JENNER EDUARDO (1749 –1823)

¿Qué es inmunidad?
La inmunidad es la capacidad que tienen los individuos para evitar enfermedades, gracias a la acción que ejercen las vacunas en su organismo.
Es una especie de muro entre la salud y la enfermedad.  


La viruela era una enfermedad que se había convertido en una terrible epidemia. La gente de su pueblo creía que Edward Jenner  era loco, porque había empezado a probar la vacuna contra la viruela con un niño sano de ocho años llamado James Phipps,  pero después de que el tratamiento con James dio un resultado favorable lo empezó a utilizar con otras personas, ante la cerrada oposición de otros médicos.


Las personas creían que si se vacunaban les crecerían apéndices vacunos en el cuerpo y sobre eso se hizo una sátira llamada “The cow pock” (1802).


Pero desde de Francia, le llega el merecido reconocimiento cuando Napoleón dio la orden de vacunar a toda su tropa, en el año 1805.


Posteriormente la Condesa de Berkeley y Lady Duce hicieron  vacunar a sus hijos, haciendo que la nobleza inglesa los imitase.


Aunque el verdadero reconocimiento llegó dos años antes con la organización en España de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna que patrocinó una primera expedición de vacunación a nivel mundial, al abarcar su imperio de ultramar (Hispanoamérica y Filipinas).


Edward Anthony Jenner nació el 17 de mayo de 1743​ (6 de mayo en el calendario juliano) en Berkeley Gloucestershire, al sur de Inglaterra., como el octavo de nueve niños.


En el mes de mayo de 1754 Sarah Head dio a luz a su noveno hijo, el 8 de mayo es bautizado con el nombre de Thomas, quien falleció al día siguiente.


Veinticuatro horas después Sarah Jenner murió por complicaciones puerperales a la edad de 46 años y sólo dos meses después el 9 de diciembre, su compañero de vida, elvicario Stephen Jenner, dejando a Edward huérfano a la temprana edad de cinco años quedando al cuidado de su tía Deborah y de su hermana mayor Mary.


Su hermano mayor Stephen asume la responsabilidad de la familia Jenner, y para Edward será su guía paternal.


Antes de acudir a la escuela, las hermanas de Edward ya le habían enseñado las reglas básicas de matemáticas, música, a leer y a escribir.
Con estos conocimientos básicos ingresó a la escuela de gramática Wotton-under-Edge, situada a cuatro millas al Este de Berkeley, dirigida por el reverendo Tomas Clissod,  Edward recibió clases de latín y griego, pero al muy joven lo que más le apasionaba era dar largos paseos por las colinas y bosques y así observar y aprender de la naturaleza.


Entre las piedras calizas de las pequeñas colinas cerca de su casa buscaba fósiles. También coleccionaba nidos de ratones de campo, de los que llegó a tener más de cincuenta.


Su informe manuscrito original, sobre estos hechos quedó depositado en el Real Colegio de Cirujanos (Londres).


Cuando Edward Jenner tenía ocho años, en Berkeley surgió un brote de viruela, por lo que la familia de Edward decide que es necesario aplicarle el único método preventivo conocido hasta entonces: la variolización (método que había importado a Inglaterra la exploradora Lady Mary Wortley Montagu vista dicha costumbre en el Imperio otomano), pues era ya un hecho conocido que la viruela sólo se padecía una vez en la vida, por eso la mayoría de los médicos de la época recomendaban practicar la inoculación en los niños y así evitar que adquiriesen una forma mortal, lo cual ocurría de manera muy frecuente en esa época.


En la inoculación los niños recibían un corte hasta el sangrado en un brazo donde el Sr. Holborn aplicaba el contenido purulento de una vesícula de un enfermo de viruela, después cubría la herida con un vendaje limpio. Los que recibían la inoculación debían ser aislados pues presentaban la enfermedad y podían transmitirla a otras personas que no la habían padecido.


A Edward y sus compañeros los aislaban  en un establo maloliente, con poca iluminación y sin ventilación, donde tenían que comer, dormir y hacer sus necesidades por cuarenta días (cuarentena) una experiencia terrible que Edward al igual que los demás inoculados no olvidaría con facilidad.


  Ya  maduro habiendo sido educado en Pembroke y Oxford, después de realizar sus estudios eclesiásticos fue el vicario de la iglesia parroquial de Berkeley desde 1792, el mismo año en el que contrajo nupcias con Sarah Head hija del anterior vicario Henry Head, al que había sustituido en la parroquia.


En la vicaría de Berkeley se llevaba la modesta vida de un clérigo. Los ingresos que proporcionaba el servicio parroquial, junto con los procedentes de sus propiedades permitieron al vicario ofrecer a sus hijos bienestar material, pero sobre todo, darles una buena educación. En este ambiente cultural los dos hermanos mayores de Edward, Stephen y Henry siguieron los estudios eclesiásticos en Oxford como su padre.


Sin una base real de conocimientos científicos, e ignorando los principios de la antisepsia, la valorización se rodeaba de cierto misterio y cada médico o farmacéutico empleaba su propio método. A Edward Jenner y a sus compañeros les realizó las inoculaciones el boticario Mr. Holborn de la cercana localidad de Wotton-under-Edge.

 

En el ambiente campesino de Berkeley, con una población de unos mil habitantes, Edward no encontrará mejor lugar para vivir que esta localidad a la que amaba.


Era también llamado el sabio-poeta debido a la pasión que sentía por escribir y manifestar sus sentimientos a través de esta faceta de la literatura. También amaba la música y la naturaleza.


En la época de Jenner, la inoculación ya era una práctica común, aun que implicaba graves riesgos. En 1721, Lady Mary Wortley Montagu había importado la variolación en Gran Bretaña, después de haberla observado en Constantinopla.


Voltaire escribió que por entonces el 60% de la población padecía la viruela y que el 20% fallecía por la enfermedad.13 Voltaire también afirmaba que los circasianos utilizaban la inoculación desde tiempos inmemoriales, costumbre que pudo haber sido imitada por los turcos.


La imagen muestra 6 pasos seguidos por Edward Jenner para probar la inmunización contra la viruela a partir de la inoculación con viruela bovina. Estos son: Sara Nelmes, una lechera, es infectada con viruela bovina; James Phipps es inoculado con pus de viruela bovina de Nelmes. Phipps enferma con un caso leve de viruela bovina; 4. se recogen costras de una paciente de viruela; 5. Phipps es inoculado con las costras de viruela; y 6. Phipps no es afectado, la protección es completa.


Los pasos dados por Edward Jenner para crear la vacuna contra la viruela. Jenner primero inoculó a James Phipps con la viruela de las vacas (un virus similar al de la viruela), para crear inmunidad, a diferencia de la variolación, que utilizaba la viruela para crear una inmunidad a sí misma.


En 1768, el médico inglés John Fewster se había dado cuenta de que la infección previa con la viruela vacuna hacía que una persona fuera inmune a la viruela.

En los años siguientes a 1770, por lo menos cinco investigadores en Inglaterra y Alemania (Sevel, Jensen, Jesty en 1774, Rendell, y Plett en 1791) probaron exitosamente una vacuna contra la viruela en seres humanos.


Por ejemplo, el agricultor de Dorset Benjamin Jesty fue vacunado con éxito y presumiblemente adquirió inmunidad inducida artificialmente con el virus de las vacas al igual que su esposa y sus dos hijos con anterioridad a la epidemia de viruela de 1774.


Pero no fue hasta el trabajo de Jenner que el procedimiento llegó a ser ampliamente entendido. Jenner pudo haber conocido el procedimiento utilizado por Jesty y el éxito obtenido.


Al estudiar el hecho comúnmente conocido de que las mujeres que ordeñaban las vacas eran generalmente inmunes a la viruela, Jenner postuló que el contacto de las lecheras durante el ordeño con el pus de las ampollas de las vacas (conteniendo el virus de la viruela bovina, una enfermedad similar a la viruela, pero mucho menos virulenta) las protegía de la viruela.


Jenner realizando su primera vacunación en James Phipps, un niño de 8 años.


El 14 de mayo de 1796, Jenner probó su hipótesis inoculando a James Phipps, un niño de ocho años, hijo del jardinero de Jenner. Raspó el pus de las ampollas de la viruela en las manos de Sarah Nelmes, una lechera infectada de la viruela vacuna por una vaca llamada Blossom (cuya piel ahora cuelga en la pared de la biblioteca de la escuela de medicina de San Jorge, en Tooting).


Phipps fue el decimoséptimo caso descrito en el primer artículo de Jenner sobre vacunación.

Jenner inoculó a Phipps en ambos brazos ese día, lo que le produjo posteriormente fiebre y cierta inquietud, pero ninguna infección grave. Posteriormente, le sometió al procedimiento de variolación, 20 el método habitual de inmunización en ese momento, que en ocasiones suponía contraer la grave enfermedad.


 No se produjo ningún síntoma. El niño fue más adelante probado de nuevo con material variólico, y de nuevo no mostró ningún signo de infección.


Así se quebraría definitivamente el círculo de opositores al científico y es entonces cuando lo invitan a establecerse en Londres y ganar mucho dinero, Jenner declinó la propuesta manifestando que “si en la aurora de mis días busqué los senderos apartados y llanos de la vida, el valle y no la montaña, ahora que camino hacia el ocaso, no es un regalo para mí prestarme como objeto de fortuna y de fama”. No obstante lo expuesto, recibe dinero y distinciones que le permiten pasar una vejez económicamente holgada.

Descubrimiento de la vacuna
Donald Hopkins señala que: “La contribución principal de Jenner no fue que inoculó a algunas personas con la vacuna, sino que después demostró que eran inmunes a la viruela.”


Además, demostró que el pus protector de la viruela vacuna podría inocularse eficazmente de persona a persona, y no solo directamente del ganado. Probó con éxito su hipótesis sobre otros 23 pacientes adicionales.


Jenner continuó su investigación e informó a la Royal Society, que no publicó el documento inicial.


Después de revisiones e investigaciones posteriores, publicó sus hallazgos sobre los 23 casos.


Algunas de sus conclusiones eran correctas, algunas erróneas; los métodos microbiológicos y microscópicos modernos harían que sus estudios fueran más fáciles de reproducir.


La comunidad médica deliberó extensamente sobre sus hallazgos antes de aceptarlos. Finalmente, se aceptó la vacunación, y en 1840, el gobierno británico prohibió la variolación de la viruela para inducir la inmunidad y proporcionó la vacunación con vacuna gratuita.


El éxito de su descubrimiento pronto se extendió por Europa y se utilizó en masa en la Corona Española, donde se emprendió La Expedición Balmis, una misión de tres años de duración a las Américas, Filipinas, Macao, y China, dirigida por el doctor Francisco Javier Balmis con el objetivo de inocular a miles de personas la vacuna contra la viruela.


 La expedición tuvo éxito y Jenner escribió: “No me imagino que los anales de la historia contengan un ejemplo de filantropía tan noble y tan extenso como este”.


 Napoleón Bonaparte, que en ese momento estaba en guerra con Gran Bretaña, hizo vacunar a todas sus tropas, y a petición de Jenner, liberó a dos prisioneros de guerra ingleses y les permitió regresar a sus casas. El emperador francés comentó que no podía “negar nada a uno de los más grandes benefactores de la humanidad”.


El trabajo continuo de Jenner sobre la vacunación le impidió continuar con su práctica médica ordinaria. Fue apoyado por sus colegas y el rey en la petición al Parlamento, y se le concedieron 10.000 libras esterlinas en 1802 por su trabajo en la vacunación.


 En 1807, se le concedieron otras 20.000 libras después de que el Real Colegio de Médicos confirmase la eficacia generalizada de la vacunación.

En 1803 se convirtió en Presidente de la Sociedad Jenneriana de Londres, preocupado por promover la vacunación para erradicar la viruela.


El Jennerian cesó sus operaciones en 1809. En 1808, con la ayuda del gobierno, se fundó el Instituto Nacional de Vacunación, pero Jenner se sintió deshonrado por los hombres seleccionados para gestionarlo, y renunció a su dirección.


​ Jenner se convirtió en miembro de la Sociedad de Cirugía y Medicina en su fundación en 1805 (actualmente Real Sociedad de Medicina) y presentó varias ponencias allí.


Jenner fue elegido miembro honorario extranjero de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias en 1802 y miembro extranjero de la Real Academia Sueca de Ciencias en 1806.​


Falleció víctima de una apoplejía, el 26 de enero de 1823, a la edad de 73 años, en la localidad de Berkeley, localidad donde había nacido.


 En 1979, la Organización Mundial de la Salud declaró a la viruela una enfermedad erradicada. Eso fue el resultado de esfuerzos coordinados de salud pública mundial, donde la vacunación fue un componente esencial.

 

Bibliografía:
Universitas Enciclopedia Cultural Salvat Editores. Barcelona, 1969.

Jenner. Cortada. Topografía:
Corre de N. a S. entre la calle Mercante Y Bv. Rondeau.desde 100 hasta 799 a la altura de Sorrento 500; Triunvirato 500.
Carece de designación oficial.
Recuerda al médico inglés Eduardo Jenner (1749 – 1823) descubridor de la vacuna antivariólica.