MALABIA JOSÉ SEVERO (1747 -1849)

La Corona introdujo importantes modificaciones en la organización del Virreinato del Río de la Plata. En 1782, sancionó la Ordenanza de Intendentes, que sería el intento más sistemático para reformar la administración colonial.
Dispuso la división del virreinato en ocho intendencias y cuatro gobiernos subordinados.


 En la Intendencia de Charcas nació José Severo Feliciano Malabia en  1787, quien sería uno de los diputados del Congreso de Tucumán en 1816.


Se doctoró en jurisprudencia en la Universidad de Chuquisaca y ejerció como abogado en esa ciudad.


Apoyó la Revolución de Chuquisaca del 25 de mayo de 1809, por lo que tuvo que huir al ser ésta derrotada.​


Ocupó cargos administrativos en la ciudad de Tupiza, en el extremo sur de la actual Bolivia.

Regresó a su ciudad natal con el Ejército del Norte después de la batalla de Suipacha y fue asesor del Cabildo. Permaneció en esa ciudad bajo las sucesivas administraciones independentistas y realistas.


En 1815, poco antes del desastre de Sipe Sipe, fue electo diputado al Congreso de Tucumán, que se reunió en esa provincia a comienzos del año siguiente, después de la derrota independentista en el Alto Perú. Huyó hacia Tucumán y se incorporó a la misma.​

Una de sus primeras actuaciones fue contra el diputado por Salta, coronel José Moldes, a quien acusó falsamente de cometer varios delitos, para impedir su incorporación al Congreso; Moldes podía ser una competidor importante contra el grupo porteño, e incluso era el candidato provinciano al cargo de Director Supremo.​


Juró y firmó el acta de la Independencia el día 9 de julio de 1816.


Era de tendencia monárquica, y defendió su ideología con tenacidad, hasta casi lograr que se coronara un rey en la actual Argentina.

Se trasladó con el Congreso a Buenos Aires, y firmó la constitución unitaria de 1819.


Después de la disolución del Congreso, en 1820, fue acusado de haber apoyado el intento de coronar en las Provincias Unidas al Príncipe de Luca.


Posteriormente se unió al grupo unitario de Bernardino Rivadavia, y fue diputado provincial de la provincia de Buenos Aires, ejerciendo como secretario de la Sala.​

En 1823 fue enviado por Rivadavia como secretario del embajador ante el virrey del Perú, general Juan Gregorio de Las Heras.


 Tras el fracaso de esta misión volvió a ejercer como secretario de otra misión diplomática ante el gobierno de la República de Bolívar, dirigida por Carlos María de Alvear, para intentar recuperar la provincia de Tarija. Boicoteó la misión, ayudando a que esa provincia siguiera perteneciendo a Bolivia.

Se radicó por un tiempo en Charcas, donde ocupó varios cargos oficiales. Más tarde regresó a Buenos Aires como embajador de Bolivia, pasando después a actuar en la política local. Por su oposición al gobernador Juan Manuel de Rosas se vio obligado a exiliarse un tiempo en Montevideo.


Todo su andar nos habla de un hombre acotado a los cargos políticos.


 Pasó a Lima, donde fue embajador boliviano ante el gobierno del Perú, y luego fue ministro de la Suprema Corte de Justicia boliviana.​

Huyó de regreso a Buenos Aires en tiempos del dictador Andrés de Santa Cruz y se radicó en esa ciudad —con permiso de Rosas— hasta su muerte.

Llevan su nombre calles de varias ciudades argentinas, como Rosario, Buenos Aires y San Miguel de Tucumán, como así también una estación del Subte de Buenos Aires.

 

En 1815, poco antes del desastre de Sipe Sipe, fue electo diputado al Congreso de Tucumán, que se reunió en esa provincia a comienzos del año siguiente, después de la derrota independentista en el Alto Perú.

Huyó hacia Tucumán transitando el circuito que unía Buenos Aires con el Potosí. y se incorporó a la misma.


Una de sus primeras actuaciones fue contra el diputado por Salta, coronel José Moldes, a quien acusó falsamente de cometer varios delitos, para impedir su incorporación al Congreso. (Moldes podía ser una competidor importante contra el grupo porteño, e incluso era el candidato provinciano al cargo de Director Supremo).

Juró y firmó el acta de la Independencia el día 9 de julio de 1816. Era de tendencia monárquica, y defendió su ideología con tenacidad, hasta casi lograr que se coronara un rey en la actual Argentina.

Se trasladó con el Congreso a Buenos Aires, y firmó la Constitución unitaria de 1819.

Después de la disolución del Congreso, en 1820, se unió al grupo unitario de Bernardino Rivadavia, y fue diputado provincial de la provincia de Buenos Aires.

En 1826, fue enviado por Rivadavia como secretario del embajador ante el gobierno de Bolivia, general Juan Gregorio de Las Heras.


Su misión era ayudar al general para que, a cambio del reconocimiento de la independencia de ese país, la Argentina recuperara la provincia de Tarija. Boicoteó la misión, ayudando a que esa provincia siguiera perteneciendo a Bolivia.

Se radicó por un tiempo en Charcas, donde ocupó varios cargos oficiales. Más tarde regresó a Buenos Aires como embajador de Bolivia, pasando después a actuar en la política local.


Por su oposición al gobernador Juan Manuel de Rosas se vio obligado a exiliarse un tiempo en Montevideo.

Pasó a Lima, donde fue embajador boliviano ante el gobierno del Perú, y luego fue ministro de la Suprema Corte de Justicia boliviana.

Huyó de regreso a Buenos Aires en tiempos el dictador Andrés de Santa Cruz y se radicó en esa ciudad (con permiso de Rosas) hasta su muerte.

 

Bibliografía:

Lynch John: Administración colonial española. Eudeba, Buenos Aires, 1962.

Cutolo, Vicente (1968). Nuevo diccionario biográfico argentino. Vol. 5. Elche.

 

Malabia. Pasaje. Topografía:

Corre de N. a S. desde 100Bis hasta 299Bis a la altura de Av. Eva Perón 8000.

Se le impuso ese nombre por O. 25 del año 1920.

Recuerda al  abogado y político argentino de origen boliviano, José Severo Malabia, miembro del Congreso de Tucumán, que declaró la Independencia argentina.