MOUSSY MARTÍN de (1821 – 1869)

Desde los tiempos de la conquista, las poblaciones se habían asentado preferentemente en las tierras cercanas a los ríos, de clima templado y de suelo cultivable, y todo aquello que pareciera poco propicio para los asentamientos humanos no se tenía en cuenta. Sobraba el espacio para pocos habitantes y entonces ¿quién pensaba ubicarse en zonas áridas o alejadas. Sólo el indígena tenía el poder de ser dueño y señor de esos lares ásperos.

 

"Poco después de Caseros, cuando la idea de progreso impulsó iniciativas de toda laya, la necesidad de conocer a fondo nuestro territorio se hizo imperiosa. Había que saber dónde estábamos parados, qué lugar ocupábamos" asevera Luna.

Fue entonces cuando, en octubre de 1854 por entonces Urquiza, en su carácter de primer presidente constitucional de la Nación, a pesar de las sempiternas angustias financieras de la Confederación, llamó a Juan Antonio Martín de Moussy, francés de 44 años que había actuado en su patria como cirujano militar para que llevara a cabo un relevamiento integral del territorio. Se preveía la aparición de tres tomos y un Atlas adicional. Su sueldo sería de 400 pesos mensuales durante cuatro años, con la posibilidad de que el Congreso sancionara una ley, al terminar la obra, otorgándole una gratificación.

Y Moussy se largó entonces a hacer una verdadera hazaña que lo llevaría a recorrer 4.500 leguas entre marzo de 1855 y abril de 1858, a tocar las capitales de todas las provincias que integraban la Confederación.

Naturalmente primero recorrió a largo y ancho la provincia de Urquiza, luego subió por el río Uruguay, recorrió la región de las Misiones, pasó al Paraguay - donde lo trataron con recelo – y bajó a Corrientes.

El tercer viaje fue larguísimo pues incluyó todo Cuyo, pasó a Chile, volvió por La Rioja a través del paso Barrancas Blancas, atajo agreste y solitario, instalándose en el cerro Famatina para proseguir después hacia el norte recorriendo Tucumán, Salta y Jujuy.

En el cuarto periplo exploró la campaña de la provincia bonaerense hasta la frontera con los indios – aunque este recorrido sería posterior.

Con un abundante caudal de apuntes y bocetos partió para su tierra natal, donde habría de imprimir el primer tomo, que apareció en mayo de1860. El segundo vio la luz en diciembre de 1861, más or entonces estaban ocurriendo sucesos en nuestro país que obligarían al científico regresar a Buenos Aires, en abril de 1861, pocos meses antes de Pavón.

Sucedido Urquiza, Moussy debió hacer gestiones ante en nuevo presidente, Bartolomé Mitre de quien después de muchas negociaciones obtuvo un nuevo contrato en marzo de 1863, el que le permitió publicar un nuevo tomo en setiembre de ese año, aunque faltaba el Atlas al que se consagraría por entero al dibujo e impresión de mapas que fue enviando a Buenos Aires a medida que aparecían.

En enero de 1868, el científico cartógrafo sufrió un ataque cerebral que lo incapacitó para seguir más uno de sus ayudantes Louis Loubet se hizo cargo de la conclusión de la obra, que ya estaba lista en su mayor parte.

En marzo de 1869 Moussy falleció, casi al mismo tiempo de la aparición del Atlas. Asombrosamente sólo existen en nuestro país unos cincuenta de estos Atlas, aunque sí muchos mapas sueltos de los que fue mandando en el curso de su producción.

A través de sus minuciosas impresiones uno advierte el faraónico esfuerzo que significó esta compilación de datos sobre navegación, calado de los ríos, puertos, los suelos artesianos que debían cavarse y fenómenos atmosféricos con su contundente influencia sobre la biogeografía de los distintos lugares, encontrando perspectivas de explotación agrícola, ganadera y minera a cada momento.

Moussy es un científico digno de admiración por la seriedad con que trabajó. ¡Pensar que dentro de los caminos de nuestra historia no alcanzó la estatura protagónica que debíó alcanzar su aporte en fidedignos y significativos datos geográfico – políticos para nuestra Nación!

 

 

Bibliografía:

Luna Félix: "Segunda Fila. Personales olvidados que también hicieron Historia". Editorial Planeta. Marzo de 1999. Pág. 227 y sig.

 

Moussy Martín de. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 700 hasta 899 a la altura de Laprida 4700; Av. San Martín 4700.

Carece de designación oficial.

Recuerda al notable geógrafo francés Martín de Moussy (1821 – 1869) investigador incansable de nuestra geografía.