NARANJO RUBÉN (1929-2005)

Nos dice Matías Loja: “Su talento como creador cedió terreno a una incansables actividad vinculada a la defensa de los derechos humanos y a la educación pública. Era un enamorado de las utopías.


Pasión y coherencia orientaron su participación en los diversos proyectos con los que soñó. Las mismas, lo mantuvieron en pie de lucha por la recuperación de la Biblioteca Vigil y por la necesidad de darles oportunidades que la sociedad les niega a los pibes de la calle”.


Pero: ¿Cómo reseñar en pocas líneas una existencia tan prolífica, llena de matices todos dignos de rescatar?


Rubén Naranjo nació el 27 de noviembre de 1929 en Buenos Aires, pero su ciudad de pertenencia y entrega fue Rosario.


Egresado en 1958 como profesor de Pintura, de la Escuela Superior de Bellas Artes de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Universidad Nacional del Litoral, comenzando al año siguiente su carrera docente, gracias al concurso realizado en la Facultad de Arquitectura y Planeamiento.


Desde 1976, comenzó una intensa labor como diseñador gráfico, fundamentalmente en editoriales e instituciones de Buenos Aires.


Desarrolló su actividad artística en muestras individuales y colectivas tanto en el país como el extranjero, y realizó audiovisuales referidos a temas artísticos y sociales, como también pinturas de murales en varios edificios de la ciudad.


En el año 1969, creó junto a otros jóvenes artistas la experiencia más revolucionaria del arte contemporáneo: “Tucumán Arde”.

Tucumán Arde fue una manifestación artística integrada por un grupo de jóvenes artistas de vanguardia que provenían de las ciudades de Buenos Aires y Rosario. Al estar en conspiración con la dictadura de Juan Carlos Onganía desarrollaron sus actividades artísticas con un enfoque político tomando como base la situación precaria que estaba viviendo la Provincia de Tucumán localizado en al norte del país.


 A partir de propuestas artísticas multidisciplinarias y conceptualistas buscaron proyectar la difusión masiva de las actividades corruptas y represoras del gobierno que se generaban en el país.

Esta experiencia marcaría el corte con la pintura tradicional, llevándolo a elegir el camino de la educación como sendero, por ello realizó numerosos proyectos de educación popular, profesorados y universidades, hasta el golpe militar de 1976.


Su condición de artista lo acompañó en todo lo que emprendió como pintor, militante, editor, escritor, y maestro...


Participó de muchas instituciones que se distinguirían gracias a su presencia y a sus aportes, entre ellas, la Escuela Provincial de Artes Visuales de Rosario, la Escuela de Artes Visuales de Santa Fe y Paraná, pero tal vez sea la Biblioteca Vigil la que más lo refiera.


Creó allí la Escuela de Artes Visuales en el espacio de Universidad Popular.


Entre 1975 y 1977 se desarrolla como Director del Instituto Secundario, y es quien crea y dirige su ya mítica Editorial Biblioteca que adquirirá trascendencia en los años 60' y 70', con sus casi 100 títulos referidos a temas educativos, artísticos, literatura, ensayos, historia y más de dos millones de ejemplares por todo el país.


Es jurado en concursos para profesores y dictado numerosos cursos, seminarios, talleres y conferencias referidos a la problemática del arte, la educación y los derechos humanos, en instituciones públicas y privadas (escuelas, facultades, sindicatos, sociedades vecinales, centros de estudio, foros), en varias ciudades del país y de España, Francia, Suiza y Cuba.


Las autoridades constitucionales lo reintegran a la vida universitaria en 1984 designándolo Director de la Escuela de Bellas Artes de la UNR (hasta 1990) y reincorporándolo en la Facultad de Arquitectura.


Siguiendo siempre en la coherencia de su pensamiento y acción, dedicó años al estudio y difusión de los grandes maestros, es así que supo rescatar del olvido a grandes personalidades como Olga y Leticia Cossettini, Rosa Ziperovich y el Dr. Janusz Korczak, de quien escribiera el libro “Janusz Korczak, maestro de la humanidad” en 2001.


Rubén fue invitado en 1994 a participar de un Coloquio Internacional “Con Korczak, en la encrucijada de los valores educativos”, en Suiza, y en 2000 fue distinguido por el Presidente de la República de Polonia por sus trabajos referidos a Korczak.


Escribió en diarios y revistas nacionales y extranjeros y participa de espacios en distintas radios. En 1993 tiene a su cargo el taller de dibujo en la Asociación CHICOS (Con Hondo Interés Comunitario Obramos Socialmente) que atiende a chicos de la calle.


Poco antes de su muerte, el Concejo Deliberante de Rosario lo declaró Ciudadano Ilustre, en virtud de su trayectoria, su compromiso y su trabajo constante en el campo social y popular.


Es de destacar su capacidad de entrega con instituciones que siguen hoy trabajando y que lo tienen como miembro fundador y principal referente: La Casa Chicos, la Biblioteca Pocho Lepratti, de la que fuera director, la Asamblea de Socios por la Recuperación de la Biblioteca Popular C. C. Vigil. En todas y en cada una de ellas ha dejado la impronta de su personalidad generosa.


A dos años de su desaparición física, el legado que dejó en la comunidad Rubén Naranjo es una marca indeleble que aún está fresca.
La huella del humanista, artista, escritor, pintor y defensor de los derechos humanos y la enseñanza pública nacieron con él, el 27 de noviembre de 1929 en Buenos Aires.

 

naranjo.html


 

Bibliografía:
Matías Loja: “El arte de la militancia”. En Diario La Capital 1867-2007. En su 140 aniversario.

Naranjo. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. a 100 metros al Norte de Salvat 2900.
Se le impuso ese nombre por O. 9.892 de agosto 2018.
Recuerda a Rubén Naranjo (1929-2005), persona multifacética; artista, docente, militante, editor e investigador estuvo directamente vinculado a proyectos de gran importancia social, cultural y política.