GUAYCURÚ

Según Boggiani, "Gua" significa gente; "ai" malo, falso, traidor y "curú", sarna o suciedad de la piel. Acota Cervera, "Guaycurú encerraba la idea de sociedad y fiereza para los guaraníes; aglomeraba a las tribus de indios que ocupaban la margen opuesta del río Paraguay en dirección a la Asunción, y a orillas del río Pilcomayo".


Historia
A la llegada de los españoles, los pueblos guaicurúes estaban concentrados en la región al oeste del río Paraguay entre los ríos Bermejo y Pilcomayo (actual provincia de Formosa) y en menor medida en las áreas adyacentes a esos ríos.


En su momento de máxima extensión habitaron los territorios entre Corumbá en el Mato Grosso del Sur (Brasil) en el norte pasando por el Chaco boreal hasta la ciudad de Santa Fe al sur y desde el río Paraguay hasta las estribaciones andinas del departamento de Tarija en Bolivia, incluyendo a las provincias argentinas de Formosa, Chaco, este de Salta, norte de Santiago del Estero y norte de Santa Fe.
La incorporación del caballo dio impulso a su expansión territorial.

En diciembre de 1609 los jesuitas Roque González de Santa Cruz y Vicente Grifi se internaron en el Chaco boreal entre los ríos Confuso y Pilcomayo y en 1610 fundaron con guaicurúes la reducción de Nuestra Señora María de los Reyes en el lugar llamado Yasocá.
La reducción de Guazutinguá fue fundada por el jesuita Pedro Romero cerca del estero Patiño, siendo abandonada en 1626.5​

A mediados del siglo XVIII los jesuitas crearon diversas misiones entre los guaicurúes, entre ellas: San Javier, Concepción, San Fernando, San Ignacio de Ledesma, Rosario de Timbó y San Pedro. Tras la disolución de esta orden, la misión fue continuada por los franciscanos en 1768.


Parcialidades
Los tobas se distribuyen a lo largo de los ríos Bermejo y Pilcomayo en la Argentina, pero también hay pequeños grupos en Paraguay y Bolivia.
Los mocovíes y abipones lo hicieron en el norte de Santa Fe, noroeste de Santiago del Estero y Chaco. Los pilagás habitaban el centro de Formosa.

Los abipones se dividieron en 3 grupos: rikahé (gente de campo), nakaigeeterhé (gente del bosque) y jaaukanigá o yaaukanigá (gente del agua).

Los tobas (en su lengua: qo'm) se dividen en: tobas-miní (pequeños tobas), en el Chaco Paraguayo; tobas-guazú (grandes tobas), en Argentina. Otras parcialidades tobas fueron los takshik, lañagashik y los shiuwik. Los cocolotes y los aguilotes mencionados por las crónicas españolas parecen haber sido divisiones de los tobas.

Los llamados en guaraní: mbayaes y los payaguaes habitaron en el actual territorio paraguayo. Se considera a los actuales kadiwéu o caduveo del Mato Grosso en Brasil como los descendientes actuales de los mbayaes.

La obra más completa sobre la historia política, étnica y cultural de los pueblos guaicurúes se encuentra plasmada en los 5 tomos de Historia Sagrada del Pueblo Qom en el País Chaqueño, del profesor argentino, nacido en la ciudad de Santa Fe, Flavio Dalsotto, quien en 2010 ha publicado los tomos 1 y 2 de la obra acompañados por sendos mapas.

Entre estas diferentes tribus existían grandes diferencias, algunas eran monógamas otras eran polígamas.

"Los grupos más guerreros y predispuestos a las artes marciales, guaycurúes, mocovíes y abipones no toleraban de modo alguno el sometimiento de sus congéneres y quienes aceptaban esta subordinación eran considerados por ellos como si fueran blancos cristianos y los combatían con el mismo rigor.
Moraban en el Chaco Oriental y eran de origen patagónico.


En el siglo XVI vivían frente a Asunción.
Altos de fuerte complexión física se los observaba por lo general con un buen porte de hombre.
Cazadores y recolectores, se movilizaban rápidamente al convertirse en un pueblo ecuestre, lo que aumentó su peligrosidad"- explica Amadeo


Mantegazza, que pudo observar los que estaban reducidos en San Jerónimo del Sauce al norte de la provincia de Santa Fe, dice - "que eran gente alta, musculosa, de carne enjutas y color de pergamino viejo.
Tenían el pelo negro y grueso, el rostro ancho y anguloso, los pómulos salientes, los ojos pequeños y oscuros, la nariz grande y muy ralos pelos en el bigote. No encanecían sino en una extrema vejez y no conocían entre ellos casos de calvicie.
Andaban enteramente desnudos y las mujeres usaban el delantal pubiano, pero en los días fríos de invierno se cubrían con mantas de cuero de venado o nutria.

La vivienda del grupo de sedentarios estaba reducida al simple paravientos formado por tres secciones de esteras, una al lado de la otra y sin más separación que unos horcones donde colgaban sus armas y sus utensilios.
La parte central de la vivienda, la ocupaba el cacique y su familia y los dos extremos por la gente de nivel inferior.
Comían carne de tigre que según ellos, aumentaba su vigor y su coraje y frutos naturales como la algarroba.
A varones y mujeres les perforaban el lóbulo de las orejas apenas nacían y a los pocos días se les arrancaba todo el cabello.


Los hombres pasaban por diferentes ritos de iniciación que correspondían a otros tantos grados, hasta llegar a merecer el nombre.
En estas ceremonias que se realizaban con intervención directa del hechicero entre toques de tambor y sonar de maracas, se practicaban profundas heridas en los órganos genitales y se untaban con su propia sangre todo el cuerpo.


Nos dice Hilda Josefina Capitano que: "La nación Guaycurú, compuesta por mocovíes, abipones y tobas, influyó y determinó en el siglo XVIII el destino de Rosario", pues al arrasar las empalizadas de los campos al norte del río Carcarañá hizo que los despavoridos pobladores cruzaran las aguas y adentrándose mucho más al sur, se dirigieron hacia las barrancas del río Paraná, donde desembocaban arroyos que les dieran alguna protección. Al paraje se lo conocía como de "Romero", por ser parte de la merced real dada al capitán español don Luis Romero de Pineda, primer poblador de Rosario.

 

Bibliografía:
Soler Amadeo P: "Historia de puerto Gaboto." Revista de historia de Rosario. Año XXV. N° 39.
Zapata Gollán, Agustín: "Indígenas del Paraná, Uruguay y Paraguay en la época colonial." Tomo I. Pág. 227. Historia de Levillier.

Guyacurú. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. desde 7700 al 7799, a la altura de Donado 1200 Bis.
Se le impuso ese nombre por Decreto Nº 4671 del año 1977.
Recuerda a un grupo de distintas tribus que habitaban esta zona del litoral.