GLAVÉ EDUARDO JAIME (1863 - 1895)

Los relatos de los exploradores del África del siglo XIX, fueron tan coincidentes, que con el tiempo fue fácil construir una visión globalizante del hombre y las tierras del continente negro.


El primero, David Livingstone inició sus viajes en 1840 los que continuaría hasta su muerte, ocurrida treinta y tres años después, descubriendo espacios geográficos que fueron llenando el mapa africano al sur del Ecuador.


Muchos otros siguieron sus rastros pero cabe destacar que Henry Morton Stanley fue contratado por el New York Herald en 1873 para dar con Livingstone perdido al parecer en la maraña africana.


Conseguido su objetivo siendo hombre de prensa se abocó a la exploración. Diez años después Eduardo Jaime Glavé lo acompañaría en su periplo al Congo, optando por afincarse seis años en la Estación Lukulela donde se solía internar en las zonas inexpugnables, sin abandonar jamás su ropa de fajina que lo protegía de la aventura.


Glavé se desplazó desde la costa oriental del río Congo hasta su desembocadura en 1895, donde las copiosas lluvias mantenían un alto grado de humedad saturada de altas temperaturas originando un clima enervante y perjudicial para los europeos.


En la actualidad, la República del Congo es un país de África Central, al cual en francés se lo llama como République du Congo; Kongo), aunque también se la conoce como: Congo-Brazzaville o simplemente Congo.


Limita al Norte con Camerún y la República Centroafricana, al Sur y al Este con la República Democrática del Congo, al Oeste con Gabón y al suroeste con el océano Atlántico y un ex clave angoleño (Cabinda).

La población no supera los cinco millones de habitantes, resultando en una baja densidad poblacional. El idioma oficial es el francés; con el lingala y el munukutuba (o el kituba) como lenguas nacionales.


 El cristianismo tiene una presencia importante aunque el protestantismo más las religiones tribales son las que cuentan con más adeptos.​


Su economía sigue basándose en la agricultura y en la extracción de petróleo, elemento que atrajo siempre a los franceses.


El actual territorio congoleño fue habitado por las tribus bantúes hasta la llegada de los europeos en el siglo XVI. Desde entonces se convirtió en una colonia francesa, bajo el nombre de «Congo francés».


Tras obtener su independencia a mediados del siglo XX, el país atravesó por varios regímenes políticos hasta alcanzar la democracia multipartidista que rige al país en el siglo XXI.


Glavé estampó sus vivencias y descubrimientos en una obra que publicó en 1893, "In savage Africa or six years of adventure in Congo Land" con un prólogo de Stanley.


Tanto se adaptó al lugar que su alimentación llegaría a ser muy similar a la de los grupos indígenas provocando una nueva ocupación: “la caza”, la cual serviría para romper con la rutina del campamento.


Glavé sería el único explorador que exaltaría el sabor de la carne del jabalí que comía fría en el desayuno en coincidencia con los naturales.


 Su espíritu aventurero, lo hizo continuar después descubriendo  nuevos mundos al realizar dos viajes posteriores a Alaska hasta que por encargo del Century Magazine volvería a África en 1893.


Allí como corresponsal debía fundamentar como se había realizado durante décadas anteriores la cacería del negro, particularmente por los portugueses, y su posterior comercio como esclavo en puertos americanos.


Dicha información se divulgó por las rotativas londinenses en una época en que el periódico británico valía un penique.


El escritor no pudo sustraerse a tales circunstancias y su físico no pudo soportar las inclemencias del tiempo y la rigurosidad de la selva,  pues ya no poseía la misma fortaleza de años anteriores. Debido a tales circunstancias, no resistió falleciendo en Matadi en 1895.

 

 

Bibliografía:
Enciclopedia cultural Universitas. Tomo II, XIV y XVI. Salvat Editores, 1959.

Glavé. Cortada. Topografía:
Corre de N. a S. desde 3000 al 3099, a la altura de Amenábar 500.
Carece de designación oficial.
Recuerda a Eduardo Jaime Glavé (1863 - 1895), explorador y escritor que recorriera el Congo durante décadas.


NOTA CURIOSA SOBRE ÁFRICA

En 1945, finalizada la Segunda Guerra Mundial, los delegados de 50 naciones se reunieron en el marco de la Conferencia de San Francisco, creando la Organización de las Naciones Unidas en sustitución de la Sociedad de Naciones. En su carta fundacional se estableció el “principio de igualdad de derechos y autodeterminación de los pueblos”.


​ Las derivaciones políticas y jurídicas de este principio implicaban el derecho de todo pueblo a exigir su independencia. Las grandes potencias imperiales plantearon su oposición, ante el riesgo implícito de perder sus privilegios.


 Churchill se opuso a la posibilidad de que la ONU se hiciera cargo transitoriamente de la tutela de los territorios colonizados antes de su efectiva independencia.
Tras la Segunda Guerra Mundial, y deseando quitarse la carga económica de mantener grandes imperios, las fuerzas aliadas prometieron la independencia de África.


  Proceso de descolonización
Algunas regiones lograron su independencia con anterioridad a mediados del siglo XX, aunque a partir de 1960 el proceso se aceleró y consolidó en la mayoría de los países africanos.​


En solo unos meses de 1960, Francia perdió su dominio sobre Camerún, Togo, Malí, Madagascar, Benín, Níger, Burkina Faso, Costa de Marfil, Chad, República Centroafricana, República del Congo y Gabón.


La Resolución 1514 de la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobada en diciembre de 1960 formalizó el proceso de descolonización que, con el liderazgo de África, tenía alcance mundial.