ISABEL LA CATÓLICA (1451 - 1504)

España en el siglo XV se desenlazó bajo los Reyes Católicos, época en que la autoridad real se imponía definitivamente.

Ellos coronaron la guerra de la Reconquista (contra los moros) con la toma de Granada y también tras la expulsión de los judíos acabaron con otro factor medieval.

Sin duda el acierto más definitorio de su poder fue patrocinar el descubrimiento de América procurando al mundo una nueva concepción cosmológica tan oscurecida entre mitos y temores durante la edad histórica que moría.

La vida de Isabel la Católica es una de las más grandes y bellas páginas de la historia de su nación.

Nació 27 años después que su hermano Enrique IV, y a su  muerte  Isabel se  proclamó  reina en diciembre de 1474, si preocuparse de la oposición de muchos nobles. Éstos pidieron ayuda al rey de Portugal, quien declaró la guerra a la joven reina. Con habilidad, Isabel obtuvo dinero del clero y la nobleza  que estaba de su parte, y con el mismo realizó grandes obras de fortificación y armó numerosos soldados . después de tres años de guerra el ejército portugués fue definitivamente vencido.

Años anteriores había probado su valor sometiendo personalmente a los rebeldes en el Alcázar de Segovia.

En los campamentos hizo asistir a los heridos llamándolos "los hospitales de la reina". En las expediciones a los campos de batalla puso de relieve su valerosa serenidad presentándose en el palacio real de Málaga cuando hubo pestes y en Granada poco le faltó para participar de una bravía escaramuza.

Entre tanto había fallecido el padre de Fernando, convirtiéndose éste en rey de Aragón , con el nombre de Fernando II. En España se lograría la unificación de ambos reinos bajo ambos cónyuges.

Para conocer los rasgos del   carácter carácter de Isabel, debemos saber las anécdotas de su vida privada. Formada  en un ambiente austero,  las galas y los halagos propios de  su jerarquía no llegó nunca a disfrutar. 

Se caracterizó por su cortesía y protección con los más desprotegidos, no dejando por ello de demostrar firmeza en sus resoluciones.

Si bien no flaqueó ante los problemas de Estado y las mayores fatigas corporales sucumbió al dolor por la muerte de sus hijos el príncipe Don Juan y la infanta Isabel.

Falleció en Medina del Campo el 28 de noviembre de 1504, después de una vida breve en la medida del tiempo pero vasta en la medida de los hechos.

Isabel la Católica, en el lecho de muerte dictó su admirable testamento, síntesis de sus grandes ideas, recomendando primero serenidad a cuantos presenciaban su agonía, especialmente a su amado esposo Fernando de Aragón, luego ordenando el más simple y cristiano funeral.

Su cadáver amortajado con el hábito de San Francisco fue llevado a Granada donde hasta hoy descansa.

Desaparecía así en 1504 la arquitecta de esa España unificada, grande y próspera.

 

Bibliografía:

Gaibrois de Ballesteros, Mercedes: "Grandes figuras: Isabel la Católica." Universitas, Enciclopedia cultural. Edit. Salvat. Año 1959.

 

Isabel la Católica. Cortada. Topografía:

Corre de E. a O. desde 4100 al 4399, a la altura de Bv. Avellaneda 900.

Carece de designación oficial.

Recuerda a la reina Isabel de Castilla (1451 - 1504), que hizo la grandeza de España.