INFANTE JULIO DANIEL (1869-1930)

El culto y polifacético Dr. Daniel J. Infante nacido en Osorno (España), llegó a la Argentina en 1889 donde luego de revalidar su título universitario de abogado fue escritor, catedrático, orador, poeta, concejal e intendente de Rosario.

Había obtenido en su tierra natal diploma de maestro en Palencia y de licenciado en derecho en Valladolid, doctorándose en Madrid.

Como buen castellano se le achacaba rebelarse con cierta brusquedad como lo hiciera en un mitin de Castilla durante su mocedad y muchos años más tarde en Rosario luchando por las libertades de su segunda patria.

Por sus ideas liberales y su temple de batallador semejaba a los hombres que participaron en las antiguas rebeliones de las colonias.

Arribó a Rosario en 1889, invitado por el colonizador D. Carlos Casado del Alisal a fin de que administrase sus empresas y en ese período de crecimiento y expansión de la ciudad, de inmediato demostró sus capacidades profesionales que sumadas a sus posesiones personales lo llevaron junto a su hermano a crear los barrios Arrillaga, Mendoza y Godoy de nuestra ciudad.

Cuando estalló la revolución radical de 1893, organizó los servicios de la Cruz Roja, dedicándose al transporte de los heridos al hospital de sangre, instalado en el local de la logia masónica Unión.

Fue uno de los cofundadores de la "Liga del Sur", de la que se retiró poco después, por considerarla que ésta no respondía al origen de su creación iniciando su fuerte campaña periodística y oratoria contra la misma.

Durante la gobernación del Dr. Menchaca fue designado el Dr. Infante intendente de Rosario y su gestión provocó la atención general del país por la originalidad de sus iniciativas.

Al frente del Palacio Municipal fue modelo de transparencia por la forma analítica y documentada del empleo de sus partidas, aunque motivó severas críticas: aumentó las horas de labor de los empleados municipales, estableció un doble turno; exoneró y destituyó a funcionarios acusados de negligentes; suprimió reparticiones oficiales que consideró inútiles; dispuso la ejecución de los deudores del servicio de aguas corrientes y clausuró salas de espectáculos por razones de moralidad.


Pensó en las necesidades del pueblo ofreciendo a los vecinos de bajos recursos, lotes de reducidas dimensiones más bajo planes de pagos accesibles a su nivel económico.

Entre 1910 y 1930 la ciudad había crecido siguiendo la coherencia lógica de la especulación inmobiliaria que dominaba los proyectos concebidos para regular su expansión.

Algunos terminaron en fracasos como el de la Gran Avenida Central propuesta por la "Urbanizadora Rosarina" dirigida por Julio Daniel Infante, por entonces establecida en calle Rioja 1353, la que presentara el 1° de octubre de 1910 un proyecto explicitando que para realizar tal emprendimiento estaba adquiriendo propiedades en el trayecto de la indicada Av. Central y por la cuantía de las adquiridas en la manzana comprendida entre las calles Córdoba, Laprida, Rioja y Maipú era necesario que la Municipalidad iniciara gestiones con todos los dueños de fincas situadas en ella (como lo está haciendo la Municipalidad de Bs. As. en un caso análogo).

La Avenida se hubiese extendido desde la plaza 25 de Mayo hasta la plaza Santa Rosa (hoy Sarmiento) con aceras sobreelevadas a la altura de un primer piso y conectadas por puentes peatonales - así lo consideró J. Daniel Infante en una primera circular.

La Municipalidad de Rosario de Santa Fe en la Ordenanza N°61 del 11 de noviembre de 1910 declaraba de utilidad pública la apertura y construcción de una avenida con un ancho de 42 metros destinados a vía pública y 80 metros con edificación directa o indirecta apropiando para ello todos los terrenos en una zona de 122 metros de ancho.


La misma partirá del extremo Este de la ciudad, cruzará por la plaza de Mayo y terminará en la calle La Plata dividida en cuatro secciones: 
-1ra. de Av. Belgrano a calle Laprida.

-2da. de calle Laprida a la de Corrientes.

-3ra. de calle Corrientes a Plaza Independencia.

-4ta. y de la última mencionada a la calle La Plata (actualmente Ovidio Lagos.)

La acogida a tal proyecto no pudo ser mejor por parte de los poderosos de todos los ámbitos culturales, económicos financieros y sociales de la ciudad, citando entre ellos al Dr. Isidro Quiroga, Dr. Juan Alvarez, E. Astengo, y Juan Bautista Castagnino, Ciro Echesortu, Casiano Casas, Alfredo Rouillón, Juan Cabanellas, Dr. Lisandro de la Torre, Cornelio Casablanca y muchos más.


Al mismo empresario se debe también la construcción del Barrio Obrero Arrillaga, sobre Bv. Avellaneda algunas de cuyas viviendas estilo "Monterrey" subsisten todavía.


Como ocurre en todos los tiempos y aún bajo el influjo de gobiernos honestos la falta de capital trunca los mejores emprendimientos, como ocurrió con la iniciativa de la imponente Avenida Central que hoy a noventa y dos años de aquella Rosario lamento su realización truncada.

 

Según Mikielievich "renunció a la Intendencia por la oposición que le hicieron los concejales de la Liga del Sur, aunque un Comité popular Independiente organizó una enfervorizada manifestación donde se pronunciaron discursos violentos contra el Concejo Deliberante.

Su mayor propuesta, la Gran Avenida Central, 1910, (por entonces propietario de la primera línea de transporte al barrio Godoy) consistente en una diagonal que desde Córdoba y Laprida, uno de los ángulos de la Plaza 25 de Mayo, hubiese atravesado el Parque Independencia para culminar, por Av. Godoy en el pueblo de Pérez, con aceras sobreelevadas a la altura de un primer piso y conectadas por puentes peatonales se truncó por falta de capital para solventar un emprendimiento de tal envergadura. Rosario todavía lamenta su realización.

Fue también asesor letrado del Colegio de Escribanos desde su fundación y durante 20 años dicha institución tuvo en él un talentoso jurista.

Al fallecer el 4 de noviembre de 1930 dirigía el semanario "El Republicano"

Durante sus exequias se le rindieron merecidos honores oficiales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía:

Myragaya, Eduardo y Solanes, Francisco: "Los españoles en Rosario de Santa Fe. Su influencia en el progreso de la ciudad". Edit. La Cervantina. Romano Hermanos. Rosario 1934.

 

 

Intendente Dr. Daniel J. Infante. Avenida. Topografía:

Corre de S.E. a N.O. dentro del parque Independencia, desde la Av. Lugones, Bv. Oroño, frente al Rosedal hasta Ovidio Lagos.

Se le impuso ese nombre por Ord. N°30 del año 1940.

Recuerda al intendente municipal llamado así (1863 - 1930), hombre de grandes iniciativas.

Con anterioridad se denominó Av. Las Palmeras.