J.C.PAZ significa JOSÉ CLEMENTE PAZ (1842 -1912)

 La profesora Guadalupe Palacio de Gómez asevera: ¿Qué es la prensa gráfica?
La revolución de los medios de comunicación comenzó a darse muy lenta y paulatinamente en el siglo XVIII, cuando los primeros pasquines se repartían en las grandes ciudades para dar noticias o contar eventos de días pasados.


Es en el siglo XX cuando esta revolución se hizo realmente notoria y con ella la consolidación de la prensa gráfica se hizo visible.

Entendemos por ella a todas las publicaciones escritas desde periódicos, revistas, semanarios y demás que tienen por objetivo informar o compartir determinado tipo de datos con los lectores y el público masivo.


El primer periódico del país fue el Telégrafo Mercantil, creado en 1801 a instancias de Manuel Belgrano y que dejaría de publicarse al año siguiente.


El siguiente intento sería la Gazeta de Buenos Aires (1810-1821), un periódico, redactado por Mariano Moreno, que buscaba publicitar los actos de gobierno de la Primera Junta.


La Generación del Ochenta estuvo marcada por un fuerte interés por los medios de comunicación. Así es como surge el diario La Prensa en 1869, fundado por el estanciero y político José C. Paz.


En su primer editorial publicó: “La independencia, el respeto al hombre privado, el ataque razonado al hombre público y no a la personalidad individual formarán nuestro credo... Verdad-libertad: he ahí nuestro punto de partida. Libertad, progreso, civilización: he ahí el fin único que perseguimos. No nos guía ningún móvil mercantil. Abrigamos la confianza de conservar la independencia suficiente, a más de la que nos es característica, para poder ser intérpretes genuinos de la opinión pública.”


José C. Paz nació en Buenos Aires, el 2 de octubre de 1842, hijo de José Ezequiel Paz Pereyra Mariño y de Jacoba Cueto Cernadas.


Descendía por línea paterna de la familia de Paz y Figueroa de Santiago del Estero y Tucumán, son sus antepasados directos, estando además emparentado con los generales Lucas de Figueroa y Mendoza, gobernador de Tucumán en 1663, Alonso de Herrera y Guzmán, caballero de las órdenes de San Juan y de Santiago.


Comenzó sus estudios en Buenos Aires, pero debido a la guerra civil que azotaba al país debió emigrar junto a su familia a Rosario. Allí pasó parte de su niñez y de su adolescencia.


En julio de 1859 la escuadra de Buenos Aires comandada por el almirante Murature trataba de hacerse paso por el río frente a Rosario.


José C. Paz se dirigió a las baterías sobre el río Paraná y gritó: “¡Viva Buenos Aires!”. Los soldados que servían en las baterías comenzaron a dispararle, pero Paz salvó su vida al tirarse al río y nadando hacia los barcos porteños.


De esa forma regresó a Buenos Aires, con sólo 16 años.


Al regresar a su ciudad natal decidió alistarse en las tropas porteñas, comandadas por Bartolomé Mitre, y al año siguiente intervino en la batalla de Pavón siendo distinguido a pesar de su juventud.


Al finalizar la guerra civil se inició en la política. Comenzó militando en el Partido Autonomista de Adolfo Alsina, mientras comenzó a estudiar derecho.


En 1865, durante la Guerra de la Triple Alianza, creó la Sociedad Protectora de los Inválidos, que organizaba cuerpos de enfermeros que sanaban y trasladaban a los heridos de guerra que llegaban al puerto de Buenos Aires.


Desatada la terrible epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires, en 1871, Paz organizó una comisión caritativa para ayudar a los enfermos que eran víctimas de la enfermedad que cobró miles de víctimas en la ciudad. En ese año el jefe de noticieros del diario enfermó y Paz dispuso (a costa de contraer él mismo la fiebre amarilla) que lo llevaran a su domicilio donde lo cuidó hasta que recuperó la salud.


La revolución de 1874 lo encontró del lado de Bartolomé Mitre. Al fracasar, debió exiliarse en Montevideo, donde terminó sus estudios de derecho.


 En su carrera política se destacó como representante de la Generación del Ochenta que gobernó Argentina en las dos últimas décadas del siglo XIX.


A su regreso al país fue elegido Diputado Nacional en 1879, más decidió renunciar a su banca para aceptar la representación diplomática en Madrid.
Cumplió esa función desde 1883 a 1885, cuando fue trasladado a la embajada argentina en París, donde permanecería por ocho años más.


En esos años en Europa trabajó resolviendo los problemas de nacionalidad de hijos de españoles nacidos en la Argentina y realizando las tratativas para la compra de armamento y cuando volvió al país decidió dirigir personalmente su diario.


En el año 1900, su espíritu inquieto lo hizo retornar nuevamente a Europa donde encargó al prestigioso arquitecto francés Louis-Marie Henri Sortais el diseño de una mansión de dimensiones inusitadas para la geografía porteña, el Palacio Paz, ubicado frente a la Plaza San Martín, que fue la más grande de la ciudad y que su propietario no llegó a ver terminada.


Su familia fue la que finalmente habitó el magnífico palacete: su viuda Zelmira Díaz Gallardo y sus dos hijos, Ezequiel Pedro  y Zelmira Paz Díaz.


José C. Paz falleció el 10 de marzo de 1912, en Montecarlo, Mónaco, pero sus restos fueron enterrados en el cementerio de la Recoleta.


Siempre se presentó y firmó como “José C. Paz”, con lo cual logró desorientar a sus propios amigos, que creían que se llamaba “José Clemente”. Por su parte, la ley 26.577, B.O. 5-1-2010, creó la Universidad Nacional de José Clemente Paz en la provincia de Buenos Aires.

 

 

 

Bibliografía:
Amadeo Octavio R. En Vidas Argentinas. Editorial El Cimera. Buenos Aires, 1945.

J.C.Paz. Calle. Topografía:
Corre de N. a S. a la altura de  Ricardo Núñez 400.
Se le impuso ese nombre por O.Nº 25 del año 1905.
Recuerda a José Clemente Paz conocido también como José Camilo Paz, y que siempre firmó José C. Paz (Buenos Aires, 2 de octubre de 1842 - Montecarlo, 10 de marzo de 1912) fue un rico estanciero, periodista, político y diplomático argentino, fundador del diario La Prensa y un destacado representante de la Generación del Ochenta.