HERNANDARIAS, EL ASUNCEÑO (1564 - 1634) 

A mediados del siglo XVI, el rey de España otorgó el Adelantazgo del Río de la plata, a don Juan de Sanabria, pero éste murió antes de partir; entonces su viuda mujer fuerte y de decisiones rápidas decidió continuar con la empresa de viajar al Nuevo Mundo y se embarcó con medio centenar de mujeres rumbo a Asunción del Paraguay.

Pese a las desventuras de la travesía: hambruna, mar embravecido, asalto de piratas franceses, el insólito contingente pisó suelo americano.

Una de las hijas del extinto Adelantado se casó ni bien hubo arribado, y tuvo un niño de tez morena y rasgos indianos que bautizó rudimentariamente. Hernando Arias de Saavedra, primer criollo que un día gobernaría el Río de la Plata.

Desde muy joven manifestó espíritu de aventura porque adentrándose en terrenos ignotos e impenetrables llegó a participar en la fundación de Concepción del Bermejo y de Corrientes.

Ya maduro desempeñó las funciones de teniente gobernador titular elegido por concenso, demostrando aptitudes para gobernar tanto a blancos como mestizos y negros.

El virrey del Perú lo designó en 1592 Gobernador y Capitán General del Paraguay y Río de la Plata, y seis años después hacía una entrada triunfal en Asunción, en medio de una ovación popular junto a su medio hermano, el Obispo Fray Hernando de Trejo y Sanabria ( fundador de la Universidad de Córdoba.) Ambos, ante la multitud espectante, y con la humildad de los grandes se inclinararon reverentemente ante su madre, doña María de Sanabria.

En aquel hecho familiar Hispanoamérica besaba la mano de la Madre patria.

Hernandarias defendió los derechos de los aborígenes tanto que en 1603 impuso ordenanzas reglamentando las obligaciones de los encomenderos.

Parece mentira que en el siglo XVI y XVII fuera hacedor de leyes relacionadas con la elevación del nivel de vida de los naturales, íntimamente ligadas a su criterio sobre derechos humanos.

Entre ellas impuso que no se obligase a trabajar a indígenas menores de 15 años y mayores de 60, obligándolos a vestirse y a organizarse en pueblos, confiando su educación a los frailes misioneros.

Por otra parte auspició en 1607 la instalación de una serie de reducciones indígenas llamadas "misiones jesuíticas", donde se les ofrecía a los indios, protección contra otros españoles y también contra los portugueses ( ávidos de su mano de obra) como también evangelización en la fe cristiana y nuevas formas de trabajo como pintura, escultura y artes menores..

En aquellos tiempos como el ganado se había multiplicado enormemente en las llanuras bonaerenses y santafesinas, los propietarios rurales organizaban una suerte de caza de vacunos: " las vaquerías" donde emboscaban ganado cimarrón para aprovechar el cuero y el sebo, y en menor escala, su carne para abastecer la los poblados.

Hernandarias de espíritu muy práctico, incrementó el trabajo agropecuario porque dejaba un saldo redituable, permitiéndoles comprar artículos de hierro, e instrumentos de labranza.

No toleró el contrabando del puerto de Buenos Aires, donde a cambio de colocar productos agrícolas y cueros, los barcos españoles descargaban muebles, libros, vinos y hasta esclavos.

Durante los veinte años al desempeñar sus funciones de gobernante se mostró como un gran civilizador, a tal punto que casi 350 años después de su existencia, el Académico de Número, el Dr. Raúl Molina insertó en el Boletín N° XXVII de la Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires 1956, la siguiente expresión: "Hernandarias... Primer Gobernador criollo que pudieron ostentar estas provincias del Río de la Plata, elegido el 13 de julio de 1592, como fue por el Cabildo y pueblo de la Asunción, por entonces cabecera de las misiones, sus restos descansan en este suelo de Santa Fe".

Yerno de don Juan de Garay, ningún hombre de la conquista como él alcanzó mayor gloria por su valor indomable y sus valores espirituales.

Emilio A. Coni señala que la primera prueba documental de la existencia de individuos de tipo gauchesco la encontramos en Santa Fe , en una carta de Hernandarias del 8 de julio de 1617, que dice así :"He puesto orden en las vaquerías de las que viviía mucha gente perdida que tenían librado su sustento en el campo...atenderán por el hambre y necesidad a hacer chacras y servir poniéndose a oficio a que he forzado y obligado a muchos mozos perdidos poniéndolos de mi mano a ello...

"Esos mozos perdidos" de quienes hace referencia Hernandarias , eran criollos, hijos de padre y madre españoles. No eran indios, no eran negros, eran gauchos.

 

 

Bibliografía:

Gianello Leoncio :"Historia de Santa Fe". Santa Fe. 1950.

Mantilla Manuel F: "Crónica histórica de la ciudad de Corrientes". Buenos Aires.1928.

P. Furlong Guillermo: "El P. José Cardiel y su Carta- Relación de 1747". Bs. As. 1953.

 

Hernandarias. Pasaje. Topografía:

Corre de N. a S. desde 3900 hasta 39999 a la altura de Presidente Quintana 1200.

Se le impuso ese nombre por Decr. 21.677 del año 1958.

Recuerda al gran civilizador asunceño Hernando Arias de Saavedra: "EL ASUNCEÑO" (1564 - 1634).