GURÍ

"Gurí", es una voz guaraní usada en el Río de la Plata que significaba niño o muchacho de temprana edad.


Según el cronista Schmidel quien fuera cautivo de los guaraníes o tupíes en el siglo XVI expresó en sus "Memorias" se perforaba el labio inferior de los varones en la infancia por medio de un trozo de hueso puntiagudo. Cuando el gurí llegaba a la edad de tomar las armas ( o sea en la adolescencia) se les dilataba el orificio labial y se introducía en él, una piedra verde.


Otro cronista francés del mismo siglo, coincide en "que los indios guaraníes (asentados en el noroeste de Chaco o en las costas del alto Paraná) tenían el hábito de hender el labio inferior de los niños a muy temprana edad" en cambio Gabriel Soares de Souza, considera que las mismas tribus al imponerles el nombre, le agujereaban el labio inferior en los recién nacidos.


Según el P. Simao de Vasconcellos, de la Compañía de Jesús, misionero del siglo XVII, el ritual de la imposición del "tembetá" consistía en que después de bailar los padres, parientes y gente de la aldea durante tres días consecutivos sin cesar, advertían al gurí que había llegado el momento de perforarle el labio, como símbolo de coraje, para que cuando llegase a grande sería un gran guerrero.


El niño, aleccionado por sus tradiciones, aguantaba el dolor, pues de lo contrario el llanto significaba cobardía e inutilidad futura como guerrero.


En la operación así practicada se le colocaba el tembetá de resina, hueso, de madera o de barro cocido.
En la ceremonia de la mutilación del labio inferior, al gurí se le imponía el nombre de un animal, una planta o un fenómeno atmosférico.

Han pasado tres siglos y si bien a nuestros niños no se los somete a tormentos ancestrales, han quedado en el olvido tras el auge de las corrientes económicas de neto corte materialista, generalizadas al amparo de una globalización de la que muchos hablan pero pocos llegan a conocer sus alcances.


Hoy el desempleo y la falta de oportunidades que se acrecienta, son en los niños donde reflejan su mayor impacto negativo. Por cada obrero o empleado sin trabajo, marginado de las necesidades básicas para vivir, hay niños que sufren, donde muchos de ellos se ven compelidos a intentar obtener recursos económicos para su propia subsistencia. Es a partir de esas necesidades mínimas insatisfechas que la infancia se ve impulsada a la más variada búsqueda de trabajos que no suelen ser, en la mayoría de los casos, para nada gratificantes.


Los niños pobres de hoy abren puertas de taxis, cuidan autos, limpian parabrisas o venden chucherías en las esquinas aprovechando las paradas de los automovilistas, quienes provienen en su mayoría de un sector altamente marginado de nuestra sociedad y en su mayoría pertenecen a grupos familiares total o parcialmente desintegrados.


Ello no obsta a que muchos busquen afanosamente su dignidad, a través de estas formas laborales que les posibilitan la subsistencia, evitando sucumbir frente a otras ofertas aparentemente más facilistas, pero que implican la iniciación en el campo delictivo.


Es cada vez mayor el número de menores de temprana edad que en lugar de estudiar intenta incorporarse al ámbito laboral, aunque no todos lo hacen en la calle.

 

Bibliografía:
Fariña Nuñez, Eloy: "Los mitos guaraníes". Revista del Instituto Histórico y Geográfico Brasileiro. Tomo especial. Volumen II. Río de Janeiro, 1925.

Freyre Gilberto: " Casa Grande y Senzala". Emecé Editores S. A. 1943. Junta Provincial de Estudios Históricos de Santa Fe.
"La niñez frente a una problemática realidad social". Diario La Capital de Rosario en su edición del31 de julio de 1997.

Gurí. Pasaje. Topografía:

Corre de N. a S. desde 999 Bis al 999 BIS, a la altura de José Ingenieros 8400.
Se le impuso ese nombre por Decreto nº 4676 del año 1977. Recuerda a la voz guaraní usada en el Río de la Plata en el siglo XVI que significaba "Niño o muchacho de corta edad".