se rodeó de hombres poco aptos, entre ellos el doctor Rodríguez Aldea, quien escudado en la propensión que le profesaba aquél, llegó a ser el verdadero gobernante chileno, y predisponiendo a las fuerzas armadas para que lo derrocasen, se integró una Junta que le exigió su dimisión.

Sin inmutarse, se despojó de la banda tricolor y el bastón de mando. Más el pueblo de Santiago vitorearía entusiasmadamente a su héroe.

Pocos días después se trasladaba al Perú, donde murió el 24 de octubre de 1842.

 

 

Bibliografía:

Espejo Jerónimo: "El paso de los Andes". Buenos Aires 1910.

Correas Edmundo: " San Martín y O´Higgins"

en Historia Argentina de Levillier. Tomo III. Pág. 2184 y sig.

 

O´Higgins. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. Desde 8800 hasta 9100, a la altura de Juárez Celman 200 Bis, paralela a Eva Perón 8800.

Se le impuso ese nombre por Ord. 25 del año 1920.

Recuerda al general chileno Bernardo de O´Higgins (1778 – 1842) que junto a nuestro Libertador luchara por la emancipación americana.