MAIPO  o MAIPÚ (Batalla librada el 5 de abril de 1818)

Armando Alonso Piñeiro en su Cronología Histórica Argentina" reconoce: "El triunfo de Maipú tiene connotaciones curiosas, como que significó una sorpresa total para los españoles quienes creían que tras el desastre de Cancha Rayada, el ejército patriota ya no podría recuperarse, al menos con la rapidez con que efectivamente lo hizo".

Seguramente Cancha Rayada para nuestro ejército, muy lejos de considerarlo un fracaso significó un estímulo para resarcirse de aquella noche trágica, pues tanto San Martín como Las Heras reorganizaron enérgicamente las tropas dispersas de manera que al cabo de quince días pudieron enfrentar al enemigo en los llanos de Maipú.

Como ajustadamente lo dijo un historiador, esa llanura estaba salpicada por una serie de lomas que tomaban diversos nombres. San Martín ubicó su ejército, días antes de la batalla, en Las Lomas Blancas.

Cerca de cuatro mil hombres se replegaron a la margen del Maipú mientras otros cuerpos de línea y milicias se preparaban para incorporárseles... Corrían a las armas bajo el grito: ¡Escarrmentemos a los tiranos!

Momentos de grandes expectativas mientras el gran Capitán profetizaba "La patria existe y yo empeño mi palabra de honor, de dar en breve un día de gloria a la América del Sur".

Con la dureza que a menudo era necesario emplear – siempre en aras de la victoria – el Libertador especificaba entre otras instrucciones: "si algún cuerpo de infantería o caballería fuere cargado con arma blanca, no será esperado a pie firme, sino que saldrá cincuenta pasos al encuentro con bayoneta calada o con sable".

Al promediar la jornada del día 5 comenzó el combate que duraría unas cinco horas, más casi a su término apareció el director supremo de Chile, Bernardo O´Higgins quien preso de emoción abrazándolo con dificultad, debido a que su brazo derecho estaba vendado, le musitaría a San Martín: "Gloria al salvador de Chile" quien de inmediato replicó: "General, Chile no olvidará jamás el nombre del ilustre inválido que en el día de hoy se presenta en el campo de batalla".

El primer parte de la victoria que enseguida preparó el Libertador, asombrosamente escueto diría. "Acabamos de ganar completamente la acción. Nuestra caballería los persigue hasta concluirlos. La patria es libre. Cuartel general en el campo de batalla, Hacienda de Espejo, 5 de abril de 1818. San Martín".

El jefe realista, Osorio, logró escapar del desastre refugiándose en Talcahuano. Pero el 8 de agosto abandonaba definitivamente tierra chilena, dirigiéndose en compañía de los restos de su ejército, con el que había planeado la reconquista de Chile – apenas unos seiscientos efectivos- en dirección al Perú.

Más que por sus trofeos- según Mitre – Maipú fue la primera gran batalla americana, histórica y científicamente considerada. Por las correctas marchas estratégicas que la precedieron, y por sus hábiles maniobras tácticas sobre el campo de acción, así como por la acertada combinación y empleo oportuno de las armas, es militarmente un modelo notable, sino perfecto de un ataque paralelo que se convierte en ataque oblicuo, por el uso conveniente de las reservas sobre el flanco más débil del enemigo por su formación y más fuerte por la calidad y número de sus ropas, inspiración que decide la victoria, siendo de notarse que San Martín, como Epaminondas, sólo ganó dos grandes batallas, y las dos por el mimo orden oblicuo inventado por el inmortal general griego. Por su importancia trascedental, sólo pueden equipararse a la batalla de Maipú la de Boyacá, que fue su consecuencia inmediata, y la de Ayacucho, que fue su consecuencia ulterior y final; pero sin Maipú no habrían tenido lugar Boyacá ni Ayacucho.
Si se hubiese perdido Chile en la lucha emancipadora, nuestro país hubiese quedado encerrada entre sus fronteras sin el dominio naval del Pacífico. San Martín no hubiera podido libertar Perú, como Bolívar no hubiera podido converger hacia el sur.
Agrega Mitre: “Maipú significó quebrar el nervio militar del ejército español en América. Tuvo además, el singular mérito de ser ganada por un ejército derrotado e inferior en número, a los quince días de su derrota, ejemplo singular en la historia militar”.

Si se hubiese perdido Chile en la lucha emancipadora, nuestro país hubiese quedado encerrada entre sus fronteras sin el dominio naval del Pacífico. San Martín no hubiera podido libertar Perú, como Bolívar no hubiera podido converger hacia el sur.

Agrega Mitre:"Maipú significó quebrar el nervio militar del ejército español en América. Tuvo además, el singular mérito de ser ganada por un ejército derrotado e inferior en número, a los quince días de su derrota, ejemplo singular en la historia militar".

 

 

Bibliografía:

Otero José Pacífico: "Historia del general San Martín". Buenos Aires.1932.

Palcos Alberto: "Hechos y Glorias del General San Martín". Buenos aires.1950.

Piñeiro Armando Alonso: Cronología Histórica Argentina". La batalla de Maipú. Pág. 170 y sig. Ediciones Depalma. Buenos Aires.1981.

 

 

Maipú. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde 500 hasta 3700 a la altura de Av. Pellegrini 800; Bv. Seguí 800.

Se le impuso ese nombre por Decr. 3 de 1905.

Recuerda a la batalla de Maipú librada el 5 de febrero de 1818,que quebrara el nervio militar del ejército español en América.

 

 

VEREDAS CON POESÍA(MAIPÚ Y SAN JUAN)

El arquitecto Bonacci en el artículo "Rosario desconocida" del diario La Capital en su edición del día 23 de mayo de 2004 expresa: "

Nuestra ciudad cobija en su vientre veredas grises por su color. Casi todas son grises. A veces, otras de un empalidecido amarillo, un tímido rosa desgastado, una porción de negro o la pureza del blanco. La materia de las veredas marca momentos, tiempos, épocas, oposiciones, episodios.

Las hay de gruesas, pesadas y grandes piedras gris – violáceas que llegaron como lastre en buques que cruzaron el Atlántico para regresar a Europa rebosantes de cereal, que circundan esquinas como las de Maipú y San Juan - entre otras - veredas que se incluyen entre las más antiguas de la ciudad y muchas veces dejadas de lado en su preservación olvidando que son ejemplares únicos e irremplazables.

 

CONJUNTO SANTA INÉS

Maipu y San Juan

Juan Carlos Caride y María Cristina Butteri en el libro "Arquitectura de Rosario" editado en Rosario. Año 2000 nos ilustran: "

En Maipú y San Juan, en 1896, Italo Meliga construyó por encargo de Castagnino, un próspero empresario, el conjunto de renta "Santa Inés" que combina tres bloques, el primero, el de la esquina, - en planta baja con unidades de negocios - uno de ellos pertenecía a la firma "Pinasco y Castagnino", en planta alta la vivienda del propietario, nucleada alrededor del hall de la escalera y de un patio; el segundo con ingreso por Maipú, contiene cuatro unidades de viviendas en dos plantas, con un patio respectivo. El tercero, con locales al frente, se extiende en tira de una sola planta. La fachada "italianizante" hubo sido enriquecida por el juego de balcones y balaustradas que rematan la cornisa y por las guirnaldas y macetones que cubren la parte superior".

JOCKEY CLUB ROSARIO. (MAIPÚ Y CÓRDOBA)

maipu y cordoba

El Jockey Club ubicado en Maipú y Córdoba nació en 1900 como una sociedad anónima interesada en el turf.

El terreno que lo aloja fue adquirido en 1908 y en 1913 se constituyó la comisión pro -edificio.El concurso de proyectos favoreció al arquitecto Eduardo Le Monnier (1873 -1931) y la construcción le fue otorgada por licitación a la firma Rafael Candia e hijos en 1913.

Se lo habilitó parcialmente en 1915 y al año siguiente (1916) fue inaugurado durante la presidencia de Alfredo Rouillón, quien lo hizo amoblar y ornamentar fasuosamente.

EDIFICIOS ANTIGUOS EN MAIPÚ Y CÓRDOBA YA DESAPARECIDOS

 

Drogueria del aguila1Drogueria del aguila2

Maipú entre Córdoba y Santa Fe. ______________________________________________________Córdoba y Maipú (Esquina noreste)