MONTEVIDEO

Dice Roberto Rainer en "Temas y fotos" 1995: "Aparte del fútbol, las capitales del Plata - Buenos Aires y Montevideo – tienen mucho en común: las carnes rojas, el tango, y la charla alrededor del mate o la mesa de café". Se diría que forman una misma ciudad, divididas por 200 kilómetros de aguas barrosas. Sin embargo, la naturaleza dotó mejor a Montevideo: playas de arena, un puñado de islas, ondulaciones que las calles copian con placer, la gracia del cerro y la bahía".

Algunos adjudican el bautismo a un vigía de la flota de Magallanes, quien al penetrar en el Río de la Plata y divisar el cerro que forma contraste singular con las bajas y dilatadas llanuras que se extienden en ese lugar, dijo: "Monte vide" .Esta voz se convirtió en Monte – vi – deu, según el grito que vociferó otro marino portugués de la expedición. Voz que terminaría en transformarse en Montevideo. – De la Nueva Enciclopedia Universal. Tomo XIX. Jackson -

Otros atribuyen a una anotación cartográfica, que señalaba el sexto monte de la costa Monte VI contando de E. a O. Lo cierto es que Montevideo debe el nombre al cerro de casi ciento cincuenta metros que remata su bahía por el oriente y su propia existencia, a una cuestión estratégica. En 1723, llegó a Buenos Aires la noticia de que Portugal había ocupado la bahía de Monte Ovidio. Bruno Mauricio de Zabala, el gobernador de entonces cruzó el río de la Plata con 700 hombres y su brazo metálico en alto(había perdido un miembro superior en el sitio de Lérida , España). El despliegue causó efecto pues los portugueses de inmediato regresaron al Brasil y Zabala ordenó levantar una fortificación en ese lugar. El 26 de diciembre de 1716 nació junto al fuerte, el poblado de San Felipe y Santiago de Montevideo.

Apenas seis familias porteñas se animaron a habitar esa poco prometedora tierra americana, amenazada por indios y lusitanos, con la peculiaridad que el 60% de aquellos primeros vecinos eran muy jóvenes – no pasaban los dieciocho años –

Completaban el grupo fundador, cien soldados de línea y otros tantos tapes de las misiones jesuiticas encargados de levantar la defensa amurallada.

Hacían sus viviendas con piedras y cueros de ganado cimarrón. Materiales que daban a la nueva ciudad más aspecto de toldería que de aldea española.

La prosperidad se demoró medio siglo o más porque recién en 1778, los hispánicos advirtieron que era Montevideo el mejor fondeadero y lo declararon "puerto mayor". Todo el tráfico naviero debía recalar allí y las arcas de la ciudad comenzaron a desbordar merced a cargas aduaneras y fiscales. Desde entonces la riqueza del país desfila por su puerta de Montevideo.

Su patrimonio colonial se limita al Cabildo y algunos vestigios de aquella muralla que circunvalaba la primitiva ciudad.

 

"Durante la época colonial fue un poderoso centro esclavista. Surtía al Virreinato del Río de la Plata y hasta Chile y Perú. Se calcula que hasta 1810 habían recalado en Montevideo, unos veinte mil esclavos africanos – la mayoría en tránsito – con un valor global de comercialización cercano al millón de pesos –cifra astronómica para aquellos tiempos - los negros llegaron a conformar la tercera parte de la población montevideana" asevera Roberto Ranier Cinti.

Epidemias, guerras y mestizajes con gente de raza blanca redujeron esa proporción en forma estrepitosa.

El candombe es propio de la gente de color, y a su vez, patrimonio nacional, el candombe al que incitan las llamadas del carnaval montevideano.

La capital uruguaya pese a su notable desarrollo y modernismo ha sabido conservar luces, aromas, rincones y hasta una cota urbana que Buenos Aires perdió para siempre. Por algo Borges llegó a decir. "Eres el Buenos Aires que tuvimos, el que con los años se alejó quietamente.".

"Desde el puerto del Buceo y la playa Gardel hasta el Cerro, el alma escondida de la capital uruguaya encierra barrios reciclados, parques, ferias y otros lugares de encuentros." Nos clarifica el diario "Clarín" en su edición del 4 de julio de1999.

Bibliografía:

La expuesta en el texto.

 

Montevideo. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 00 hasta 7800, entre las calles Zeballos y la avenida Pellegrini, a la altura de San Martín 1500, Bv. Oroño 1500; Provincias Unidas 1500; Ayacucho 1500.

Se le impuso ese nombre en 1858, designación ratificada por Ord. 3 del año 1905.

Recuerda a la ciudad capital de la República Oriental del Uruguay.