Munne Enrique (1880-1949)
Nació en Barcelona, España, en 1880, optando por residir en la República Argentina a los veintisiete años.
Llegó a Rosario, nuestra ciudad en 1907 junto al escultor Vicente Paino cuando el anarquismo en nuestro país tenía antecedentes desde fines del siglo XIX con la influencia del inmigrante italiano Enrico Malatesta, y logrando su apogeo a principios del siglo XX con la Federación Obrera Regional Argentina (conocida como FORA), una organización de tipo anarcosindicalista.
Por entonces las represiones sindicales darían lugar a las llamadas "Semana trágica" y "Patagonia trágica".
A su arribo lo impresionó “la Huelga de inquilinos o Huelga de las escobas” iniciada en agosto de 1907, y que duraría aproximadamente tres meses, participando del movimiento más de cien inquilinatos, con treinta y dos mil obreros en huelga.
Ese hecho político tuvo una importante presencia de activistas anarquistas y socialistas.
Fue un movimiento popular contra la suba de los alquileres en las casas de inquilinato popularmente denominadas conventillos de la ciudad de Buenos Aires y otras ciudades argentinas como Rosario.
En la actualidad, casi ciento veinte años después, el anarquismo en Argentina se dedica a la difusión de ideas y a la propaganda, mediante periódicos y bibliotecas, más que a la organización sindical.
Munné, con mejor nivel económico y mayor cultura que la mayoría de los inmigrantes, construyó su taller en calle Maipú entre Rioja y Córdoba, ámbito en el que junto a su hermano realizaban tareas de letristas en carteles de publicidad.
Munné se mantuvo económicamente realizando decoraciones, afiches y modelado, trabajando y componiendo letras en su domicilio, ubicado en calle Maipú 725, planta alta.
Cinco años después creó una Academia en el Centro Catalán, en la cual fue nombrado después, presidente de la Escuela de Canto; con impecable técnica y amplia cultura, en la misma dictó cursos de arte, simultáneamente discutiendo con ardor el tema político y social de la época.
Además el conocimiento de varios idiomas le permitía participar con compañías artísticas italianas, españolas o francesas.
También fue el creador de una Escuela de Arte en nuestra ciudad, comenzando en el taller de vitrales de Buxadera, en el Club Industrial.
Entre sus alumnos se destacan dos grandes exponentes del arte rosarino: Antonio Berni y Ambrosio Gatti.
Luego fue profesor en la Academia de Bellas Artes de Buenos Aires.
Los aristócratas rosarinos no compraban ni valoraban sus obras, ya que lo repudiaban por su condición política (era anarquista).
La curia, en cambio, compró alguno de sus murales, ya que reflejaban con exactitud fotográfica, rostros, relieves y paisajes de Tierra Santa (realizados únicamente a partir de relatos verbales).
En sus últimos años, ante la pérdida de la vista, se dedicó a la poesía, falleciendo en el año 1949.

Bibliografía:
Gualino Arnoldo: “Historia del arte en Rosario”.
Munné. Calle. Topografía:
Corre de N. a S. a la altura de Av. Arijón 00.
Se le impuso ese nombre por O. 24.209 de Diciembre de 1959.
Recuerda a Enrique Munne (1880-1949) pintor español radicado en Rosario 1907 su obra pictórica abarca una variada temática.