GUTIÉRREZ JUAN MARÍA (1809-1878)

Declara González Arrili: "Alberdi le dedicó casi un libro con sólo reunir los apuntes preparados para tejer su biografía, que dejó incompleta y desordenada y que figura en el sexto tomo de sus escritos póstumos, el mismo de los "Encuentros sobre la sociedad, los hombres y las cosas de Sud América."

Zinny, Vicuña Mackenna, Enrique Rodó y muchos más escribieron sendas historias sobre este argentino.

Nacido el 6 de mayo de 1809, fue educado por su padre, un culto comerciante español de activa participación durante las invasiones inglesas, por los libros y por la vida.

Echeverría sería su iniciador literario y Mariquita Sánchez de Thompson, "su segunda madre" en su instrucción intelectual y social. Y según Alberdi era meditado para hablar, aprendiendo de aquellos hombres cultos que supieron captar sus múltiples capacidades.

Uniría al alto vuelo del poeta, el buen sentido práctico de las matemáticas, logrando de esta dualidad de conocimientos singulares trabajos como delineador en el Departamento Topográfico y Estadístico de Buenos Aires,

Juan María llevado por sus ideas libertarias dedicóse a la oratoria política como a la cátedra tanto que sus alumnos le dieron aureola de patriarca, entendiendo que el nacionalismo del maestro era una verdadera expresión de quehacer cívico.

Se dedicaría a formar talentos antes que componer libros, ya que según él valía más que sus obras, aunque su espectro literario amplio, abarcaría poesía, crítica, polémica, narración, epistolario y bibliografía, hasta llegaría a ser escritor aborigenista al defender el poder artesanal del indio, su mitología y su lengua en particular las etnias guaraní y araucana.

Durante más de dos generaciones su mente fecunda se unió al de Esteban Echeverría en los trabajos de reforma social.

.Enemigo de la tiranía rosista llevó grillos en sus pies y permaneció tres meses en un calabozo antes de exilarse en Montevideo en 1839 donde escribió en periódicos políticos, escribiendo versos, enseñando matemáticas, aprendiendo siempre.

Su poemario reúne los homenajes a la patria formulados en sus fechas señeras, la veneración a compañeros en la lucha contra la tiranía y estrofas de gracioso desenfado panfletario.

Allá estaban o demorarían poco en llegar, los Varela, Alberdi, Mármol, Tejedor, Mitre, Frías, Rivera Indarte y Echeverría.

Después se trasladó a Europa, peregrinando otra vez por América, Guayaquil, Perú y Chile donde tenía un hermano.

Vencido Rosas en 1852, el proscripto regresaría a fin de participar en la organización del país, sucediéndole años de intensa actividad en distintas funciones, como ministro de Relaciones Exteriores del gobernador López y Planes, y ante las disidencias entre Buenos Aires y la Confederación prefirió renunciar siguiendo para Paraná donde sería electo diputado por Entre Ríos para la Asamblea de Santa Fe, donde se sancionara nuestra Carta Magna en 1853.

El segundo presidente constitucional, Bartolomé Mitre al iniciar la organización definitiva de la República hizo que dejara esas tierras entrerrianas para designarlo Rector de la Universidad de Buenos Aires; cargo que conservó durante doce años; también miembro del Consejo de Instrucción Pública y 67 jefe del Departamento General de Escuelas.

En 1876 protagonizó un episodio largamente comentado: su rechazo del diploma de miembro correspondiente de la Real Academia Española.

En la vejez se dejó crecer las patillas y así con el cabello y las barbas laterales blancas y los ojos mansos, lo conoce la posteridad.

El 25 de febrero de 1878 participaría del centenario del general San Martín y cansado llegó a su casa. Después de escribirle una carta a Alberdi con los detalles de la celebración se acostó, quedando dormido para siempre. Pudo ser una conmoción cerebral.

Ricardo Rojas ha destacado en Gutiérrez, cinco notas esenciales de un pensamiento hecho acción: la defensa del idioma castellano como medio de expresión en América; la educación universitaria como complemento de la educación general; la atención a los "aspectos sociales y espirituales" de la historia argentina; la simpatía por la tradición indígena y gauchesca, "conciliada en el arte con los ideales más puros del progreso cosmopolita y el sentido de "la evolución argentina" como unidad contrarrevolucionaria continental de la Colonia.

 

Bibliografía:

Ghiano Juan Carlos: "Juan María Gutiérrez "(1809-1878) en Historia Argentina de Levillier. Tomo V. Pág. 3994 y sig. Plaza & Janes S. A. Buenos Aires 1968.

Rodó José Enrique: "Juan María Gutiérrez y su época"( en . "El mirador de Próspero." Madrid. 1918.

Morales Ernesto: "Don Juan María Gutiérrez, el hombre de Mayo". Buenos Aires.1937

 

Gutiérrez, J. M. Calle Topografía:

Corre de E. a O. desde 200 Bis al 200; desde 800 al 2700 a la altura de Abanderado Grandoli 4800; San Martín 4800 y Bv. Oroño 4800.Barrio Tiro Suizo.

Se le impuso ese nombre por Ord. 109 del año 1941 y por D. 4670 del año 1977.

Recuerda a Juan María Gutiérrez (1809-1878) autor de múltiples obras literarias históricas y de quehacer educativo.

La Escuela Normal de Maestros N°2 de nuestra ciudad lleva su nombre.