MORSE SAMUEL

No fue un científico ni un técnico sino un artista que perfeccionó el telégrafo y lo lanzó triunfalmente por todo el mundo.

Samuel Morse hijo de un clérigo de Connectitud, comenzó su carrera pintando por pocas monedas los retratos de sus compañeros de estudio.

A los treinta años se había convertido en un pintor de renombre. Muchas de esa obras históricas, como el retrato del presidente Monroe y el del general Lafayette pueden verse hoy en New York y Washington.

Pero cuando Morse perdió asu joven esposa su depresión le hizo abandonar la pintura y lanzarse hacia Europa.

En el otoño de 1832, pasados los 40 años, su suerte estaba echada, cuando durante  la travesía de regreso a los Estados Unidos, uno de los pasajeros como entretenimiento hacía pruebas de magia, basadas en ensayos que había visto en París con alambres y una pila de Volta mostrando al pasaje, como un trozo de hierro dulce podía transformarse temporalmente en un imán haciendo  pasar una corriente eléctrica por el alambre que lo envolvía.

Samuel Morse de inteligencia rápida se interesó profundamente por la demostración que hiciera el médico, se le ocurrió una idea, que formuló con sus propias palabras: "Si se puede se pudiese hacer visible la presencia de la corriente en cualquier lugar de un circuito cerrado por un electroimán, no habría ningún motivo que impidiese la transmisión rápida como un rayo de noticias mediante la electricidad".

Morse desconocía los numerosos ensayos realizados en este terreno por otros inventores, pero estaba convencido de que el mundo necesitaba urgentemente un medio de transmisión y comunicación a distancia de gran eficiencia, particularmente Inglaterra donde habían se producido cambios estructurales como consecuencia de la revolución industrial y Estados Unidos que estaba en los umbrales de un cambio análogo.

Morse de ideas claras sabiendo muy bien que la fuerza del vapor había empezado a reemplazar al caballo en el tránsito y a la vela en la navegación, que la mecanización creciente a la lentitud de la mano de obra y que a su vez progresivamente la inversión contundente de capitales en la industria hacía movilizar al trabajo, estaba empeñado en desarrollar la idea del telégrafo.

Empezó utilizando como soporte un caballete viejo, al cual agregó un primitivo electroimán, fabricado por él, las ruedas de un viejo reloj en desuso, una pila galvánica y otros accesorios baratos.

Al cabo de varias semanas el aparato quedó construido, cuando Morse cerraba el circuito entre el electroimán y la pila, el imán atraía un pequeño trozo de hierro: la armadura, que estaba unida a una cinta de papel movida por una pesa y un engranaje de reloj, y el lápiz trazaba rayitas sobre el papel. Mas el aparato no trabajaba como él aspiraba, sólo trabajaba sobre pequeñas distancias.

Durante dos años trató de mejorarlo, casi infructuosamente. Estaba convencido que el principio de funcionamiento era correcto pero no conseguía, aún con una batería más potente trasmitir los impulsos a distancias mayores de 30 ó 40 metros.

Ocurría que si se alargaba el alambre, la corriente llegaba al extremo de éste sin la intensidad suficiente para activar el imán.

Luego de muchos intentos halló la solución en una idea que iba a desempeñar un papel brillante en el futuro desarrollo de la electrotécnica

El 4 de setiembre de 1837 Morse ayudado por un alumno Alfred Vail invitó a toda la universidad de New York a presenciar la primera demostración del nuevo modelo que habían construido, provisto de un nuevo implemento: se trataba un interruptor práctico que permitía emitir los signos en forma sencilla. Lo denominaron manipulador Morse.

Ambos científicos estaban de acuerdo y convencidos que, sí se deseaba una difusión general del telégrafo eléctrico, debía crearse un código  sencillo y adecuado al movimiento de la armadura.

En   ese año lo presentó al Congreso de su país, pero tuvo que esperar seis años para ser recibido. Fue una ventaja , pues mientras tanto elaboró el código - una combinación de puntos y rayas - que hoy lleva su nombre. En 1844, cuando fue recibido la transmisión  se hizo entre Washington y Baltimore, a sesenta y cinco kilómetros de distancia.

Exitoso ensayo cccuya instalación de la línea había costado treinta mil dólares, que morse consiguió mediante un crédito. Prontamente  sería    utilizado por la marina norteamericana y en 1851 el sistema fue adoptado por Alemania y seis años después por Francia , hasta que pocos años después el tendido eléctricopara enviar y recibir mensajes cubrió el planeta y atravesó océanos.

Morse murió el 2 de abril de 1872.En 1896 otro científico Guillermo Marconi perfeccionaría la grancreación de morse logrando la comunicación inhalámbrica(sin hilos9 mediante las ondas de redio descubiertas por Hertz.

Los progresos de la electricidad en la primera mitad del siglo XIX centuplicaron la capacidad de logros prácticos del hombre. Ninguno de ellos fue más espectacular que el invento del telégrafo.

 

Bibliografía:

Artículo de la revista Postas argentinas de la empresa nacional de Correos y Telégrafos. Rep. Argentina. Año 1981.

Giúdici   Albert.  ¿Quién fue Morse? Revista Nuava 1994.

 

Morse. Pasaje. Topografía:

Corre de N. a S. desde 1900 hasta 2199 en las manzanas rodeadas por las calles Pasco, Larrea, Riobamba y Liniers.

Se le impuso ese nombre por D. 21705 del año 1961.

Recuerda a Samuel Morse (1791 – 1872) norteamericano inventor del telégrafo eléctrico.