MARTÍN FIERRO

Nos dice Trinidad Delia Caseros: "Martín Fierro es, como se sabe, la historia de un gaucho en un momento indeterminado de la segunda mitad del siglo pasado(XIX). Esta imprecisa ubicación temporal hace aconsejable remitirse al contexto del hombre de campo de la provincia de Buenos Aires a partir de Caseros, a fin de entender mejor su condición y determinar el sentido de mensaje de Hernández. La situación del gaucho desde 1852 en adelante, casi incambiado hasta el momento en que el autor de Martín Fierro, concibió su obra."

Hernández en sus correrías por las estancias bonaerenses de Piñeiro, Vera Casares y Lavallol, domó potros, pialó, tiró el lazo con destreza, vivió las peripecias del fortín, resistió a los malones y convivió con los hijos de esa inmensa pampa: los gauchos.

Gracias a esa familiaridad crearía una epopeya deslumbrante y vigorosa en la que dió vida a su héroe: Martín Fierro.

Descubriría Hernández que la libertad del habitante de la campaña tuvo un instrumento legal en el Código Rural sancionado en 1865, en el que se repetía casi sin restricciones las olvidadas disposiciones de 1815 y 1823 en sus dos aspectos: "La contrata de trabajo", sin la cual a los no propietarios se los reputaba de vagos e incorporaba a los regimientos de línea; y "el permiso del patrón visado por el Juez de Paz para poder transitar, por tiempo limitado". Tanta arbitrariedad parecería que la ciudadanía se perdía por no tener propiedad u oficio útil al país de donde el gaucho resultaría un guacho sin patria, no sólo al margen de todo derecho sino que impunemente sujeto de todo castigo y maldad.

Si bien el gaucho en muchos casos no se avino a ser asalariado agachando el lomo mientras engrosaba la fortuna del patrón, hubo otros que por rebeldía fueron a parar a los contingentes de la frontera como parte de la tropa de línea o para ocuparse de labores de la cosecha, cuyos dueños serían los mismos oficiales.

En este aspecto Fierro fue explícito cuando afirmó:

 

"Y que indios ni qué servicio

Si allá no había ni cuartel

Nos mandaba un Coronel

A trabajar en sus chacras,

Y dejábamos las vacas

Que las lleve el Infiel".

En 1872, un periodista pariente de Pueyrredón que conspiraba contra Urquiza con López Jordán se refugiaría en el Hotel Argentino, en Plaza de Mayo, donde escribió allí encerrado, el libro más importante de la Argentina.

Síntesis de la obra sería: Martín Fierro es un gaucho que vive feliz con su familia y sus hijos. En un acto arbitrario, las autoridades lo apresan y lo envían a la frontera, donde sirve en un fortín sin paga alguna, y víctima de una comandancia injusta. Agobiado por esa vida miserable, huye y regresa a su pago, donde encuentra su rancho destruido como su mujer e hijos desaparecidos. Entonces jura ser más malo que una fiera y se convierte en un gaucho pendenciero. Es perseguido nuevamente como vago, y en una refriega con la policía, se encuentra con Cruz, oro gaucho alzado contra las autoridades. Cruz pelea a favor de Fierro, y triunfantes del lance deciden irse juntos a refugiarse entre los indios.

Al agotarse rápidamente las tiradas del libro, en 1879, Hernández en su finca del barrio Belgrano completaría la obra con un título que habrían puesto sus lectores: "La vuelta de Martín Fierro" que apareció el 31 de marzo, tal como lo anunciara el diario La Capital de Rosario, cuyo argumento es: Al agotarse rápidamente las tiradas del libro, en 1879, Hernández en su finca del barrio Belgrano completaría la obra con un título que habrían puesto sus lectores: “La vuelta de Martín Fierro” que apareció el 31 de marzo, tal como lo anunciara el diario La Capital de Rosario, cuyo argumento es:

Al cabo de un tiempo regresa Fierro a la civilización, y narra su vida en las tolderías: las costumbres de los salvajes, los estragos de una epidemia de viruela, la muerte de su amigo Cruz por contagio, la matanza de un indio que maltrataba a una cautiva cristiana y la fuga con ella hasta dejarla a salvo en una estancia.
Allí encuentra Fierro a sus hijos: el mayor de ellos narra también sus aventuras, y el menor, refiere sus andanzas bajo la tutela del Viejo Vizcacha, un menesteroso sucio e ingenioso, que solía darle famosos consejos.


Llega entonces el gaucho Picardía, hijo de Cruz, y un moreno, hermano de una de las víctimas de Fierro. Se produce entonces una célebre payada entre Fierro y el moreno, quien después lo reta a duelo al reconocerlo, pero éste, a quien los años y las desdichas han aplacado y le han otorgado una serenidad de hombre bueno, rechaza el lance, da consejos a sus hijos, y se retira con ellos.


El Martín Fierro, como obra maestra ha sido objeto de valiosos análisis e interpretaciones, tanto de argentinos como de extranjeros.

Leopoldo Lugones y Ricardo Rojas fueron los críticos de nuestro país que revalorizaron el poema ante la opinión pública, y lo convirtieron en materia de interés académico y universitario.

Jorge Luis Borges en su obra Martín Fierro, 1953, a su vez, le ha dedicado interesantes meditaciones, reconociendo aspectos inadvertidos del poema, pero lo incluiría do sorpresivamente con una tesis peculiar, dentro del género novelesco, considerándolo una novela en verso.


Luis Frontera en su artículo “La Biblia gaucha” expresa: “Dijo Borges, tal vez llamó Martín Fierro a su personaje por ser un nombre apto para la rima. Pero tal conjetura se desplaza con otra: seis años antes, un juez de Paz del Tuyú, Enrique Sundblat, remitió preso al juzgado de Azul a un preso llamado Martín Fierro. Y es probable que el periodista retuviese el nombre, apenas señalado en la crónica policial, para dárselo a un gaucho cuya vida iba a simbolizar la de todos los gauchos. Aunque existe otra posibilidad: Martín, por el partido donde nació Hernández, y Fierro, por el cuchillo.”

Personalmente considero : "MArtín Fierro es el más extraordinario documento histórico de la vida de nuestra campaña"

 

Bibliografía:

Pagés Larraya Antonio: "Martín Fierro". Buenos Aires. Losada.1939.

Lugones Leopoldo: "El payador". Buenos Aires. Editorial Centurión. 1961.

Borges Jorge Luis: "El Martín Fierro". Columba.1953.

 

Martín Fierro. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 300 hasta 1299 a la altura de Rondeau 300.

Se le impuso ese nombre por Ord. 35 del año 1929.

Recuerda a la obra cumbre de la literatura argentina.