KELVIN, WILLIAM THOMSON (LORD KELVIN) (1824-1907)

Hijo de un profesor de matemáticas de la Universidad de Glasgow, nació en Belfast, Reino Unido el 26 de junio de 1824.

En 1834 fue matriculado en la Universidad mencionada, de donde pasó a Cambridge, graduándose en 1845 y obteniendo el premio honorífico Smith.

Todo en él reflejaba penetración, entendimiento, amplitud de criterio y una mente lúcida. Su cabeza describía casi un ángulo acutángulo de desarrollo superior, es decir más ancho en la cúspide (que sería la frente del rostro) que en la base.

Poseía ojos medianamente oscuros, grandes escudriñadores, ni saltados ni hundidos, pareciendo ojos de un pájaro que mira para remontarse en excesivo vuelo.

Y así fue como remontó una carrera interminable, trasladándose a Paris primero donde trabajó en el laboratorio de Regnault, y en 1846 con solo 22 años se hizo cargo de la Universidad de Glasgow; cargo que habría de desempeñar por espacio de 53 años.

Sus primeros trabajos datan de esa temprana edad, los que fueron muy bien acogidos en el mundo científico.

Veinte años después en recompensa de sus trabajos relacionados con la telegrafía parisina, se le concedió el título de “caballero” en 1892, el de barón poco después y en 1896, con motivo de sus bodas de oro con el profesorado, le fue otorgado la gran cruz de la Orden de la Reina Victoria de Inglaterra.

Sus trabajos que tanta influencia ejercieron durante la segunda mitad del siglo XIX en el progreso de la física, se refirieron al calor, la electricidad y el magnetismo.

Se dedicó principalmente a una serie de investigaciones experimentales sobre la influencia de capilaridad en los fenómenos de la evaporación; sobre la diferencia del potencial necesario para la producción de una chispa; el efecto de los líquidos en las pilas; los caracteres de la descarga continua y la descarga oscilante y la polaridad magnética y la energía solar.

Descubrió también que cuando la temperatura de un hilo metálico no es la misma en todos los puntos, el calentamiento de una porción del hilo producido por una corriente difiere según si la corriente es dirigida de la parte caliente del hilo a la parte fría o recíprocamente. Éste es el fenómeno llamado de Thomson o fenómeno del transporte eléctrico del calor.

Entre sus contribuciones a la termodinámica puede considerarse como la más importante en lo referente a la electricidad, y en especial a su aplicación al telégrafo submarino, publicando en 1855 interesantes producciones acerca de la teoría matemática de las señales de cables submarinos, participando después en forma activa y eficaz en la inmersión del primer cable trasatlántico.

La vida de este consagrado genio se apagó en su residencia de Netherhall (Escocia) el 17 de diciembre de 1907.

Bibliografía:
Universitas, Enciclopedia Cultural,Tomo I, pág. 242, 247; Tomo II, pág. 274, 275. Salvat Editores S.A. Barcelona, año 1958.

Kelvin, Lord. Cortada. Topografía:
Corre de Este a Oeste entre las calles Garay y Dean Funes, desde la calle España a Bv. Oroño.
Carece de designación oficial.
Recuerda al físico británico Guillermo Thompson (1824 – 1907), autor de numerosos trabajos que influyeron en el progreso de la física