ISERN EDUARDO ÁNGEL (1944-1974)

El Capitán Isern nació en la ciudad de Rosario en 1944.
A sus 30 años le tocó ser partícipe de una exhibición aérea por la presencia de las autoridades de La Nación. Este suceso se convirtió en una terrible tragedia que lo llevaría a la muerte.
Cuando ocurrió el accidente, estaba casado con María del Carmen Álvarez Conde.


Tragedia aeronáutica:
El 25 de octubre del año 1974 en la Isla El Espinillo, provincia de Santa Fe, se estrella durante una práctica acrobática en la semana de ejercicios de clausura de la XXVI Semana Aeronáutica y Espacial. Su piloto el Capitán Eduardo Ángel Isern desaparece en el accidente, los restos del avión son recuperados del Río Paraná el 30 de septiembre del año 1981. Los restos del piloto jamás fueron recuperados.


Relato del accidente:
Se presume que sucedió en una de las maniobras de acrobacia, se le plantó el motor sobre la ciudad Rosario en las cercanías del Monumento a la Bandera.


Con la poca maniobrabilidad y sustentación que le quedaba, el piloto dirigió su avión hacia el Río Paraná, (Hay testigos que ven desde tierra el C-210 realizar un giro de 180 Gr) sin control, entrando en lo que comúnmente se llama tirabuzón, el avión estaba volando en dirección a la zona de las islas. Gracias a la pericia del piloto entendiendo de no querer ocasionar una catástrofe, como podía haber sucedido de caer sobre la ciudad de Rosario, logró eyectarse antes de que este alcanzara la costa, se abrió su paracaídas pero no alcanzó a desplegarse totalmente. El asiento con el piloto cayó enredado en el paracaídas y sumergió en el Río Paraná.


Según contaron algunos testigos, había una lancha a motor que se dirigió al lugar de la caída a toda velocidad para rescatar al piloto, pero al llegar el asiento con el piloto se hundieron en el río sin poder hacer nada para rescatarlo.


Teniendo en cuenta el peso de asiento y del peso del piloto, se sumergió rápidamente ante la impotencia de los improvisados rescatistas.
Las noticias oficiales dijeron que fue arrastrado por las aguas, a pesar de los intensos rastreos que se habían realizado.
La zona de la caída según declaración de testigos fue la isla del Espinillo, a unos 300 metros de la costa.


Posteriormente, la Junta de accidentes aéreos que dependía de la FAA, con asiento en la II Brigada Aérea de Paraná se dirigió a la zona, liderada por el Comodoro Dagotto.
Sin embargo, no lograron hallar nada.


Fue el 30 de septiembre de 1981 cuando los restos del avión fueron recuperados del Río Paraná, aún así, el cuerpo del Capitán Eduardo Ángel Isern jamás fue encontrado.

Relato de Nicolás Manuel Ojeda, testigo del accidente:
El 25 de octubre de 1974 el A-4P C-210 piloteado por el capitán Eduardo Ángel Isern se le planta el motor y el piloto se eyecta, llegando a tierra solo el paracaídas.
Según testigos de la zona que presenciaron el accidente, el cuerpo del piloto se desvaneció antes de llegar a tocar las aguas del Río Paraná.


Días después, la madre política recibió de puño y letra del militar accidentado una carta en donde entre otras cosas le decía que se encontraba bien y que pronto regresaría.
El hecho fue denunciado a las autoridades aeronáuticas, las que por medio de un perito calígrafo iniciaron una investigación llegándose a comprobar que la carta había sido redactada nada menos que por el propio Capitán Eduardo Isern.


Hubo un testimonio un tanto extraño, un hombre de iniciales H.R.R, con dirección física en Rosario, se encontraba en la terraza de su edificio mirando las maniobras aéreas.
H.R.R observó con prismáticos el accidente, manifestó haber visto cuando descendía el paracaídas una instantánea, tenue y compacta luminosidad que comenzó a cubrir los pies del piloto dando la sensación que él mismo entraba en ella. Mientras esto ocurría su cuerpo parcialmente se esfumaba, hasta que finalmente desapareció.


Cuando todo indicaba haber terminado, el paracaídas que lo sostenía, pegó un estirón hacia arriba entrando luego en un suave bamboleo descendente en espiral.


El A-4P se sumergió en el Río Paraná y no se pudo recuperar en prima fase.
Lo último que pudieron observar los testigos era como el paracaídas se hundía en las aguas del río y nada más.
El piloto jamás tocó el agua. Eso fue visto por muchas personas. Lo buscaron por todas partes pero el hombre jamás apareció.

 

Bibliografía:


Mikielievich Wladimir. Biografía en su obra inédita “Historia de Rosario”. Año 1994.


Isern, Eduardo Ángel. Topografía:


Calle (E.O) Avenida de las Palmeras 3400.
Se le impuso ese nombre bajo la O. Nº  8.275 del 2008


Recuerda a Eduardo Isern (1944-1974), militar rosarino fallecido en un trágico accidente aéreo el 25 de octubre de 1974 durante las prácticas previas a un desfile que debía realizarse en las inmediaciones del Monumento a la Bandera.