IRIGOYEN HIPÓLITO (1852-1933)

Nos instruye el historiador Félix Luna: 1852. "Año lleno de presagios. El 3 de febrero ha caído en las lomas de Caseros el poder de don Juan Manuel de Rosas gobernador de Buenos Aires y virtual dictador de la Argentina durante veinte años.
Una nueva atmósfera envuelve la tierra de los argentinos; hay ansias de paz tras interminables guerras civiles, de trabajo después de esos años de inseguridad."


En ese año trascendental para nuestra patria nacía en un barrio del suburbio porteño, el 12 de julio, don Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen, quien llegaría a representar los anhelos y las angustias de las masas oprimidas de la República.


Su padre, un vasco humilde y de mínima cultura casóse con una joven de un estrato social más elevado que el suyo, de apellido Alem, cuyo padre fuera distinguido repetidas veces por Rosas y a la caída de aquél fusilado en la plaza central de Buenos Aires.


Criado dentro del núcleo familiar, tomó la tenacidad que caracteriza a la raza vasca, por ello Irigoyen tuvo una recia voluntad, lo cual significó el triunfo de su carácter por encima de todo medio hostil.


Lo cierto que trabajó desde niño, junto a su padre en jornadas duras pero de trabajo honrado, aunque adolescente, Hipólito, asistió al colegio San José de religiosos franceses completando su educación clérigos españoles, hasta que ingresó a la Facultad de Derecho.


Admiró desde siempre a su tío Leandro, impetuoso y corajudo y ambos estaban ligados por el triste fin que tuviera el abuelo Alem. Ambos simpatizaban con Alsina, fundador del partido autonomista y defensor de las aspiraciones de la gente del suburbio que combate al Gobierno nacional encarnado por Mitre.


En agosto de 1870, Irigoyen fue nombrado comisario de Balvanera, la parroquia donde nació, se formó y vivió. Cumpliendo con su vocación de político, afilióse al Partido Republicano que hubo fundado Aristóbulo del Valle, rindiendo por entonces sus últimas materias de abogado. (Más nunca presentó le tesis para el doctorado.)


En el período 1860- 1880 se produce un rotundo cambio y expansión del país y en 1880 el crecimiento real sería para afuera al inaugurarse con Roca el modelo agroexportador, es decir nuestra realidad económica dependía de la voluntad de compra de los países centrales.
El gran afán especulativo provocado por el creciente ritmo de prosperidad, fue preanunciando un desastre social, porque el dinero era privativo de aquéllos cercanos al poder.


El 1° de setiembre de 1889 se organizó una concentración pública en el Jardín Florida, organizada por la Unión Cívica de la Juventud que culminó con la formación de la Unión Cívica, grupo presidido por Leandro N. Alem, que marcaría el punto de partida de un partido político la Unión Cívica Radical.
Partido que por esos años era una fuerza temible, recogiendo la tradición del antiguo federalismo en las provincias y del autonomismo popular de Alsina en Buenos Aires.


En el elenco radical se destacaban valores generalmente nuevos. En Rosario: Lisandro de la Torre; en Mendoza: José Néstor Lencinas; Pedro C. Molina en Córdoba entre otros , además de un grupo de jóvenes distinguidos en la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal, pero en el partido de Alem había una figura que pronto adquiriría proyección : su sobrino Hipólito Irigoyen, que a diferencia de su tío contaba con una fortuna elaborada en campos arrendados para invernada. Soltero, con cuarenta años al estallar la Revolución del 90, ocuparía un lugar de vanguardia junto a su tío.


En adelante tío y sobrino habrían de lanzar en 1893 al radicalismo a la vía revolucionaria, en un supremo esfuerzo para derrocar al régimen.
Lo llamaron el "Peludo", apodo malicioso asignado por sus opositores, debido a su cascarón impenetrable

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Le correspondió iniciar la tradición de la ley Sáenz Peña plasmando el primer ensayo de participación democrática.


Al obtener en las selecciones de 1916, 143 electores y 339.000 votos asumió el Poder Ejecutivo Nacional, como favorecedor de los sectores medios y bajos, con cierto tinte estatista y antiliberal con respecto a cuestiones económicas.


Durante su gestión se sancionaron leyes sobre el salario, el contrato colectivo de trabajo, jubilación para empleados y obreros de empresas privadas. Se construyeron universidades de puertas abiertas para todos los niveles sociales.


Fue presidente de la Nación durante dos períodos 1916-1922 y 1928-1930, abandonando este último el 5 de setiembre por razones de salud, siendo destituido al día siguiente por un golpe militar encabezado por el general José Félix Uriburu.


Viviría sus últimos años casi en el ostracismo, salvo un viaje a Montevideo por recomendación de su médico, y así debilitado por un mal incurable el viejo prócer murió serenamente el 3 de julio de 1933.


Félix Luna en su obra "Irigoyen" expresa: "Se apagó serenamente como un cirio que deja de arder. Eran las siete y veinte de la tarde. Un sollozo sacudió al país. El viejo había muerto. Descansaba ya el viejo luchador.


Irigoyen amortajado con el hábito dominico quedaba caracterizado como el monje soldado que había sido siempre".


Bibliografía:
Luna Félix : "Irigoyen". Editorial Sudamericana. Buenos Aires 1938.
Germani Gino: "Hipólito Irigoyen- Pueblo y Gobierno" Buenos Aires.1956.Tomo IV. Mensajes inaugurales del Congreso de la Nación.
Del Mazo Gabriel: "El radicalismo: Ensayo sobre su historia y doctrina". Buenos Aires, 1957. Ver Tomo 1°:Desde sus orígenes hasta la conquista de la República representativa y primer gobierno radical".


Irigoyen. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. desde 700 hasta1700, a la altura de Bv. Rondeau 3200; Ongamira 3200.
Se le impuso ese nombre por Decr. 22013 del año 1958.
Recuerda al ilustre político argentino Don Hipólito Irigoyen ( 1852- 1933) que fuera presidente de la Nación en dos períodos 1916-1922 y 1928-1930.
Con anterioridad esa calle se denominó Victoria y R. Nuñez.