HUEMUL

Huemul, en araucano “puyel” significa centella, por su extraordinaria velocidad para correr.


Siglos atrás cuando el hombre blanco no había posado sus plantas en el Nuevo Mundo, los huemules eran millares , cuya área de expansión eran los valles y bosques junto a los lagos patagónicos.


Con la llegada de los hispánicos en busca de grandes tesoros escondidos, los huemules al igual que los indígenas, sintieron un verdadero azote, ya que caían víctimas de sus arcabuces o sus trampas.


Ni la vegetación intrincada ni la lejanía de los centros poblados podían impedir a aquellos verdugos seguir sus huellas.


En la espesura del bosque, los hombres los hombres tronchaban las ramas y atronaban el espacio con el silbido mortífero de sus proyectiles, hasta que en el siglo XX, la Administración General de Parques y Turismo dueña de enormes extensiones llenas de lagos y de espesuras vírgenes hizo cesar la muerte de las especies de esas regiones.


Institución que se convertiría en “Parques Nacionales” vigía de áreas protegidas impidiendo la extinción de ese grupo animal.


Desde entonces , los pocos ejemplares que quedan en los parques nacionales Lanín, Nahuel Huapí, Los Alerces, Perito Moreno y Los Glaciares llevan una existencia seguir, haciendo honor a su temperamento manso y confiado.


El huemul (Hippocamelus bisulcus) es una de las dos especies de ciervos nativos presentes exclusivamente en los bosques patagónicos de Argentina y Chile.


En Argentina, originalmente se distribuía en forma continua desde Neuquén (posiblemente sur de Mendoza) hasta Santa Cruz, y desde la Cordillera hasta los pastizales subandinos del este.


Su hábitat natural es la región geográfica argentina llamada de los “Bosques subantárticos” poblados de cipreses y arrayanes.


Actualmente, sus poblaciones son pequeñas y se presentan en forma fragmentada y arrinconadas contra la Cordillera. Se encuentra categorizada como especie en peligro de extinción, debido principalmente a la transformación de su hábitat y a la caza mayor.


Características y hábitat
Es un ciervo adaptado a la vida de montaña, de estructura robusta, miembros cortos y fuertes. Alcanza cerca del metro de altura (a la cruz) en los ejemplares mayores, y un peso de 70 a 90 kg.


Los machos adultos se diferencian de las hembras porque alcanzan un mayor tamaño y peso. Poseen un par de astas sencillas, de dos puntas, cuya rama posterior puede alcanzar hasta 30 cm de largo.


En ambos sexos el pelaje es grueso, denso y relativamente largo. Es reemplazado gradualmente a lo largo del año, pero el cambio es más notorio en primavera.


Dentro del ambiente montañoso ocupa laderas empinadas, irregulares y rocosas, que poseen una vegetación dominada por matorral bajo (arbustos), con bosques dispersos y pastizales.


Principalmente en invierno busca aquellas áreas más expuestas al sol, que son las primeras en despejarse de nieve. En estas laderas encuentra refugio, alimentación y protección de su principal depredador natural, el puma.


Es un herbívoro rumiante. Se alimenta de una amplia variedad de brotes de arbustos, renovales de árboles y herbáceas.


Hace una muy estricta selección de las plantas buscando las más digestibles (con poca fibra) y de alta concentración de nutrientes. Algunas de las especies que consume –aunque varían mucho con la zona- son el notro, chilco, leña dura, codocoypu, pangue del diablo, lenga, orquídeas, etc.; come principalmente las partes blandas de las plantas, principalmente los brotes los frutos (murtilla, chaura) y las flores enteras (notro, orquídeas, etc.).


Este cérvido presiente el peligro cuando es un ejemplar joven. Permanece con el cuello erguido, inmóvil y las orejas hacia delante.


 En esas circunstancias vale la pena detenerse a observarlos para descubrir su porte como estampa señorial, sin renunciar a la ternura que trasmite desde su mirada. Su aspecto inocente  inspiró más de un dibujo animado, un ejemplo claro de ello es la película Bambi.


Con costumbres singulares como estar en pareja en las épocas más frías del año, y en grupos de tres a cuatro durante la primavera y verano, con movimientos ágiles se dedica la mayor parte del día a comer gramíneas y leguminosas.


Cuando se desplaza en pequeños grupos familiares se destaca el macho adulto por casi un metro de alzada y cortas astas ahorquilladas.


El huemul adulto es un ciervo robusto bastante parecido a sus congéneres: la taruca norteña y el venado de las pampas.


En época de apareamiento, el macho demarca su territorio y lo defiende en enfrentamientos que no alcanzan a ser sangrientos.


Luego de un período de gestación de siete meses, sólo nace una cría por camada, fundamentalmente para la primavera, que es amantada durante cuatro meses.

El diario Clarín en su edición del 23 de marzo de 1999, bajo el título de “Monumental natural” explicita: “La Argentina es signataria de la CITES, Convención de Naciones Unidas sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre, que regula el comercio de especies en peligro de extinción.


En 1982 ratificó su adhesión a la Convención y de esta forma incorporó a su legislación los delitos y castigos que implica la caza, captura y comercialización de animales o vegetales prohibidos.


El huemul es una de las dos especies de ciervos autóctonos que habita en los bosques patagónicos. Figura en el apéndice de la CITES y el año pasado fue declarado monumento natural.”

huemul.html

 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.
      
Huemul. Calle. Topografía:
Corre de N. a S.  desde 4.400 hasta 4.699  ala altura de Ramón Lista 3.500. Barrio Acindar.
Se le impuso ese nombre por D. 19381 del año 1956.
Recuerda al ciervo, cuyo habitat son los bosques subantárticos.