INCAHUASI RUINAS de

Se encuentran situadas en el Departamento de Rosario de Lerma – contiguo al de Capital, a 2860 metros sobre el nivel del mar entre las quebradas de Incahuasi y del Toro. Provincia de Salta.

Están ubicadas en las cercanías del cerro Arcasoki, al noroeste de Antofagasta de la Sierra, área que hoy pertenece a la provincia de Catamarca.

Esta región comprendía la antigua provincia de Atacama, dominio del Imperio de los Incas, desde principios del siglo XV.
Según los investigadores, sirvió para mantener el dominio sobre las tribus diaguitas, atacamas, humahuacas, chirigiuanos o lules, construida durante el reinado de Tupac Yupanqui, desde 1470 a1488.
Este Inca partió desde el Cuzco al frente de su Consejo y guerreros hacia Atacama, con el propósito de desplazar y dominar y conquistar los pueblos indígenas que encontrase en su itinerario.

A lo largo de su extenso recorrido fue dejando una serie de reductos con gente y víveres, y en los lugares donde permaneció mayor tiempo estableció pueblos reales.

Se presume que Incahuasi haya sido uno de ellos, tal vez el mayor centro de operaciones, de su tiempo y de su hijo Huaina Capac, pues edificó una casa de pircas superpuestas, con agujeros que hacían las veces de mirador y defensa, techada con “ichu” ( mezcla de cardones, lajas y barro) como aislante del calor o del frío intenso. Se supone que quebracho debió ser traidopor los indios de otra región.

Actualmente esa construcción no tiene techo, sólo algunos troncos de cardón y paja. Lamentablemente no están ni estuvieron protegidas estas ruinas por el gobierno nacional.

El Inca primero realizó la campaña a Chile, al mando de su jefe militar Sinchurruca, que duraría seis años conquistando hasta el actual río Maule, no pudiendo extenderse más al sur por la heroica resistencia de los punumarcas.

Era costumbre adiestrar en su campamento de Inchuasi a guerreros que mandaba a los valles chilenos para asegurar su predominio.
Más en 1535 el conquistador Diego de Almagro, con 500 soldados y más 20.000 indios llegó a Chile con el objetivo de reconquistar las tierras y los hombres que el Inca había restado al reino de España.

Los jesuitas que acompañaban a los hispánicos decidieron instalarse en Incahuasi, iporque se hablaba de las vetas de oro puro y cuarzo aurífero que había en las entrañas de esos cerros.

Hacia 1750, esos ricos yacimientos estaban en manos de Isasmendi, encomendero de los indios atacamas.

Veinticinco años después, siendo gobernador de Salta, don Jerónimo Matorras aunque los naturales se revelaron, fueron obligados a continuar con la extracción de oro.
Los mitayos continuarían esa labor hasta que con el triunfo del 25 de Mayo de 1810 y los gobiernos criollos que le sucedieron, al ser depuestos los gobernantes españoles se dejó de explotar esas fuentes mineras; más quedaría todo abandonado.

Recién en 1890, el Gobierno de la Nación encargó al Dr. Carlos Burmeister la realización de estudios sobre Incahuasi.

Hoy sólo existen vestigios que una población marginal que sobrevive desafiando la diaria amplitud climática.

Los indios de la región y sus descendientes superticiosos, atribuyen la culpa del abandono a ”Zupay” el demonio que convive con los metales preciosos en las oscuras cavidades de esa tierra, la “Pachamama”.

Bibliografía:
Sabogal Isabel. “Requiechos vanos”. Lima, 1988.
De la misma autora: “Entre el cielo y el infierno”. Lima 1989. “Visita a las ruinas de Incahuasi”. 13 de 0ctubre 2009.

Incahuasi. Pasaje. Topografía:
Corre de n. a S. desde 3300 hasta 3399 a la altura de boulevard Rondeau 3300. Barrio Nuevo Alberdi. Calle N°4 del Plano municipal 67324.
Se le impuso ese nombre por D. 4665 del 16 de setiembre de 1977.
Recuerda los cerros volcánicos en la provincia de Salta y otro existente en la región chilena de Atacama.