GÜEMES MARTÍN MIGUEL DE (1785-1821)

Como expresa el historiador Julio Arturo Benencia: “La pacífica fusión  de las razas durante la conquista, hecha realidad en la colonia, formó en la frontera (Salta una sociedad campesina criolla rudimentaria y vigorosa. La finca o feudo, equivalente  a la estancia de la llanura, extensa generalmente, era una pequeña población en que amos, criados, indios mansos dedicados a la agricultura o jinetes a sueldo para cuidar el ganado, se manejaban con respeto, pero con individualidad propia de una democracia embrionaria”.


En ese medio, nació en Salta  Juan Martín de Güemes, el 7 de febrero de 1785, en el seno de una familia con ejecutorias de hidalguía.
A los catorce años eligió la carrera de las armas  y se incorporó como cadete en el Tercer Batallón del Regimiento “Fijo” de Buenos Aires, que formaba parte de la escolta del virrey.


Al producirse la primera invasión inglesa  al Virreinato del Río de la Plata (1806) pasó  con su batallón a la Capital y se distinguió en el abordaje del mercante “La Justina” varado en el río.


El virrey Liniers lo ascendió  a alférez graduado y después Teniente de milicias.


Al producirse la Revolución de 1810, Güemes formó una partida de 60 jinetes  que puso a disposición del Primer Gobierno patriota, eran sus gauchos con táctica y logística propias, sorpresivas, dispersas si era necesario, contando con el conocimiento del monte, con una profunda simbiosis entre los hombres y  los caballos y,  profiriendo gritos de guerra,  atemorizaban   y frenaban a las bayonetas del ejército español.


Ante  el descontento de su padre, hombre aristocrático  y terrateniente que no podía admitir que su hijo se mezclase con la chusma de su tierra.


Cuando San Martín recibió el mando del Ejército del Norte de manos de Manuel Belgrano, organizó la defensa de Salta, secundado por Pachi Gorriti y sus gauchos de la frontera, los que conocían el monte y la aridez, que ignoraba el enemigo español.


Fue promovido a teniente coronel por orden de  San Martín, y sin dudar  organizó las operaciones de la Guerra Gaucha.


En 1815, el Cabildo de Salta lo nombró, por elección popular y secreta Gobernador y capitán general de su provincia.


Desde entonces ejerció virtualmente el gobierno hasta el día de su muerte.


A partir de ese mismo año fue el hombre clave en la defensa de nuestra defensa norte, Salta y Jujuy, poniendo a dura prueba a los ejércitos hispánicos, pertrechados en forma superior tanto en número como en armamento a las fuerzas nacionales.


El 7 de junio de 1821 un diestro teniente coronel realista  al entrar sorpresivamente en la ciudad de Salta  produjo un tiroteo en la plaza como señal de alarma, e hizo inquietar a  Güemes  que salía  de la casa de su hermana Magdalena, conocida históricamente por Macacha.


 Creyendo que se trataba  de un motín local montó a caballo acompañado de una corta escolta,  cuando fue herido de gravedad  en una de las vértebras posteriores.


Sin largarse de su cabalgadura “el heroico soldado de la Libertad americana” instigó a su moro para que lo condujese al galope al campo de la Cruz.


Después de diez días de crueles padecimientos físicos y debilitado por la hemorragia, falleció el 17 de junio de 1821 a pesar de lo solícitos cuidados de su médico el doctor Antonio Castellanos.


Los restos del caudillo inmediatamente después de su muerte recibieron sepultura en la Capilla del Chamical. Hoy reposan en el Panteón  de las Glorias del Norte, en la Catedral Basílica de Salta.

 

Bibliografía:

Mohr Miguel: “Valor y estrategia al servicio de la patria. Bicentenario del nacimiento de Güemes. Revista Postas Argentinas, 1889.

 

Güemes. Calle. Topografía:

Corre  de E. a O.  desde1800 hasta 2999 a la altura de Alvear 00Bis; Ovidio Lagos 00Bis.

Se le impuso ese nombre por O. 3 del año 1905.

Recuerda al militar y patriota argentino (1785 – 1821), caudillo salteño considerado ícono de la guerra de la Independencia argentina.