HOMERO

Aunque son varias las biografías de Homero que han llegado hasta nosotros, su contenido es  legendario y novelesco., incluyendo  la famosa ceguera del poeta.

La versión más antigua, atribuida sin fundamento a Herodoto, data del siglo V antes de Cristo. En ella, Homero es presentado como el hijo de una huérfana, llamada Creteidas, desprotegida y seducida, que  dio a luz en Esmirna.

Según la versión más difundida fue un rapsoda, conocido como Melesígenes que cantaba sus poemas en fiestas y banquetes e  iniciada  una vida bohemia pronto se destacaría  por sus cualidades artísticas. Una enfermedad lo dejó ciego, y desde entonces pasó a llamarse Homero.

Sólo a través de la leyenda han llegado a nosotros otros nombres de algunos cantores  primitivos anteriores a Homero: Lino, Orfeo, Museo Tamiris y Olen  entre otros... nombres que se perdieron en la neblina de lo legendario.

     Los datos lingüísticos  e históricos permiten suponer  que   la guerra de Troya, el         
último  gran acontecimiento de la historia helena, anterior a la invasión dórica, fue el tema de sus dos más grandes poemas, la Ilíada y la Odisea.

Las dos  narran hechos legendarios  que supuestamente sucedieron mucho tiempo antes  de la época en que fueron escritas. La Ilíada se sitúa en el último año de la guerra de Troya, que constituye el telón  de fondo  de su trama.

Narra con imágenes expresivas  y ciertas, la cólera  del héroe griego Aquiles, quien insultado por su  comandante en jefe Agamenón, se retira de la batalla, abandonando a su suerte  a sus compatriotas griegos, que sufren terribles derrotas de manos de los troyanos.

Aquiles rechaza todos los intentos de reconciliación  por parte de los griegos, aunque finalmente cede en cierto modo  al permitir a su compañero Pachoclo ponerse a la cabeza de las tropas.

Pachoclo muere en el combate  y Aquiles, preso de furia y rencor, dirige su odio hacia los troyanos, a cuyo líder, Héctor, hijo de Príamo, derrota en singular combate. 

El poema concluye cuando  Aquiles entrega el cadáver  de Héctor a su padre, para que éste lo entierre, reconociendo así cierta concordancia con el rey troyano, puesto que ambos deben enfrentarse  a la tragedia de la muerte y el dolor.

La Odisea narra el regreso del héroe griego Odiseo (Ulises en la tradición  latina) de la guerra de Troya. En las escenas iniciales se relata el desorden en que ha quedado sumida la casa de Odiseo tras su larga ausencia.
Un grupo de pretendientes de su esposa Penélope está acabando con sus propiedades.

 A continuación, la historia se centra en el propio héroe que abarca sus diez años de viajes, en el curso de los cuales se enfrenta a diversos peligros, como el gigante devorador de hombres, Polifemo, y a amenazas tan sutiles como la que representa la diosa Calipso, que le promete la inmortalidad si renuncia a volver a su casa .

La segunda mitad del poema comienza con la llegada de Odiseo a su isla natal, Itaca, haciendo gala  de una sangre fría y una paciencia infinitas, pone a prueba la lealtad de sus sirvientes, trama y lleva a cabo una sangriento venganza contra los pretendientes de Penólope y se reúne de nuevo con su hijo, su esposa y un anciano padre.

Estas dos epopeyas están escritas en un verso formal y elevado y en un lenguaje jamás empleado en la lengua ordinaria; su métrica es el hexámetro dactílico.

Consérvanse además, los llamados Himnos Homéricos (aún cuando es probable que fueron creados por otros aedos y rapsodas), colección  de treinta y tres composiciones  en honor  de dioses y reyes seguramente posteriores  a la Ilíada y la Odisea.

Homero, el viejo bardo, cuya figura envuelve neblinas de leyenda, de cuya existencia material apenas existe prueba  alguna, y que, no obstante, desde la oscuridad profunda  de un tiempo lejanísimo (casi tres mil años) proyecta todavía, sobre poetas de todos los tiempos  y todos los países del mundo, un vivo resplandor.

 

Bibliografía:
Universitas Editores, S. A. 1959.  Tomo 1. Pág 134 y 141.

Homero. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. en la manzana que rodean la calle República, bulevar Wilde y calles Paso y Sarratea.  Barrio Fisherton.
Se le impuso ese nombre por D. 24.564 del año 1960.
Recuerda al primero de los poetas épicos, que vivió siglos anteriores a nuestra era.