HUEMUL

Huemul, en araucano “puyel” significa centella, por su extraordinaria velocidad para correr.

Siglos atrás cuando el hombre  blanco no había posado sus plantas en el Nuevo Mundo, los huemules eran millares , cuya área de expansión eran los valles y bosques junto a los lagos patagónicos.

Con la llegada de los hispánicos en busca de grandes tesoros escondidos, los huemules al igual que los indígenas, sintieron un verdadero azote, ya que caían  víctimas de sus arcabuces o sus trampas.

Ni la vegetación intrincada ni la lejanía de los centros poblados podían impedir  a aquellos verdugos seguir  sus huellas.

En la espesura del bosque, los hombres los hombres tronchaban las ramas  y atronaban el espacio con el silbido mortífero de sus proyectiles, hasta que en el siglo XX, la Administración General de Parques y Turismo dueña de  enormes extensiones  llenas de lagos y de espesuras vírgenes hizo cesar  la muerte de las especies de esas regiones.

Institución que se convertiría en “Parques Nacionales” vigía de áreas protegidas impidiendo la extinción de  ese grupo animal.

Desde entonces , los pocos ejemplares que quedan  en los parques nacionales Lanín, Nahuel Huapí, Los Alerces, Perito Moreno y Los Glaciares llevan una existencia segura , haciendo honor a su temperamento manso y confiado.

Este cérvido presiente el peligro cuando es un ejemplar joven. Permanece con el cuello erguido, inmóvil y las orejas hacia delante. En esas circunstancias vale la pena detenerse a observarlos para descubrir  su porte  como estampa señorial, sin renunciar  a la ternura que trasmite desde su mirada. Aspecto inocente  que en nuestros días inspiró más de un dibujo animado.

Con costumbres singulares como estar en pareja en las épocas más frías del año, y en grupos de tres a cuatro durante la primavera y verano, con movimientos ágiles se dedica la mayor parte del día  a comer gramíneas y leguminosas.

Cuando se desplaza en pequeños grupos familiares se destaca el macho adulto por casi un metro de alzada y cortas astas ahorquilladas.

El huemul adulto es un ciervo robusto bastante parecido a sus congéneres: la taruca norteña y el venado de las pampas.
 
En época de apareamiento, el macho demarca su territorio y lo defiende en enfrentamientos que no alcanzan a ser sangrientos.
         
Luego de un período de gestación de siete meses, sólo nace una cría por camada, fundamentalmente para la primavera, que es amantada durante cuatro meses.
         
Su habitat natural es la región geográfica argentina llamada de los “bosques subantárticos”poblados de  cipreses y arrayanes.

El diario Clarín en su edición del 23 de marzo de 1999, bajo el título de “Monumental natural” explicita: “La Argentina es signataria  de la CITES, Convención de Naciones Unidas sobre el Comercio Internacional  de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre, que regula el comercio  de especies en peligro de extinción.
En 1982 ratificó su adhesión a la Convención  y de esta forma incorporó a su legislación los delitos y castigos que implica la caza, captura  y comercialización de animales o vegetales prohibidos.

El  huemul es una de las dos especies   de ciervos autóctonos que habita en los bosques patagónicos. Figura en el apéndice ¡ de la CITES y el año pasado fue declarado monumento natural.”

 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.
      
Huemul. Calle. Topografía:
Corre de N. a S.  desde 4.400 hasta 4.699  ala altura de Ramón Lista 3.500. Barrio Acindar.
Se le impuso ese nombre por D. 19381 del año 1956.
Recuerda al ciervo, cuyo habitat son los bosques subantárticos.