IRAZUSTA JULIO (1889 – 1982)

Entrerriano y aunque él y su hermano llevaron años de residencia en Buenos Aires, conservaban una relación entrañable con la cultura de su provincia natal, Entre Ríos y, en particular, por su ciudad de origen, Gualeguychú.

Con apenas 20 años, al regresar de Europa, protagonizó con su hermano y otros amigos, la fundación del nacionalismo argentino, y su periódico ”La Nueva Republica”, le permitió formar un estilo intelectual definido por la libertad y la búsqueda de una expresión original de ella.

Fue uno de los que configuraron aquella década decisiva de los veinte, junto a Martín Fierro y Criterio.

Desde Groussac Lugones hasta Estanislao Zeballos, Aleandro Korn, ninguno le era ajeno, lo emocionaban intelectualmente, sin snobismo o acartonamiento, pues su personalidad era abierta a todo lo que tenía significación real para el país, sin importarle la filiación mezquina de tendencias o banderías.

La posición de Irazusta, era una rara mezcla de nacionalismo de derecha tradicional pero a su vez, moderno.

Sostenìa que tenía que vivir la república con todas sus libertades y derechos, pero a su vez le seducía el revisionismo histórico ; escribiendo así en 1935 ”Ensayo sobre Rosas”, obra que lo iniciaría como historiador.

Un año antes había escrito con su hermano ”La Argentina y el imperialismo británico”.
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Los Irazusta habían heredado algunas tierras y ganado en Entre Ríos, que los llevaba con cierta periodicidad a las faenas rurales permitiéndoles tener un pasado modesto. Pasado que los hacía objeto de críticas, que argumentaban que su pensamiento político era una consecuencia de ser oligarcas ganaderos.

Por el contrario, eran de una sencillez sin igual, tanto que invertían su capital en comprar cientos de libros en lugar de cosas superfluas valiosas para su entorno.

Entregado ala investigación compuso “Vida política de Juan Manuel de Rosas a través de su correspondencia”, en 1941 y 1943; Tomás de Anchorena (1950); Ensayos históricos (1952), Urquiza y el pronunciamiento (1952), varios folletos y “Perón y la crisis argentina” (1956).

“En el diálogo mano a mano, lento y demorado; en las largas caminatas por calles y librerías, en los encuentros con interlocutores de todo pelaje; en la participación en reuniones intelectuales y políticas, el magisterio magistral de Julio me permitió conocer un mundo de ideas y figuras que no se puede acceder sólo desde la formalidad de la vida académica”–
Asevera Enrique Zuleta Alvarez en su artículo: ”Julio Irazusta, recuerdo y homenaje”.- Revista Todo es historia Nª 358.-

Bibliografía:
La expuesta en el texto.

Irazusta. Calle. Topografía:
Corre de N. a S a la altura de Jorge Newbery9000.
Carece de designación oficial.
Recuerda al ensayista e historiador argentino de nombre homónimo (1899 - 1982).