IVANOWSKI TEÓFILO (1827 – 1874)

Desde Caseros se había intentado mejorar el estado de indefensión  de la Nación  con la incorporación  de “enganchados” a las filas del ejército  procedentes de distintos ámbitos.


Nos dice el historiador De Marco en su obra “Guerra del Paraguay”, pág. 74 y siguientes: “En agosto de 1861, el capitán José Giribone obtuvo la autorización  del gobierno de Buenos Aires, para formar La Legión de Voluntarios del Litoral, que después de setiembre  de ese año guarnecería la ciudad de Rosario, durante tres meses, Lugar donde se le dio de baja a ese cuerpo para integrar uno nuevo, La Legión Extranjera que pasó a guarnecer Azul , cambiando de nombre poco después por el de Primera Legión de Voluntarios”.


Para la contienda del Paraguay, el batallón 32 de Línea fue reforzado  por un contingente de soldados provenientes de lejanas regiones, sin espíritu de compañerismo – que hoy se llama militarmente “espíritu de cuerpo” y sin un verdadero afecto a la bandera que vinieron a defender y sin poseer el idioma  constituyendo un elemento muy heterogéneo al cual no se le podía exigir un deber que en ese momento  no comprendían.


“Entre los reclutados – expresa De Marco – figuraba Teófilo Ivanowski, quien no se presentó en el momento de embarcarse, o hallarse en  paupérrimo estado sin  camisa ni zapatos para vestir dignamente y sólo cubriendo su rubia cabeza con una gorra vasca”.


El origen de Ivanovsky es desconocido. En 1944, Estanislao Pyzik ―por aquel entonces presidente de la Unión de los Polacos en la Argentina―1 afirmaba que Teófilo Iwanowsky (o Ivanovski, el deletreo de su apellido varía) nació con el nombre de Karl Reichert en 1827 en Poznań, por aquel entonces parte del Reino de Prusia, pero que en la actualidad se encuentra en Polonia. Su madre era polaca, de apellido Iwanowsky (pronunciado [ivanóvski]).

Durante la Revuelta de la Gran Polonia de 1848 (parte de las Revoluciones de 1848) en la que los polacos se rebelaron contra el dominio prusiano, Ivanovski desertó del ejército prusiano y pasó a formar parte de las fuerzas rebeldes, adoptando el apellido Iwanoswky, de su madre polaca. Sofocada la revuelta, Ivanovski se vio forzado a abandonar su patria y en 1851, en la ciudad de Hamburgo, se enlistó en el ejército del Imperio del Brasil con el nombre de Enrique Reich.

El general Ignacio Fotheringham, que lo conoció personalmente, afirmaba igualmente que Reichert no era polaco sino alemán, y que en Azul había tomado el nombre de un desertor llamado Teófilo Ivanowski para evitar un bochorno para el ejército; además cobraría los sueldos no cobrados del desertor.


 Arribó  a América en 1851 con el nombre de Karl Reichert. Para algunos Ivanowski era el l apellido de su madre.
Como soldado raso, participó en la batalla de Caseros en las filas del Ejército Grande.


En Montevideo se enlistó para servir en el Batallón San Martín y luego pasó al Regimiento 3 de Infantería.

Participó de la revolución del 11 de septiembre de 1852, del Estado de Buenos Aires contra la Confederación Argentina. Prestó servicio como suboficial durante algunos años, hasta que en 1854 fue ascendido a subteniente. Fue asignado a la defensa de la frontera contra los indígenas y participó en las batallas de Cepeda y Pavón, para luego volver a la frontera.

También participó en el asesinato de Chacho Peñaloza (en la aldea riojana de Olta, el 12 de noviembre de 1863) y en la batalla de San Ignacio (cerca de Villa Mercedes, el 1 de abril de 1867).


En la Guerra de la Triple Alianza participó en las batallas de Estero Bellaco (2 de mayo de 1866), Tuyutí (24 de mayo de 1866) y Boquerón (18 de julio de 1866), en la cual fue herido, y trasladado por barco a Buenos Aires. Por estas acciones logró importantes ascensos.

A partir de 1866 empezó a firmar Teófilo Reich e Iwanowski. En 1868, el teniente coronel Ivanovski fue jefe del Regimiento 3 de Infantería - el actual Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano -

Vuelto a la frontera contra los indios, el coronel Ivanovski reorganizó la línea de fortines de la frontera sur de la provincia de Córdoba y, según los hermanos Mulhall (en 1885), 3​ hacia 1874 los malones indígenas cesaron totalmente.

El presidente Bartolomé Mitre se alzó en armas en la provincia de Buenos Aires, y el general José Miguel Arredondo lo secundó en el oeste del país: tomó la guarnición militar de Villa Mercedes (provincia de San Luis), el 24 de septiembre, guarnición que estaba al mando de Ivanovski. Este se negó a plegarse a la revuelta, entonces Arredondo envió al teniente coronel De la Fuente a arrestarlo, De la Fuente ordenó al teniente Crisólogo Frías, quien marchó a ejecutar su misión con seis soldados, los que quedaron fuera de la casa de Ivanowsky, mientras Frías entraba para arrestarlo. Ivanovski no aceptó la orden del teniente Frías, se lanzó contra él y, arrebatándole el revólver que tenía en la mano, le disparó una bala a quemarropa que pasó sin alcanzarlo y, tras ella, una segunda que hirió a Frías.


Al oír estas detonaciones acudieron los seis soldados, presenciaron la lucha encarnizada, vieron a su oficial herido y entonces dispararon sus armas contra el general Ivanowsky, quien cayó a tierra. Les gritó varias veces “¡no me rindo, no me rindo!”, pero falleció por las heridas en el pecho.


Ivanowski fue un verdadero personaje novelable al formar parte siempre de reacciones provincianas contra el gobierno nacional de turno, como cuando al alzarse el general José Arredondo en San Luis, fue arrestado por formar parte de sus fuerzas.

En septiembre de 1873, el presidente Sarmiento le encargó al coronel Ivanovski aplastar una revolución popular estallada en la villa de Mendoza (a 1000 km al oeste de Buenos Aires). Ivanovski se trasladó a esa villa y convenció a los rebeldes de que no tenían fuerzas para continuar con su actitud. Logrado el éxito sin acciones militares, informó lacónicamente a Sarmiento que la revolución había sido vencida.


Creyendo que Ivanowki había logrado una victoria militar, el 8 de octubre de 1873 el Presidente lo ascendió al grado de general de la Nación. El 5 de junio de 1874 recibió la medalla de oro por su destacada participación en la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870).

En 1874, el presidente Sarmiento sabía que estaba por estallar una revolución contra la elección presidencial que había dado el triunfo a Nicolás Avellaneda. Sarmiento enviaba mensajes de telégrafo a Teófilo Ivanovsky acerca de este tema.


Con candor y lealtad a su amigo, el general José Miguel Arredondo, Ivanowsky le mostraba las misivas del presidente. Iniciada la revolución el 24 de septiembre de 1874, Sarmiento envió un nuevo telegrama ordenando a Ivanowsky que detuviera a Arredondo, pero el operador Cevallos, telegrafista de Villa Mercedes, controlado por un oficial llevó el mensaje a Arredondo, quien se acercó a la estación y haciéndose pasar por Ivanowski respondió a Sarmiento solicitado instrucciones para el caso de que Arredondo se resistiera, a lo que el presidente Sarmiento respondió: “Fusílelo sobre el tambor, sin trámite, por traidor”, a lo que Arredondo respondió: “¡Pues váyase al diablo, viejo loco!”.

Existe una anécdota al respecto, que cuenta  que al ser  detenido Ivanowski, al no hablar alemán el oficial que lo detuvo, le arrebató el arma y lo liquidó de dos tiros. Como reacción inmediata los soldados del piquete lo fusilaron a quemarropa, mientras gritaba:-“No me rindo, no me rindo”.


Fotheringham en “Vida de un soldado” Tomo I, pág.227  enuncia:-“Las balas que lo habían respetado en la Guerra del Paraguay cuando cargaba con sus infantes sosteniendo la bandera del 3 de Línea, despedazaron su pecho en la lucha fratricida”.

 

 

Bibliografía:

La establecida en el texto.

 

Ivanowski. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 400 hasta 899, a la altura de San Martín 3900.

Se le impuso ese nombre por D. 24565 del año 1960.

Recuerda al general Teófilo Ivanowski  (1827 – 1871) que  llegó a América en 1851, actuando  en Caseros y después en la Guerra del Paraguay con gran desempeño.