NAHUEL HUAPÍ

Región patagónica que abarca el lago y la isla Victoria.


Leyenda sobre el lago


La Leyenda del Nahuelito: El origen de la misma, se remonta a relatos indígenas previos a la conquista.


 Se trata de una criatura acuática desconocida que, según la creencia popular, vive en el lago Nahuel Huapi, Bariloche.


Características Del Lago Nahuel Huapi:


El precioso Lago Nahuel Huapi su origen deriva de los glaciares de la Patagonia de Argentina casi todo si ámbito geográfico se rodea por el Parque Nacional Nahuel Huapi, este Lago de divide entre las provincias de Neuquén en una 80 por ciento y Rio Negro en una 20 por ciento, su superficie abarca unos quinientos cincuenta y siete, solo se ubica a una altura de setecientos metros sobre el nivel del mar.

Según los estudios realizados se a determinado que su profundidad máxima de cuatrocientos sesenta y cuatro metros este se divide en brazos Campanario, de la Tristeza, Blest, Machete, del Rincón, Última Esperanza, Angostura y Huemul,  se sustenta de los deshielos y se compone por la naciente del Rio Limay.


Historia de la región:


Los indios la llamaban Nahuel Huapi (Isla del Tigre). Denominación insólita para una región donde el tigre americano o yaguareté jamás asomó el bigote.


Un anónimo biógrafo del padre Nicolás Mascardi atribuyó el topónimo a "indios que por su valentía se llamaban tigres".


Dennler de la Tour especuló con la existencia de una familia puelche que tenía al jaguar como figura protectora y  para el aventurero George Mustres,  el animal en cuestión no era la "verdadera fiera" de los guaraníes, sino el tigre de agua o huillín, un lobito acuático otrora abundante en los espejos andino - patagónicos.


Los primeros intentos de colonización coherentes por lograr una verdadera integración entre los aborígenes patagónicos y la estructura socio -política colonial, fueron llevados a cabo por los jesuitas provenientes de Chile en el siglo XVII.


Los proyectos de  ocupación por el año  1641, fueron vanos porque la Capitanía General de Chile ejercía el control de las áreas ubicadas al oeste de la cordillera,  a lo cual  se sumaba que Buenos Aires distaba dos mil kilómetros o más de la región.

En esas gélidas regiones los jesuitas se vieron a la deriva marchando entre los bosques y aguas de los contrafuertes andinos del Neuquén habitadas por tribus indómitas, nada dispuestas a abandonar sus hábitos y creencias heredades en siglos anteriores.

Los frailes lograron la reducción de estas etnias reuniéndolos en misiones, donde con esfuerzos sobrehumanos les enseñarían los rudimentos básicos para satisfacer sus necesidades primarias y  de paso, adoctrinamiento religioso.

El lugar donde estuvo ubicada la primera reducción en el sur se encuentra hoy en la península de Huemul, en las proximidades del puerto del mismo nombre , sobre la , quien osta norte del lago Nahuel Huapí.

El primer misionero jesuita fue el padre Nicolás Mascardi, quien  en 1666, siendo rector del Colegio de Castro, en la isla de Chilo asiento de todas las misiones jesuíticas del sur de Chile, vio llegar gran cantidad de indios puelches, cautivos de fuerzas españolas que los habían apresado en las cercanías de Bariloche.


Por conversaciones convincentes  tenidas con ellos, supo que existían un grupo mayor de cristianos perdidos en unas tierras llamadas  Ciudad de los Césares.


Desde entonces nacería en el Padre Mascardi la idea de levantar una misión en el país de los puelches y desde allí y  acudir en ayuda de sus hermanos extraviados.

A fines de 1670, partió al frente de los cautivos para devolverlos a sus tribus y  cruzando  la cordillera norte del lago Nahuel Huapí, guiado por los indios se detuvo en la tribu de los poyas.

A poco de llegar construyó una humilde capillita de palos y ramas con techo de paja y al lado levantó un pequeño rancho, dedicándose durante tres años a su piadosa obra religiosa en compañía de Juan, un indiecito que había educado en Chiloé.


La bautizó Nuestra Señora del Nahuel Huapí , la que fue abandonada en 1674 cuando Mascardi fue muerto por los nativos.

Antonio Alemán, provincial de la Orden de Chile, se empeñó en restaurarla más en 1683, abandonado a su suerte no pudo lograr su objetivo.


De la labor desplegada en esa centuria quedaron escasos testimonios hasta que en el siglo XVIII se redoblaron esfuerzos para la dominación del Neuquén.


Los jesuitas Felipe Van de Meren - conocido como el padre Laguna - y Juan José Guglielmo en 1704 al descubrir el paso de los vuriloches, consiguieron el transporte de materiales y carpinteros. Se levantó una iglesia de madera, casa para los padres y almacenes para los productos.


Los indígenas exterminaron a estos mártires con chichas preparadas por ellos que contenían veneno tras un incendio se produjo el tercer abandono de la misión.

 

 

 

 

 

 

Bibliografía.

Soto Roland Fernando Jorge: Historia del Lago Nahuel Huapi.

Centro de Turismo Nahuel Huapi. Bariloche. República Argentina.

Nahhuel Huapi. Calle. Topografía.

Corre de N a S a 100 m de Avellaneda al 4500