GHIRALDO ALBERTO (1875 - 1946)

El censo municipal de 1900 declaró la cantidad de 65.779 argentinos y 46.673 extranjeros que poblaban Rosario, cifras que demostraban a los inmigrantes integrados en las filas de las tareas productivas del comercio y de servicio en una alta proporción.


Inmigrantes que habían vivido las experiencias político-sociales en sus países de origen, y que habían influido en sus ideologías.


Europa de fines de siglo XIX ya había vivenciado las primeras agrupaciones sindicales: las luchas obrero-populares de 1848, el nacimiento de la Primera Internacional de 1864, los ataques anarquistas y luego de disuelta la Primera Internacional, sería testigo de las deliberaciones del Congreso Obrero y Socialista reunido en París entre el 14 y 21 de julio de 1889.


En todas estas manifestaciones se habían discutido las reivindicaciones obreras frente al capitalismo imperante analizadas por Carlos Marx. Es decir, que los extranjeros que llegaban a nuestro país, y a Rosario profesaban en su mayoría ideología anarquista o socialista,las que comenzaron a infiltrarse en el ambiente manufacturero y a promover una incipiente organización sindical, que en un primer momento más que organización sería solidaridad.


No fue entonces mera coincidencia que entre las décadas de 1890 - 1910, se produjeran los primeros movimientos huelguísticos importantes pues para entonces se habían conjugado tres elementos relevantes incorporados a nuestra sociedad: el surgimiento de nuevas manufacturas más importantes en cantidad de operarios y las primeras organizaciones gremiales, más la asociación de inmigrantes anarquistas con hombres públicos de ideas rebeldes y socialistas.


Alberto Ghiraldo fue uno de ellos, brioso defensor de los derechos del hombre trabajador.


Había nacido en Buenos Aires en 1875 y siendo adolescente comenzó su lucha por las conquistas sociales, fundando la revista "El Sol" publicando a su vez poesías que serían gritos de odio hacia los poderosos.


Dirigió también la revista "La Protesta" que fuera suprimida en 1905, sufriendo prisiones de las que habló en los versos de "La tiranía del frac".
Aparte de su fibra combativa del movimiento gremial esgrimía un rol lírico pues en 1907 publicaría su obra "Música prohibida" sobre la que Rubén Darío le dijera: "Tu libro fuera de la literatura, expresa tu alma sonora y valiente. Ardoroso, generoso y terrible, sigues en tu afán noble de demandador de justicia y minero de la felicidad humana... Sigue en tu hermoso camino, hermoso de torrentes y relámpagos; sigue armando la belleza el amor y la libertad."


Escribió también obras dramáticas, siempre inspiradas en sus ideas, como Alas en 1906; Alma gaucha, 1907; La cruz, 1909; Resurrección, 1910 y La columna de fuego, 1913 que fuera elogiada por Benavente con estas palabras: "Obra de gran intensidad de pensamiento, escrita con gran sobriedad y con onda emoción."

 

Cejador le dedicó el siguiente juicio crítico en el Tomo XI de su Historia de la lengua y literatura castellana: "Ghiraldo significa el triunfo nuevo de la poesía castiza sobre la modernista. Metros y estrofas tradicionales, redondillas, quintillas, romances, endecasílabos en la forma: brío, concisión, arranque en el estilo; ardimiento pujante, fuerza de afectos varoniles en el fondo.


Todo ello es más español que americano y no tiene el menor atisbo de modernismos franceses. Notas sobresalientes son la fuerza de sinceros afectos y el brío en expresarlas. Su tono apostólico, sentencioso, de protesta y rebeldía no podía revestirse más que de un decir nervioso y decidido, sonoro, turbulento y batallador. Tiene gran concisión y nervio; sus frases son lapidarias y los versos todo alma, porque con todo el alma grita, no canta sus ideas."

Bibliografía:
Más y Pí Juan: "Alberto Ghiraldo." Bs. As, 1912.
"Alberto Ghiraldo pronuncia un discurso en un centro anarquista". Diario Rosario en su edición del 3 al 9 de junio de 1981.


Ghiraldo. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. desde 1600 al 2200, a la altura de Boedo 1700 y Casiano Casas 1700.
Se le impuso ese nombre por Decr. 22013 del año 1958.
Recuerda al escritor Alberto Ghiraldo (1875 - 1946), autor de obras de profundo sentido humanista y defensor del proletariado.


 

 

Europa de fines de siglo XIX ya había vivenciado las primeras agrupaciones sindicales: las luchas obrero-populares de 1848, el nacimiento de la Primera Internacional de 1864, los ataques anarquistas y luego de disuelta la Primera Internacional, sería testigo de las deliberaciones del Congreso Obrero y Socialista reunido en París entre el 14 y 21 de julio de 1889.

 

El censo municipal de 1900 declaró la cantidad de 65.779 argentinos y 46.673 extranjeros que poblaban Rosario, cifras que demostraban a los inmigrantes integrados en las filas de las tareas productivas del comercio y de servicio en una alta proporción.
Inmigrantes que habían vivido las experiencias político-sociales en sus países de origen, y que habían influido en sus ideología

Todas estas manifestaciones se habían discutido las reivindicaciones obreras frente al capitalismo imperante, y muchos extranjeros que llegaban a nuestro país y a Rosario profesaban ideologías anarquistas o socialistas.

No fue entonces mera coincidencia que en Argentina entre las décadas de 1890 - 1910, se produjeran los primeros movimientos huelguísticos importantes, pues para entonces se habían conjugado tres elementos relevantes incorporados a nuestra sociedad: 1° el surgimiento de nuevas manufacturas ;2° el aumento de mayor número de operarios sin empleo con la coyuntural carestía de vida y  3° la asociación de inmigrantes anarquistas con hombres públicos de ideas rebeldes y socialistas.

Entre 1900 y el Centenario la tensión entre trabajadores, empresarios y el Estado se manifiestó de múltiples  formas; la conflictividad entre obreros y clase dominante  llevó al Estado a intervenir cada vez con mayor dureza.Ley de residencia, estado de sitio, allanamientos en locales sindicales o gremiales, cierre de periódicos sería  la contracara represiva de los movimientos populares.

A comienzos de 1909, luego de una cierta etapa de "tranquilidad represiva", se desató en Rosario una huelga que provocaría graves enfrentamientos, como consecuencia de ello la FORA  declara huelga general en todo el país. Estos hechos, puede decirse fueron la antesala de una escalada de violencia que comienza a vivirse en el país.

Habiendo presenciado aquellos atropellos, Alberto Ghiraldo hasta ese momento algo alejado de su habitual forma de participación pública, creyó ver llegada la hora de intervenir creando una revista: Ideas y figuras, cuyo primer número salió a la calle el 13 de mayo de 1909, , hasta 1916,  alcanzando a publicar 136 números con una perioricidad que promedió dos entregas mensuales ( incluyendo cierres y prohibiciones). Junto a la presencia editorial permanente de su director , en el doble carácter de crítico social y de hombre de letras, reunió una larga lista de colaboradores como Enrique García Velloso, Julio Barcos, el español Más y Pi , el chileno Víctor Domingo Silva, Pietro Gori   y José Maturana entre otros.

Había nacido Ghiraldo  en Buenos Aires en 1875 y siendo adolescente comenzó su lucha por conquistas sociales, fundando la revista "El Sol" donde sus    poesías  eran contundentes  gritos de odio hacia la explotación del capital sobre la mano de obra.

Dirigió también la revista "La Protesta" que fuera suprimida en 1905, sufriendo prisiones de las que habló en los versos de "La tiranía del Frac".

En 1907 publicó su obra "Música prohibida" sobre la que Rubén Darío le dijera: "Tu libro fuera de la literatura, expresa tu alma sonora y valiente. Ardoroso, generoso y terrible, sigues en tu afán noble de demandador de justicia y minero de la felicidad humana... Sigue en tu hermoso camino, hermoso de torrentes y relámpagos; sigue armando la belleza el amor y la libertad."

Escribió también obras dramáticas, siempre inspiradas en sus ideas, como Alas en 1906; Alma gaucha, 1907; La cruz, 1909; Resurrección, 1910 y La columna de fuego en 1913 que fuera elogiada por Benavente con estas palabras: "Obra de gran intensidad de pensamiento, escrita con gran sobriedad y con onda emoción."

Cejador le dedicó el siguiente juicio crítico: "Ghiraldo significa el triunfo nuevo de la poesía castiza sobre la modernista... Su tono apostólico, sentencioso, de protesta y rebeldía no podía revestirse más que de un decir nervioso y decidido, sonoro, turbulento y batallador." Más sobre todo espíritu lírico prevaleció su fibra  de  brioso defensor de los derechos del hombre trabajador.

 

Bibliografía:

Más y Pí Juan: "Alberto Ghiraldo." Bs. As, 1912.

"Alberto Ghiraldo pronuncia un discurso en un centro anarquista". Diario Rosario en su edición del 3 al 9 de junio de 1981.

Rey Ana Lía: " La revista Ideas y Figuras (1909 - 1916)". Facultad de Ciencias Sociales. UBA. Buenos Aires. 1988.

 

Ghiraldo. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 1600 al 2200, a la altura de Boedo 1700 y Casiano Casas 1700.

Se le impuso ese nombre por Decr. N°22013 del año 1958.

Recuerda al escritor Alberto Ghiraldo (1875 - 1946), autor de obras de profundo sentido humanista y defensor del proletariado.

 

 

El censo municipal de 1900 declaró la cantidad de 65.779 argentinos y 46.673 extranjeros que poblaban Rosario, cifras que demostraban una alta proporción de   inmigrantes integrados en las filas de las tareas productivas, de comercio y de servicio.   Inmigrantes que habían vivido las experiencias político - sociales en sus países de origen, las que habían influido en su ideología.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Alberto Ghiraldo pronuncia un discurso en un centro anarquista". Diario Rosario en su edición del 3 al 9 de junio de 1981.

 

Ghiraldo. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 1600 al 2200, a la altura de Boedo 1700 y Casiano Casas 1700.

Se le impuso ese nombre por Decr. N°22013 del año 1958.

Recuerda al escritor Alberto Ghiraldo (1875 - 1946), autor de obras de profundo sentido humanista y defensor del proletariado.