GUTIÉRREZ RICARDO (1836-1896)

La piedad y el amor fueron razones fundamentales de su obra, libre de ataduras doctrinarias, exenta de toda sensualidad epicúrea o profana, nutrida de cristiana esperanza y desligada de emociones efímera. Nacido en Arrecifes ,después de abandonar sus estudios de derecho, se graduó en medicina, lo que le valió para intervenir en las batallas de Cepeda, Pavón y en la guerra del Paraguay, donde marchó con sus libros y exiguas carteras de cirujano.

Quien sería autor de" Lázaro y la fibra salvaje", en forma abnegada recogía heridos en lo más recio del fuego exponiéndose a las epidemias.

Una vez condecorado por sus servicios en el frente de batalla partió a Europa a fin de especializarse en enfermedades no endémicas, sino pediátricas.

También cumpliría con su función médica en situaciones difíciles de muerte como fuera la lucha contra la fiebre amarilla en 1871 y del cólera en 1886-1887, donde la epidemia de la ciudad pasó a la provincia de Buenos Aires, haciendo sus mayores estragos.

En su avance, el flagelo alcanzó a los indios de la Pampa, los cuales en sus correrías por la frontera, se echaban a los ríos y lagunas para aplacar la sed devoradora que la enfermedad les producía.

A pesar de ello no dudó en esas circunstancias, practicar la asistencia pública a plurales civiles sin distinción de condición social, donde el terror, pánico o espanto imperaba sobre el temor al contagio, haciendo que amigos abandonaran amigos y hermanos a hermanos.

Gutiérrez padecía de una debilidad criolla que no confesaba: su culto del coraje como sería sugerir de inmediato medidas higiénicas al gobierno de Buenos Aires y la creación del Hospital de Niños en 1875.

Primitivamente lo fundó en el barrio de Almagro, por aquellos años extramuros, en una casa humilde y alquilada, pasando al año siguiente a la calle Arenales en cuyo gabinete se usó el primer microscopio del país, importado por Sarmiento a pedido del Dr. Pirovano, quien lo acompañaría en el área quirúrgica.

En 1896 trasladó el hospital a su actual ubicación dándole un espectro faraónico al ocuparse Carlos Thays de la jardinería, importando de Europa el material quirúrgico, máquinas para el lavadero y el equipo de desinfección. Gutiérrez de este modo arremetió su quehacer durante 25 años.

El médico aprovechaba sus ratos libres par dar lugar a su espíritu de escritor, al igual que sus hermanos José María, Eduardo y Carlos, quienes serían familiarmente conocidos en periodismo por "los Gutiérrez", redactores de "La Nación Argentina", predecesor del actual diario" La Nación".

Fue también un delicado lector, con grandes y fieles amigos en la biblioteca hospitalaria.

Sus composiciones literarias como "El libro de las lágrimas", "El libro de los cantos", "El misionero" y "Cristo" denuncian su amor a Dios y a los hombres y por sobre todo la paz de su espíritu que hallaría durante sus sesenta años de vida.

 

 

Bibliografía:

Sapiens. Enciclopedia Ilustrada de la Lengua Castellana. Tomo II.

Editorial Sopena Argentina. Bs. As.1969.

 

 

Gutiérrez, Ricardo. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 100 hasta 699, a la altura de Bv. Rondeau

3600.Barrio Escalada.

Se le impuso ese nombre por Decr. 1655 del año 1936.

Recuerda al médico y poeta Ricardo Gutiérrez (1836-1896)

Con anterioridad se denominó calle Entre Ríos.