NICOLORICH PEDRO (1838 – 1866)

La decisión del juez de paz  y comandante militar de Rosario, Matías Nicolorich  de oponerse, junto con el cura párroco, a que el retrato del dictador don Juan Manuel de Rosas precediera a la imagen de Nuestra Señora del Rosario en la procesión del 7 de octubre de 1841, los obligó a huir por las islas del Paraná para tratar de reunirse con las fuerzas del general Lavalle, aunque Santa Coloma decidió darles por residencia a los Nicolorich, la ciudad de Santa Fe.


A las pocas horas de tan precipitada marcha,  llegaron a la Villa Fiel e Ilustre Villa, la gente  del tristemente degollador Martín Santa Coloma y se apropiaron de todos los bienes de los Nicolorich, la estancia de Los Desmochados y la casa de “Los altos”, frente a la plaza 25 de Mayo, primera casa de altos de Rosario, sobre calle Santa Fe  700, que había sido levantada después de 1830.


En esa residencia  nació Pedro Nicolorich, el 21 de octubre de 1838, donde vivían sus padres junto a los cinco hijos  del primer matrimonio de don Matías,  sus tres hermanos y su madre doña  Dolores Moreno.


Subsistió la familia como pudo en su amargo destino y el niño creció con una personalidad ambivalente, pasando  de la melancolía a la alegría, pero nunca perdió su capacidad de luchar por sus ideales.


Aún adolescente se cultivó trabajando aquí en Rosario en el estudio jurídico del doctor Avelino Ferreira.


Dueño del don de la palabra,  a los veintiún años ingresó al periodismo  escribiendo  en coautoría con Damaceno Fernández, en el trisemanario “El Litoral”  publicación de muy poca duración.


En su corta vida vivió muy de prisa, abarcando varios estamentos: periodista, poeta y militar, así a los 22 años renunció al cargo de oficial 1° de la Jefatura política del Rosario para enrolarse en la corriente liberal que predominaba en Buenos Aires.


Después de Pavón y aprovechando que Evaristo Carriego había abandonado la publicación del diario “El progreso” con las máquinas de éste junto otra vez a Damaceno Fernández empezó a editar el diario “La Nueva Era” que apareció diariamente cesando el 13 de febrero de 1862.


A pesar de su efímera existencia colaboraron hombres de principios indiscutidos como José María Gutiérrez, Juan Chassaing, Pastor Obligado, y Estanislao del campo. De éste se dio  conocer la sátira rimada sobre la batalla de Pavón – según informa Mikielievich.


Más si bien no militó en ningún movimiento local de los que estaban activos en esa época medio figuró entre los redactores del diario “El Rosario”, que combatía calumniosamente la candidatura de Oroño.


Al estallar  la guerra del Paraguay, el 7 de mayo de 1865, el gobernador Oroño designó a los oficiales del Batallón 1° de Santa fe. La mayoría había nacido en Rosario pero algunos habían visto la luz en lejanas provincias y llegado a la pujante urbe ribereña junto a sus padres  en tiempos de la Confederación Argentina o en épocas más recientes – acota De Marco.


Como genuina expresión de la ciudad, el 1° de Santa Fe o Santafesino experimentó el apoyo de la población que se aprestó a garantizar la provisión de voluntarios, y elementos de subsistencia, sobre todo las familias cuyos hijos marcharían a campaña.  


Nicolorich, con el dinamismo de su juventud, valientemente participó en varios combates: la toma de Uruyuayana, Paso de la Patria, Estero Bellaco, Tuyutí y Yataití Corá.


En vísperas del asalto de Curupaytí, el 22 de setiembre de 1866, deseando acompañar  a sus camaradas rosarinos solicitó permiso para marchar al enfrentamiento, el que  le fuera concedido, lugar nefasto y mortal  porque mientras sucumbía el  Abanderado Grandoli, Nicolorich cayó gravemente herido, falleciendo dos días después en la ciudad de Corrientes.
Sus restos descansan en Rosario.

 

Bibliografía:

Mikielievich Wladimir C: Diccionario de Rosario Tomo XXXVI (Obra inédita) Rosario 1990.

De la crónica y de la historia: “Las vicisitudes de los hijos de Martín Nicolorich” Diario La Capital, julio de 1995.

Damaceno Fernández en el diario Rosario escribió: “Pedro Nicolorich”. Rosario, octubre de 1864.

Encabezó su homenaje póstumo así: “Dos años van corriendo desde que una existencia plena de esperanza fue tronchada en su más verde primavera. La guerra homérica  que el pueblo argentino sostiene en las estepas del Paraguay ha costado el sacrificio de vidas preciosas  llenando de eterno luto el corazón de innumerables familias rosarinas.

…Pedro Nicolorich, poeta inspirado, soldado de la democracia pura regó con su sangre la tierra clásica del despotismo, exhalando su vida  por la idea que había dado nervio a sus doctrinas en el periodismo: la libertad.”

 

Nicolorich. Pasaje. Topografía:

Corre de N. a S. desde 1000 hasta 1099 en la manzana circunvalada por las calles San Luis, Boulevard .Avellaneda, San Juan y Río de Janeiro.

Se le impuso ese nombre por D. 22.013 del año 1958.

Recuerda al militar Pedro Nicolorich, que murió heroicamente en la batalla de Curupaytí, durante la Guerra del Paraguay (en el mismo combate cayó mortalmente también  el heroico Abanderado Grandoli).

Con anterioridad se llamó Pasaje Gutiérrez.