ISOLA DEMETRIO XXX

En todos los tiempos, las plazas constituyeron espacios de suma importancia en la vida de los pueblos, eran el corazón de los poblados donde se concentraban los vecinos como un gigantesco patio que a todos les pertenecía.


En los tiempos pretéritos de la colonización, los conquistadores  españoles buscaban una forma práctica de urbanización para las nuevas tierras al igual que los emplazamientos romanos donde todo giraba alrededor delas plazas.


Así nacieron nuestras ciudades de América  en el siglo XVI, las  que se constituirían en exponentes  de la creación  de Vitrubio Polión, arquitecto romano del siglo I antes de Cristo.


Nuestra centenaria plaza 25 de Mayo de Rosario, cumplió  desde siempre la función de “ágora: punto de reunión comunitaria aglutinando tanto a la gente distinguida  como a los cache” explicita Elvira Aldao de Díaz en su obra “Recuerdos de antaño”, testigo presencial de las primeras horas como ciudad.


Demetrio Isola, arquitecto vecino de Rosario, a mediados del siglo XIX formó parte de la Comisión designada en 1845 para formular un proyecto de arreglo de la cuestión de superposición de terrenos en el éjido urbano y en nombre de su honradez e incapacidad  de intervenir en operaciones de bienes raíces, renunció antes del pronunciamiento de Urquiza.


Se abocó con fervor en la construcción del primer monumento que se emplazó en el centro de la actual plaza 25 de Mayo.


Concibió  una maqueta excelente por sus formas,  pero no previó la resistencia de  los materiales para enfrentar la erosión del tiempo.


 La obra de Isola fue destruida al realizarla con materiales no resistentes a los cambios meteorológicos, mientras  la sociedad rosarina hacía   circular comentarios adversos referentes al potencial creativo del escultor.


A pesar de su honestidad y disciplina de costumbres emigró del país, como consecuencia de una cuestión  de terrenos que mantuviera entonces con el agrimensor Bustinza – nos explicita Antonino Urraco en una publicación de mayo de 1873.


Juan Alvarez  haciendo mención del primer monumento erigido en la plaza 25 de Mayo de Rosario realizada por Demetrio Isola en 1856 explicita:


...”En tiempos de creación de nuestra Municipalidad en 1860 algunos árboles  sombreaban el contorno de la plza. En el centro de ella, conmemoraba en el centro de ella una pequeña columna  de mampostería entre cuatro figuras de portland enyesado, representativas de las estaciones”.

 

Después de un proyecto frustrado en 1772 del ingeniero municipal Grondona, más  otro en 1875 del escultor italiano José Peirotti, en 1881  Alejandro Biggi se ofreció  a realizar un nuevo símbolo patriótico en lugar de la frustrada  obra  de Isola.


Así en ese año  se erigió   la Columna de la Libertad ejecutada en mármol de Carrara, en la cual además de la imagen de la Libertad, se hallan las figuras de los próceres San Martín, Belgrano,  Moreno y Rivadavia.


En el centro de la base, otro pedestal se erige con los escudos de la Patria, la provincia y el municipio, símbolo de fuerza y valor en tributo a la gesta sanmartiniana  que con garras y pico rompió las cadenas  de la esclavitud nacional.


 La columna  como representación de la unión del país, alza la imagen de la Libertad que con una bandera en una mano, alienta al pueblo y con la  otra señala el camino a seguir la Independencia argentina.


Por decreto del C.D. del 3 de febrero de 1883 se designó el 9 de julio de ese año inaugurar tal magno emplazamiento en la Plaza 25 de Mayo, nombrándose padrino de tal acontecimiento al Presidente de la República, por ese entonces,  Julio Argentino Roca.

 

 

Bibliografïa:

La expuesta en el texto.

 

Isola. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. entre Conrado Nalé Roxlo y Abanderado Grandoli, paralela a calle Gutiérrez.

Se le impuso ese nombre por D. 4675 de setiembre de 1977.

Recuerda A Demetrio Isola, arquitecto rosarino que construyera el primer monumento erigido en el centro de la plaza 25 de Mayo de nuestra ciudad.