JUJUY (PROVINCIA Y CAPITAL)

La provincia de Jujuy se halla históricamente enraizada con la provincia de Salta pues la mayoría de las acciones colonizadoras provenían de la vecina Salta.

San Salvador de Jujuy fue fundada por Farncisco de Argañaraz y Murguía el 19 de abril de 1593 dependiendo desde 1783 hasta 1834 de la Intendencia de Salta, comenzando a formarse como entidad política autónoma a partir de esa fecha.

“En medio de caminos que se mezclan con las nubes, esta provincia hoy no hace caso del paso del tiempo y murmura sus costumbres al oído de los viajeros curiosos” – nos dice Jorge Benedetti en su artículo del diario La nación del 2 de enero de 2000.

Sus pucarás intactos trepados en lo alto, las pinturas rupestres e incluso las postas que se amparan al costado de la ruta nacional 9 narran el recorrido de la historia.

Los vestigios del pueblo andino omoguaca que la habitaba en los tiempos de la Conquista, como del incesante andar de las campañas de la Independencia se alternan a lo largo del sendero como huellas imborrables. Huellas dejadas por el Imperio Inca primero, por el galope de la indiada manejada por el cacique Viltipoco escanpando del acecho de los españoles y después marcadas otra vez por las ruedas de los cañones y botas de los soldados del general Belgrano siglos después.

Y también huellas dejadas por las carrozas de los marqueses que bajaban del Virreinato del Alto Perú hacia el Río de la Plata.

A unos pocos kilómetros de la capital San Salvador de Jujuy nace la Quebrada de Humahuaca, que se estira como un pasillo montañoso hasta las cercanías del poblado de Iturbe más los 120 restantes recorren la Puna jujeña hasta la Quiaca.

Esos 140 kilómetros acompañados por el murmullo constante del río Grandehilando poblaciones pequeñas habitadas por collas y descendientes que permanecen prácticamente inmunes al tiempo.

Tumbaya, Purmamarca, Hornillos,Maimará, Tilcar, Huacalera,Humahuaca,Yaví conservan los nombres de su lengua original, con callejuelas pedregosas de caminar pausado y las iglesias de más de tres siglos de antigüedad; como también los cementerios enclavados en las alturas, que se mezclan con las nubes.
Perduran las sagradas costumbres de agradecer a la madre tierra, sus frutos. El 19 de agosto de cada año celebran la fiesta con niños, bombos y regalos donde se hace un convido a la “tierra” como si fuera una ley divina.

Las comunidades hacen una peregrinación hasta la “apacheta” (sistema de almacenamiento de frutos entre cruces de camino) la que representa a la madre naturaleza.

Más allá de la imponencia de los paisajes Jujuy sin proponérselo logra acercar a los visitantes a una forma diferente de concebir la historia de su pueblo y de la Patria.

Bibliografía:
La establecida en el texto.

Jujuy. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. desde 1300 hasta 3399, a la altura BV. Oroño 100 ; Crespo100.
Se le impuso ese nombre por O.3 del año 1905.
Recuerda a la provincia del noroeste argentino, en cuya capital el 25 de mayo de 1812 el general Belgrano desconociendo el enojo de las autroridades de Buenos Aires, ante el pueblo de Jujuy bendijo la Bandera que había creado en Rosario el 27 de febrero de ese mismo año.