HERNÁNDEZ JOSÉ (1834- 1886)

La obra hernandiana de aliento se inició en 1863 con "Rasgos biográficos del General D. Angel Peñaloza" publicados en "El Argentino" de Paraná y recogidos en folleto del mismo año.


El 12 de noviembre de 1863, el caudillo riojano Peñaloza había sido asesinado por un mayor de la partida a la que se había entregado.


Sarmiento, entonces gobernador de San Juan, era el jefe responsable de la expedición contra el sublevado.  Hernández exaltó al muerto por considerarlo tenaz defensor de las autonomías provinciales contra los atropellos porteños; a la vez que condenaba la política del presidente Mitre y del fustigado Sarmiento.


En 1868 colaboró en "El eco de Corrientes" y en ese mismo año en "La "Capital de Rosario". En 1869 en Buenos Aires dirigió "El Río de la Plata" que alcanzó a publicar doscientos siete números, contando entre sus redactores Guido Spano, Navarro Viola, Pelliza, Quesada, Zeballos y otros.


El programa hernandiano de entonces fueron las autonomías provinciales y municipales, la abolición del servicio obligatorio de fronteras; la elección por el pueblo de los jueces de paz, los comandantes militares y los consejeros escolares.


Más adelante en "La Patria de Montevideo en 1873 y en "La Libertad" porteña polemizaría  con "la Tribuna" dirigida por los Varela.


Nació el 10 de noviembre de 1834 en los caseríos de Perdriel, en la Chacra de su Tío Don Juan Martín de Pueyrredón, durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas.



Hijo de Rafael Hernández y de Isabel Pueyrredón. Su padre murió fulminado por un rayo.



Comenzó a leer y escribir a los cuatro años y asistió al colegio de don Pedro Sánchez.


Educado en el Liceo de San Telmo, en 1846 fue llevado por su padre al sur de la provincia de Buenos Aires, donde se familiarizó con las faenas rurales y las costumbres del gaucho.


Según la partida  de su bautismo, nació en Buenos Aires el 10 de noviembre del 34, hijo de Rafael Hernández y doña Isabel Pueyrredón.


Por razones de salud, sería llevado por su padre a la chacra de los Pueyrredón en el partido de San Martín, donde creció adquiriendo un conocimiento excepcional de la vida en nuestra pampa, el modo de vivir de los hombres en ella, y  el destino sufrido por los paisanos como si las desgracias le fueran casi eternas.


Después de Caseros 1852, junto a Urquiza combatió contra Buenos Aires en la batalla de Cepeda (triunfo del entrerriano) y en Pavón, ganancia porteña por lo que decidió dejar las armas, empuñando sólo la pluma.


Toda su vida se  hubiera desvanecido incolora, con levísima huella, según lo señala Arrieta: “Si Martín Fierro no hubiese sido el hijo que dio nombre a su padre".


El Gobierno Nacional emitió un Código Rural en 1865 que servía de instrumento legal para transformar el gaucho libre en peón asalariado. Quien agachando el lomo, así lograba la fortuna de los patrones, dueños de las tierras.


Se les entregaba un papel denominado “la contrata” y aquellos que no lo conseguían, eran perseguidos por las autoridades, convirtiéndose el gaucho en “vago y perseguido”, terminando huyendo a cobijarse a las tolderías.


Repito: la papeleta de conchabo (del conclavāre: asociar) fue un documento de uso obligatorio para todos los no propietarios en edad de trabajar en las zonas rurales de la argentina a lo largo de casi todo el país.

Era otorgada por los propietarios de tierras, y acreditaba que el peón que la portaba estaba empleado a sus órdenes. Las autoridades civiles, militares o policiales estaban autorizadas a exigir su presentación, y en caso contrario a detener y castigar al infractor como vago. La condena prevista por vagancia era el servicio de las armas en los ejércitos de línea durante varios años; en caso de que el infractor no gozara de las condiciones de salud requeridas para el servicio militar, era condenado a la realización de servicios públicos sin sueldo por el doble de los años previstos.


Los destinatarios de esa medida eran los gauchos, habitantes de las zonas rurales argentinas, a los que se pretendía de esta manera forzar a someterse a relaciones de trabajo asalariadas. El objetivo ulterior era abaratar la mano de obra en las tareas rurales –esencialmente ganaderas– y evitar el merodeo de los gauchos por las estancias, con el consiguiente robo de ganado.

 

Con el nombre de Martín Fierro, Hernández englobó esa parte de la historia argentina, abordando la historia de un gaucho, donde describía, en estilo epigramático abundante en metáforas y comparaciones lleno  de gracia, naturalidad y sencillez a un personaje clave de las injusticias soportadas por su clase y a quien  representa en sus hábitos, en sus costumbres y en su existencia azarosa. Ese personaje no había aceptado La Contrata y por ello fue perseguido.


La obra de fondo moral y de significación sociológica en la que se aúnan lo épico, lo lírico y lo satírico, elevando a categoría artística valiosos elementos nativos.


Consta el poema en su división externa de dos partes, la primera "EL gaucho Martín Fiero" (1872) y la segunda "La vuelta de Martín Fierro", (1878) argumento en el que intervienen otros personajes básicos: Picardía del gaucho Cruz y otros, comprendiendo  en realidad tres etapas. La primera, llamada vulgarmente La ida, tiene por principales escenarios, los fortines de la frontera; la segunda, denominada La vuelta, transcurre en las tolderías indias, contiene los divulgados consejos  del Viejo Vizcacha, y la tercera, integrada por los demás versos de la vuelta, donde relata el retorno de  Fierro a sus pagos.


Constituye la obra en conjunto, por sus observaciones, deducciones y sentencias, un notable compendio de filosofía popular.


Hernández se enfermó después de un viaje a Salta, falleciendo en Belgrano el 21 de octubre de 1886.
Lo atendió su cuñado y primo rosarino Melitón González del Solar.

 

 

Bibliografía:
Tiscornia F. Eleuterio: "La vida de Hernández y la elaboración del Martín Fierro". Buenos Aires 1937.
Amaro Villanueva: "Plana de Hernández" en "Crítica y pico". Santa Fe. 1945.
Leumann Alberto: "El poeta creador". Buenos Aires 1945.

 

Hernández José. Avenida. Topografía:
Corre de N. a S.  desde 800 – 2400, a la altura de Av. Sorrento200; Baigorria 200.
Se le impuso ese nombre por O. 51 del año 1934.
Recuerda a José Hernández 1834 -1886) autor del máximo exponente de la literatura argentina, "Martín Fierro".

 

JOSÉ HERNÁNDEZ Y ROSARIO
Nos dice Héctor Sebastianelli en su obra: "Rosario Temático" pág. 84: El autor del "Martín Fierro", poeta, periodista y ensayista fue visitante de Rosario en varias oportunidades. Llegó  por primera vez el 29 de agosto de 1859, en calidad de soldado raso en el Batallón 1° de Línea. Era sobrino carnal del glorioso guerrero de la Independencia Manuel Alejandro Pueyrredón, que vivió en la casona de Buenos Aires N°52 (hoy N°880), demolida hace cerca de cinco décadas. Volvió en dos veces más en 1864 y 1868. Existe una placa que recuerda tal hecho.