HÚSARES DE PUEYRREDÓN

La organización militar del Virreinato del Río de la Plata preveía para el territorio de Buenos Aires dos unidades veteranas de caballería, los Blandengues, creado para la defensa de la frontera contra los indígenas, y el Regimiento de Dragones de Buenos Aires o Fijo de Caballería.


 A esas fuerzas, con escasas tropas en su planta efectiva, se sumaban desde 1762 milicias en los partidos del interior de la provincia y desde 1801 el Regimiento de Caballería de Voluntarios de Buenos Aires con recluta en la periferia de la ciudad de Buenos Aires.


Producida la invasión inglesa al Río de la Plata en 1806 y tras la ocupación de la ciudad de Buenos Aires, muchos de los voluntarios se negaron a aceptar la rendición y se ocultaron en las quintas y en los campos, mientras en la ciudad se organizaban algunos focos de resistencia.


El virrey Rafael de Sobremonte se retiró al interior para levantar un ejército en la Intendencia de Córdoba del Tucumán convocando tropas del interior del Virreinato, mientras que Santiago de Liniers pasaba a Montevideo y de acuerdo con el gobernador Pascual Ruiz Huidobro organizaba un segundo ejército en esa ciudad.


 En Buenos Aires, algunos vecinos preparaban planes de sabotaje contra el invasor y en la campaña Juan Martín de Pueyrredón se dispuso a organizar y equipar una fuerza de caballería miliciana que debía servir de auxilio a la Reconquista.


Húsares de Pueyrredón. El Cabildo Abierto del 14 de agosto de 1806 otorgó el mando militar a Liniers y el político al regente de la Real Audiencia Lucas Muñoz y Cubero, y dispuso organizar cuerpos de milicias para defender a Buenos Aires de una previsible nueva invasión.


La población de la ciudad respondió masivamente a la convocatoria y para octubre las milicias ya contaban con unos 8500 hombres, la mayoría criollos.


Comisionado secretamente por el cabildo de Buenos Aires, el 9 de julio Pueyrredón pasó a la Banda Oriental junto a su socio y amigo Manuel Andrés Arroyo y Pinedo y a Diego Herrera.


 El 14 llegó a Montevideo y se reunió con su gobernador Pascual Ruiz Huidobro, sumándose luego el capitán de navío Santiago de Liniers quien arribó el día 16.

Pueyrredón recibió el encargo de volver a Buenos Aires para organizar fuerzas voluntarias de apoyo y juntar caballadas y víveres para la fuerza principal que partiría de Montevideo al mando de Liniers.


El 17 regresó con Arroyo y Diego Herrera y tras desembarcar en San Isidro con la ayuda principal de Herrera encaró su misión de levantar la campaña.

Luján fue el centro de reunión elegido y allí convergieron también las fuerzas de Blandengues de los fuertes de Chascomús, Salto, Rojas y Luján al mando de Antonio de Olavarría y de paisanos y peones de San Isidro, Pilar, Morón, Navarro, Exaltación de la Cruz, y otras poblaciones de la zona.

Pueyrredón asistía a sus milicianos con sus propios recursos y con los suministrados por el asturiano Diego Álvarez Barragaña, cubriendo los jornales de 4 y medio reales con que se los compensaba por el trabajo perdido.

Como no tenían un uniforme en común, el cura párroco de la villa, presbítero Vicente Montes Carballo les proveyó de cintas celestes y blancas de treinta y ocho centímetros de largo (colores y altura de la virgen respectivamente, las "medidas de la Virgen"), que desde ese entonces les servirían como elemento de identificación.


Entre 650 y 800 hombres, casi todos de caballería, estuvieron listos para marchar hacia Buenos Aires a fines de julio de 1806 y el 31 de ese mes acamparon en la chacra de Perdriel ubicada a unos 20 km al noroeste de la ciudad.

Al tener noticia de los preparativos, el comandante británico general William Carr Beresford al mando de 600 hombres del Regimiento 71 de Highlanders atacó las posiciones de Pueyrredón el 1 de agosto de 1806, quien arriesgando el objetivo principal y pese a que por esa razón el grueso de los Blandengues se retiraba, resolvió presentar batalla.


En el Combate de Perdriel los defensores fueron dispersados por los británicos pese al arrojo demostrado por las milicias de caballería que pese a la inferioridad numérica cargaron al mando del mismo Pueyrredón sobre las disciplinadas fuerzas enemigas.

El 10 de agosto las fuerzas de Liniers desembarcaron y sin esperar el ejército de Sobremonte avanzaron sobre la ciudad agregando sobre la marcha numerosos voluntarios, entre ellos Pueyrredón con sus hombres.


El 12 de agosto Liniers inició su ataque que culminó con la rendición de Beresford. Los húsares tuvieron destacada actuación en la Reconquista, principalmente en el ataque a la Plaza Mayor.

Bajo el mando directo de Pueyrredón, el Primer Escuadrón de Húsares Voluntarios Urbanos, Húsares del Rey o Húsares de Pueyrredón tenía originalmente 166 plazas.
Pese a los cambios de nombres, se registra una continuidad histórica hasta el actual Regimiento de Caballería de Tanques N° 10 Húsares de Pueyrredón.

 

 

Bibliografía:
Roberts, Carlos, Las invasiones inglesas del Río de la Plata (1806-1807), Emecé Editores, 2000, Juicio al teniente general Whitelocke, Buenos Aires, Edivión, 2007
Melián, José, Apuntes Históricos, en Biblioteca de Mayo.
Reseña Histórica y Orgánica del Ejército Argentino, Círculo Militar, Buenos Aires, 1972.
Mitre, Bartolomé, Obras Completas, Vol. IV, Historia, Congreso de la Nación, Buenos Aires, 1940.

 

Húsares. Pasaje. Topografía:

Corre de E. a O. desde 1600 hasta 2099, a la altura de Humberto Primo1900.

Se le impuso ese nombre por D. 22012 del 24 de abril de 1958.

Con anterioridad se llamó Pasaje Francia.

Recuerda al Cuerpo de Caballería organizado por Juan  Martín de Pueyrredón, que actuó brillantemente en las Invasiones  Inglesas.